El Comité Técnico de Árbitros (CTA) canceló la reunión prevista con el Barcelona, pautada para este jueves 9 de mayo en la sede del organismo arbitral, dado que el propio club se encargó de comunicar la existencia de este encuentro.
El CTA mantuvo decenas de reuniones en la presente temporada con diversos equipos, pero nunca se filtró la noticia de la misma o, por lo menos, no antes de que suceda. La excepción fue el Barça, cuyos dirigentes, encabezado por el presidente Joan Laporta, expresaron a los cuatro vientos la visita a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. La consecuencia llegó en forma de suspensión por parte del Comité del encuentro, que iba a tener lugar el próximo jueves.
Este accionar se volvió una clásico en los dirigentes del Barcelona, que tienen a bien no ocultar la mayoría de la reuniones que mantienen. Sin ir más lejos, uno de los mejores ejemplos tuvo lugar hace pocos días en la que se decidió la continuidad de Xavi como entrenador del primer equipo.
Tan solo cinco minutos después de que se supiera que el Barcelona fue el encargado de filtrar la reunión del jueves, el CTA envió un correo electrónico a la institución para comunicarle que el encuentro estaba suspendido, argumentando que el asunto no era con el objetivo de montar un circo mediático alrededor de la misma.
El Barcelona, la única excepción
Ninguno de los equipos que acudieron a Las Rozas anunciaron la visita y todo se llevó a cabo de una manera discreta. Pidieron la cita, llegaron y se marcharon después de visualizar y escuchar todo lo que les inquietaba alrededor de los partidos señalados y estipulados. En esta ocasión, el Barcelona vendió primero que era el propio Comité el que quería enviar las imágenes del gol fantasma de Lamine Yamal en El Clásico ante el Real Madrid, para ahora decir la fecha y la hora de la reunión.
Cabe mencionar que el CTA no tiene inconveniente ni problema alguno en reunirse con los dirigentes del Barcelona y argumentarle todas las dudas del conjunto culé con todo lo que sucedió en el citado partido, pero lo harán cumpliendo y siguiendo las normas impuestas por el colectivo arbitral y, por supuesto, siempre bajo la mayor privacidad posible.