Una insólita historia une el centro de Sevilla con la provincia de Murcia a través de una obra de arte perdida. Un turista de 57 años, actualmente desempleado, ha devuelto a la Policía Nacional un cuadro original del célebre pintor valenciano Joaquín Sorolla (1863-1923). La obra había sido olvidada en la acera por sus propietarios mientras cargaban el coche para marcharse de vacaciones.
El cuadro, de pequeño formato y firmado con una dedicatoria expresa a la familia de los dueños, posee un elevado valor sentimental y económico. La sustracción fortuita comenzó el pasado fin de semana en una calurosa tarde de sábado, alrededor de las 16:30 horas, y ha concluido este miércoles con la restitución de la pieza a las autoridades.
El hallazgo casual de un Sorolla original en el centro de Sevilla
El incidente se originó cuando los propietarios de la obra la dejaron momentáneamente junto a la puerta de un garaje en pleno centro de Sevilla. Al regresar a por ella, tras percatarse del descuido, el cuadro ya no estaba. La familia denunció de inmediato la desaparición ante la Policía y empapeló la zona con carteles informativos.
En ese mismo instante, Andrés Hurtado, un ciudadano murciano que se encontraba de vacaciones en la capital andaluza, pasaba por el lugar. Según relató el propio Hurtado a la agencia EFE: "Vi cómo unos chicos dejaban tirado un cuadro en la calle. Pensé, 'qué marco chulo', la verdad es que no me fijé en la pintura, y me lo subí al hotel".
Hurtado asumió en un primer momento que el objeto estaba abandonado. Tras finalizar sus días de descanso, emprendió el regreso a su hogar, situado a casi 600 kilómetros de distancia de Sevilla.
De Sevilla a Murcia en una bolsa de bazar: la odisea de la obra olvidada
El traslado del lienzo se realizó de la forma más insospechada: en el interior de una simple bolsa de plástico adquirida en un bazar chino. De esta manera, el Sorolla viajó hasta un municipio muy cercano a la capital murciana.
Una vez en su domicilio, Hurtado comenzó a sospechar de la relevancia de la pieza. "Como hay tantas réplicas y falsificaciones, nunca pensé que fuera un Sorolla original, pero se lo pregunté a la IA (inteligencia artificial) y me confirmó que podía serlo", explicó. Tras la consulta tecnológica, el hombre llegó a contactar con una sala de subastas que se mostró dispuesta a adquirir la obra por miles de euros.
Sin embargo, al enterarse posteriormente de que los legítimos propietarios buscaban el cuadro y de que existía una investigación policial en curso, Hurtado se puso en contacto con la Jefatura para aclarar que el lienzo no había sido robado, sino hallado de forma casual. Los agentes se apersonaron en su vivienda este miércoles pasadas las dos de la tarde para retirar la pieza, agradeciéndole formalmente su "gesto de valentía".
Quién es Andrés Hurtado, el hombre que localizó la pintura
El protagonista de este suceso es un exempleado de supermercado de 57 años que atraviesa una situación económica vulnerable. Debido a las dificultades para subsistir, tuvo que vender su casa hace unos años y actualmente reside en un inmueble prestado por su madre.
Además de su situación de desempleo, Hurtado es ampliamente conocido en el ámbito del transformismo desde hace más de 25 años bajo el nombre artístico de Lola Montiel, personaje con el que actúa en fiestas patronales y eventos de mayores interpretando temas de grandes figuras como Rocío Jurado, Lola Flores o Sara Montiel. En su actual vivienda dispone de un pequeño taller donde confecciona los trajes para sus espectáculos.
Su viaje a Sevilla estuvo motivado por su profunda devoción a la Esperanza de Triana, a la que visitó para conocer su nuevo camarín y a quien atribuye "un milagro" tras haberse curado recientemente de una rotura de ligamento.
El papel de la Inteligencia Artificial y la tasación del cuadro
La autenticidad de la obra y su valor económico han arrojado diferentes cifras según las fuentes consultadas:
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Versión de fuentes artísticas: El cuadro se encuadraría dentro de lo que Sorolla denominaba "notas de color". Su valor estimado en el mercado de subastas se situaría entre los 30.000 y los 60.000 euros.
Versión del descubridor: Según los contactos preliminares que Hurtado mantuvo con la sala de subastas, el valor de la obra podría oscilar entre los 40.000 y los 150.000 euros.
Hurtado reconoció ante los medios de comunicación el dilema económico que supuso el hallazgo: "Con el dinero me hubiera podido seguramente comprar una casa". Tras formalizar la entrega, el ciudadano pudo hablar telefónicamente con el propietario, quien le confirmó el descuido antes de irse a su casa de la playa y le prometió "un regalo" en señal de gratitud. "Si lo hace, me vendría muy bien. Si no, ya me siento bien por devolver la obra", concluyó el murciano.
Qué dice el Código Civil sobre la recompensa legal por el hallazgo
A pesar de las promesas particulares, la resolución jurídica respecto a un premio económico es compleja y no se prevé automática. El artículo 615 del Código Civil español estipula que cualquier persona que encuentre una cosa mueble debe restituirla a su anterior poseedor o, en su defecto, consignarla "inmediatamente" ante la autoridad competente.
Por su parte, el artículo 616 regula el derecho a percibir un premio si el dueño legítimo aparece. La norma legal —que todavía mantiene su cálculo indexado sobre la antigua moneda de curso legal— establece una recompensa equivalente al:
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10% sobre el valor de las primeras 2.000 pesetas (equivalentes a 12,02 euros).
5% sobre el valor restante del objeto de forma íntegra.
El cálculo de la posible recompensa
Dependiendo de la tasación oficial final que reciba el lienzo de Sorolla, los escenarios para la compensación legal varían notablemente:
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Según la horquilla de fuentes artísticas (30.000 € a 60.000 €): La recompensa legal estimada oscilaría entre los 1.500,60 euros y los 3.000,60 euros.
Según la horquilla de la sala de subastas (40.000 € a 150.000 €): El premio económico se situaría entre los 2.000,60 euros y un máximo de 7.500,60 euros.
Complicaciones en el proceso jurídico
El cobro de esta cantidad podría verse comprometido en los tribunales debido a la secuencia temporal de los acontecimientos. El Código Civil exige la entrega inmediata del bien. En este caso, Andrés Hurtado no notificó el hallazgo en Sevilla, sino que trasladó la pieza a su hotel, viajó con ella hasta la Región de Murcia y procedió a consultar con herramientas de inteligencia artificial y expertos en subastas comerciales antes de llamar a la Policía Nacional.
Si los propietarios decidieran oponerse al pago por la vía legal, la disputa jurídica dependerá de la valoración judicial de la "buena fe" del ciudadano y de si la retención temporal de la pintura interrumpe o invalida el estricto cumplimiento de sus deberes como hallador de un objeto extraviado.