Bomberos, brigadistas y efectivos militares continúan combatiendo a destajo los incendios forestales que tienen en vilo a distintos puntos del país sin conseguir aún su total control. El escenario se produce en un contexto de máxima alerta en el que la superficie calcinada en lo que va de año asciende a 172.396,10 hectáreas (casi seis veces más que las 29.817 registradas en el mismo periodo de 2025), tras un episodio reciente que deja 153.000 hectáreas afectadas y más de 170.000 personas impactadas en sus zonas de residencia.
"No hemos visto nada igual", señalan sobre el terreno, mientras los expertos advierten de que el repunte de las temperaturas puede volver a desencadenar grandes incendios forestales en cualquier punto de la geografía española.
La situación en los frentes de Madrid, Ávila, Toledo y Castellón
La lucha contra el fuego se concentra intensamente en cuatro provincias de la Península:
Sierra Oeste de Madrid, Ávila y Toledo: Los efectivos de bomberos forestales y de la Comunidad de Madrid centran los trabajos en el entorno del río Cofio para contener el avance de las llamas al norte del Pantano de San Juan y evitar que el fuego alcance Valdemaqueda. Durante la noche, un operativo terrestre de 50 medios —que sumó más de 400 efectivos combinados con maquinaria pesada, medios de extinción y fuegos técnicos— logró rebajar la amenaza.
Evacuaciones y confinamientos: Las autoridades decretaron el confinamiento de Santa María de la Alameda (Madrid) y Las Navas del Marqués (Ávila). En total, las evacuaciones han afectado a 41 localidades (13 en Madrid, 16 en Ávila y 12 en Toledo).
Estabilización en Castilla-La Mancha: El perímetro del incendio entre Almorox (Toledo), la Sierra Oeste madrileña y Burgohondo (Ávila) ha quedado estabilizado en el sector castellano-manchego. Esto ha permitido al Ministerio del Interior autorizar el realojo de nueve municipios toledanos: Buenaventura, Navamorcuende, Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuñogómez, Pelahustán y Almendral de la Cañada. Por el contrario, se mantienen desalojadas La Iglesuela y Sartajada.
La Vall d'Uixó (Castellón): El fuego declarado el pasado sábado afronta su cuarta jornada activo con un balance provisional de 8.500 hectáreas quemadas. Aún mantiene evacuada a una decena de miles de personas, tras haber autorizado el retorno a sus hogares de 6.000 vecinos. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) evalúa si es posible levantar confinamientos y desalojos en una quincena de municipios del entorno.
Interior defiende los recursos desplegados: "No faltan medios"
En declaraciones a TVE, Fernando Grande-Marlaska ha asegurado que "no faltan medios" para la extinción y ha destacado que el resultado del trabajo técnico reciente ha sido "razonablemente positivo".
"Hoy podemos estar más tranquilos. Llevamos días complicados con un esfuerzo muy importante. Esta mañana nos encontramos muy satisfechos del trabajo realizado estos días y esta noche", declaró el ministro del Interior, recalcando no obstante que el objetivo prioritario es consolidar las actuaciones de refresco y vigilancia antes del empeoramiento del tiempo.
Respecto a la flota de hidroaviones y la logística de emergencias de Protección Civil, el titular de Interior ha subrayado que se trabaja de forma continua en ampliar las inversiones, en la adquisición de aeronaves y en realizar los "pedidos adecuados" de modernización, incidiendo en que la clave de futuro pasa por "seguir trabajando en la prevención".
La "regla del 30" y la llegada de una nueva cúpula de calor
A pesar de la tregua parcial lograda en algunos frentes, los incendios siguen sin estar controlados y las previsiones meteorológicas auguran un severo empeoramiento del escenario operativo. La llegada de una nueva cúpula de calor —la cuarta ola del año, que comenzará este miércoles y se extenderá al menos hasta el domingo— situará a la Península bajo un fenómeno de alta estabilidad y compresión del aire que actuará como una "tapadera" o "olla a presión".
El meteorólogo Samuel Biener, del portal Meteored, alerta de un panorama altamente desfavorable debido a que se cumplirá la conocida "regla del 30", un criterio técnico utilizado para evaluar el peligro extremo de propagación:
-
Temperaturas superiores a los 30 ºC: Provocan una rápida deshidratación de la masa forestal. Los termómetros superarán ampliamente los 40 ºC en el centro y sur peninsular, pudiendo rozar los 45 ºC en el valle del Guadalquivir durante el fin de semana y rondar los 40 ºC en el valle del Tajo.
Humedad relativa por debajo del 30%: La llegada de una masa de aire extremadamente seca desde el norte de África dejará la humedad "por los suelos", haciendo que la vegetación arda con extrema facilidad.
Rachas de viento de al menos 30 km/h: Un factor clave que favorece la rápida expansión del fuego y complica las tareas de control.
Tras un invierno y primavera muy húmedos, la sucesión de este tipo de fenómenos desde finales de mayo ha secado la vegetación de forma progresiva. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activo un aviso especial ante esta situación. El viernes y el domingo se perfilan como los días más calurosos de la semana en capitales como Córdoba (hasta 44 ºC), Toledo, Zaragoza y Ciudad Real (alrededor de 42 ºC).
Ante este escenario, la jornada de este martes se prevé decisiva para que los más de 400 efectivos desplegados por turno puedan asegurar los perímetros y refrescar el terreno antes de que la nueva subida térmica dispare el riesgo a niveles extremos en prácticamente todo el país.