El príncipe Guillermo, en el centro de la polémica.
El príncipe Guillermo, habitualmente alejado de las polémicas de la casa real, se encuentra en el centro de intenso debate social tras revelarse sus ingresos privados. El heredero habría recibido beneficios millonarios por el alquiler de una prisión que se encuentra inactiva por graves problemas de salud pública.
Según los datos publicados por 'The Sunday Times', Guillermo recibió hasta 2,9 millones de euros por el arrendamiento de la prisión HMP Dartmoor, a través del Ducado de Cornualles. El centro fue clausurado en julio de 2024 pero el Estado sigue pagando el alquiler del mismo. Esta situación ha generado malestar entre los ciudadanos y el ámbito político del Reino Unido.
La prisión HMP Dartmoor, clausurada en julio de 2024.
Radiactividad, abandono y el impacto en las cuentas públicas
La controversia radica en la presencia de gas radón, un elemento radiactivo que es la segunda causa de cáncer de pulmón en el país y cuyos niveles multiplicaron por diez el límite legal en el recinto. A este peligro se suma el estado de ruina del edificio, que sufre plagas de roedores e insectos mientras el Ministerio de Justicia continúa pagando 1,5 millones de libras anuales.
Desde el Parlamento británico, la gestión ha sido calificada como una "auténtica vergüenza", mientras aumenta la presión judicial con posibles demandas de hasta 750 personas afectadas por la radiactividad. Pese a que el Ducado defiende la legalidad del contrato, la falta de transparencia sobre los impuestos que paga el heredero por estos beneficios ha reavivado el debate sobre sus finanzas.
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El parlamento británico calificó este hecho como una "auténtica vergüenza".
Conservación ecológica como contrapunto estratégico
En paralelo a esta crisis reputacional, el príncipe Guillermo impulsa un plan medioambiental a veinte años para restaurar el entorno de Dartmoor. Este proyecto busca la sostenibilidad de las turberas y la conservación ecológica de la zona, intentando equilibrar la actividad económica del histórico patrimonio con la protección del medio ambiente local.
Esta iniciativa busca garantizar la viabilidad del entorno a largo plazo, enfocándose en la recuperación de los ecosistemas naturales. De este modo, la Corona intenta desviar el foco de la gestión penitenciaria hacia un modelo de desarrollo sostenible que beneficie a la comunidad local y preserve el legado natural de las tierras vinculadas al Ducado.