"Seremos implacables", advirtió el presidente de Chile, José Antonio Kast. Fue en una cadena nacional televisada, en la que dio a conocer que impulsará una serie de reformas constitucionales en el Congreso para combatir al crimen organizado. El mandatario de ultraderecha, que hizo campaña en base a su propuesta de "mano dura" contra la criminalidad, presentó así su esperado plan de seguridad, en medio de una caída en su popularidad a casi cinco meses de su asunción.
"Hoy damos un paso adicional para recuperar la seguridad en nuestro país que marcará un antes y un después, tal como nos comprometimos en campaña. Vamos a perseguir, capturar, juzgar y condenar a todos los que buscan destruir nuestra sociedad. Seremos implacables", señaló el miércoles por la noche en su mensaje al país.
"Vamos a enviar al Congreso una reforma constitucional que consagre, sin ambigüedad, que proteger la seguridad de las personas es un deber del Estado, y que nos permitirá tener un marco de acción mucho más amplio y herramientas más efectivas para combatir el crimen", dijo el mandatario desde el Palacio de La Moneda.
"Por primera vez, el Estado va a decir en su propia Constitución que proteger a su gente no es una opción más, sino una obligación. Será un mandato que ningún Gobierno, de ningún color, podrá desconocer", añadió el presidente, que aseguró que instruyó al ministro de Seguridad, Martín Arrau, para que junto al Congreso saquen adelante una serie de medidas que llamó Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) en el menor tiempo posible.
La promesa de "mano dura"
El líder del Partido Republicano, un abogado de 60 años, llegó a la presidencia después de que en diciembre le ganara en segunda vuelta a la candidata oficialista, la comunista Jeannete Jara, tras una campaña basada en la mano dura contra la delincuencia y la migración irregular. Según diversas encuestas, la mayor preocupación para los chilenos es la seguridad y la criminalidad.
Chile es, no obstante, una de las naciones más seguras de América Latina. Si bien la tasa de homicidios se triplicó en la última década (de 2,5 a 6,7 por cada 100.000 habitantes), se ubica por debajo del promedio de la región, de 15 homicidios cada 100.000, según los últimos datos de la ONU.
La falta de anuncios concretos y las dudas sobre la existencia de un plan de seguridad hicieron que su desaprobación alcanzara el 58%, según la encuestadora Cadem.
Ante la falta de resultados, el presidente destituyó en mayo a la ministra de Seguridad, la exfiscal Trinidad Steinert. También removió del cargo a la secretaria general de Gobierno (vocera oficial), Mara Sedini, en el cambio ministerial más rápido desde el retorno a la democracia en 1990.
En medio de la inestabilidad de su gabinete, "esto termina siendo una especie de golpe de timón del presidente (...) para señalar que, en el fondo, la casa está ordenada y el compromiso del gobierno se mantiene", dijo Rodrigo Espinoza, analista político de la Universidad Diego Portales, a la agencia AFP.
Las claves del plan de seguridad de Kast
Kast afirmó que el crimen organizado tiene más de 10 organizaciones transnacionales operando en el país y enumeró una serie de órdenes y acciones para robustecer la lucha contra estas bandas. "Son más de 30 proyectos, algunos ya en el Congreso (...) y otros que presentaremos en los próximos días, que van a cambiar la forma en que enfrentamos al crimen organizado en Chile", dijo en el mensaje televisado.
El mandatario aseguró que "pertenecer a una organización criminal va a ser, por sí solo, un delito con penas agravadas" y planteó una nueva estrategia para afectar el patrimonio de estas organizaciones, mediante el decomiso y destrucción de bienes vinculados al crimen organizado.
Además, detalló otras situaciones que incluirán en las propuestas de marcos legales que buscarán que sean consideradas delito. "Una barricada, un vehículo cruzado en una calle o un obstáculo intentando bloquear la calle ilegalmente podrá ser un delito. Y quien reclute a un niño para que dispare, transporte droga o vigile una esquina, va a enfrentar todo el peso de la ley, agravado y sin atenuantes", explicó, según recogió la agencia EFE.
Kast durante la presentación en marzo de su "Plan Escudo Fronterizo", para frenar la migración irregular
AFP
Kast prometió además un régimen penitenciario especial para líderes de bandas que continúen operando desde la cárcel, la ampliación del plazo de flagrancia de 12 a 24 horas para facilitar detenciones y reforzar la protección jurídica para carabineros, policías, gendarmes e integrantes de las Fuerzas Armadas que actúen en legítima defensa.
En su plan de seguridad incluyó normativas para la migración irregular, que asoció en varias ocasiones con el aumento de la inseguridad en Chile. "Vamos a ampliar la retención migratoria ilegal y la capacidad de expulsión efectiva de quien no tiene derecho a estar en Chile", señaló. Actualmente, el plazo para retener a migrantes que ingresaron de manera irregular al país es de cinco días.
En marzo, el mandatario había presentado ya su "Plan Escudo Fronterizo", que contempla la construcción de una zanja y barreras físicas en la frontera norte, que limita con Perú, para frenar el ingreso de migrantes, una medida similar a la adoptada ya en su primer mandato por su aliado Donald Trump.
Otro de los anuncios de este miércoles fue que el gobierno mantendrá un despliegue policial permanente en los 50 barrios considerados más críticos del país. "Nuestras siete áreas de gestión no persiguen delitos aislados: persiguen organizaciones completas, en su liderazgo, en su territorio y en su dinero", aseguró.
Los objetivos del gobierno y las críticas de la oposición
En una conferencia de prensa posterior a la de Kast, el ministro de Seguridad Arrau aseguró que uno de los proyectos buscará crear "un listado concreto de las organizaciones criminales y terroristas" para "tener una vía más ágil para combatirlas".
Protesta de trabajadores de la salud de Chile contra los recortes del gobierno de Kast
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El presidente dijo además que espera que estas reformas puedan concretarse antes de fin de año. "Si para generar las condiciones que nos permitan reactivar la economía nos tomamos cuatro meses, espero que antes de Navidad aprobemos todas las herramientas que nos permitirán recuperar nuestra libertad de manos de los delincuentes", señaló.
Tras el anuncio sobre su plan de seguridad, varios miembros de la oposición cuestionaron que no contemple el levantamiento del secreto bancario. "La reforma del Presidente Kast debe incluir levantarle el secreto bancario a los narcos, algo a lo que se han opuesto férreamente. Es incomprensible", señaló la diputada izquierdista Gael Yeomans, del Frente Amplio, en su cuenta de X.
Por su parte, el diputado Bernardo Salinas, del Partido Comunista, consideró que "se prioriza una agenda ideológica que es punitiva". "Hay que levantar el secreto bancario", insistió, en declaraciones que recogió La Tercera.