Luego de la polémica por no cantar el himno de Irán en la previa de su primer partido en la Copa Asia, la mayoría de las jugadoras de la selección femenina de Irán viajaron a Malasia, donde permanece desde hace una semana después de su eliminación del certamen continental.
Seis integrantes de la comitiva iraní pidieron asilo en Australia, aunque luego cuatro de ellas optaron por volver a su país con la promesa de que no iban a recibir sanciones por negarse a cantar el 'Mehr-e Khavaran' en la previa del primer partido del torneo frente a Corea del Sur, que terminaron perdiendo por 3-0.
Ahora, veinte miembros del grupo iraní que incluye jugadoras y miembros del cuerpo técnico viajarán a Omán luego de permanecer una semana en un hotel de Kuala Lumpur.
Se desconoce por ahora si las jugadoras y los colaboradores del equipo viajarán después a Irán, cuyo espacio aéreo todavía continúa cerrado por la guerra en Oriente Medio.
La polémica del himno nacional de Irán
Las jugadoras de la selección iraní se negaron a cantar el himno nacional el pasado 1 de marzo, en protesta contra el régimen de los ayatollah y poco tiempo después de la muerte de Ali Khamenei. En los otros dos partidos de la fase de grupos, frente a Australia y Filipinas, las jugadoras si entonaron las estrofas de la canción nacional.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, había ofrecido su país para recibir a las jugadoras iraníes si Australia no les ofrecía asilo. Finalmente, de las seis personas que solicitaron refugio en el país oceánico, ahora solo quedan dos.