ver más

Dios está de moda. Es el fenómeno que psicólogos y sociólogos estudian mientras se expande alrededor del mundo.

Shein lo sabe. La plataforma de venta china ha puesto a la venta una gran variedad de sudaderas que llevan impresos versículos de la biblia y diferentes frases que aluden a Dios, la virgen y los evangelios.

LA ROPA DE LA GENERACIÓN Z

Ni el mejor estudio de mercado puede competir con el conocimiento que este tipo de plataformas tiene sobre las tendencias de consumo que, además, aporta datos concretos que comprueban el fenómeno de la generación Z, , como se define a un numeroso grupo de jóvenes nacidos a finales de los 90 y principios de los 2000.

Además de Shein, distintos artículos con mensajes religiosos se venden de a miles en sitios como AliExpress, Temu y Etsy entre otras.

"Jesús te ama", "Confía en Dios", “Fe sobre el miedo” son algunas de las frases preferidas por los consumidores de prendas, merchandising y todo tipo de productos.

En los últimos tiempos, el boom del cristianismo se fue extendiendo y han surgido varias marcas que ofrecen, con éxito, este tipo de productos.

I Need God, es una marca creada por un grupo de jóvenes católicos que se conocieron por las redes y crearon un espacio digital de propaganda religiosa.

Además de slóganes religiosos se encuentran marcas como Praying que vende productos con referencias a roles de género tradicionales

Sociólogos y expertos en redes apuntan que este nuevo cristianismo se expresa visiblemente en un activismo con fuertes comunidades en redes sociales.

LA MODA TRADICIONALISTA COMO REBELDÍA

Según Brenda Otero, especialista en moda de la revista Vogue, la proliferación de esta tendencia podría entenderse como una forma de rebeldía, en una sociedad que no da respuesta a la desesperación y la injusticia. Y conecta con posturas tradicionalistas y conservadoras como puede verse en el controvertido modelo de las “trad-wives”, corriente nacida en las redes que fomenta el modelo de la esposa tradicional que dedica su vida a la familia y el marido.

Los sociólogos lo estudian y las empresas de consumo masivo lo aprovechan y venden miles de productos. Mientras tanto, nadie sabe, a ciencia cierta, hasta dónde puede llegar.

Temas:

Dios Generación Z

seguí leyendo