ver más

Brasil atraviesa un año electoral marcado por un fenómeno que desafía a los sistemas democráticos a nivel global: la inteligencia artificial. El uso de chatbots, deepfakes y personajes hiperrealistas genera dificultades inéditas en el combate contra la desinformación y despierta interrogantes sobre la influencia de estas herramientas en la opinión pública.

En los primeros comicios generales desde que la IA está masivamente disponible en Brasil, el Tribunal Superior Electoral (TSE) ya implementó algunas regulaciones específicas; sin embargo, persiste la incertidumbre sobre el impacto real de estas tecnologías en el voto, especialmente en una de las elecciones más reñidas de los últimos años.

Lula-Da-Silva-y-Flavio-Bolsonaro.

Brasil celebrará elecciones presidenciales, regionales y legislativas el próximo 4 de octubre. El actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, buscará un cuarto mandato frente a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro encabeza la oposición luego de que su padre fuera declarado inelegible por el TSE por difundir información falsa sobre el sistema electoral y declarado culpable por un intento de golpe de estado.

Votar según el chatbot

De cara a estos comicios, el tribunal aumentó la responsabilidad de las plataformas por la difusión de contenidos falsos y restringió el funcionamiento de los chatbots para 2026. Ahora tienen prohibido ofrecer recomendaciones, ránkings u opiniones sobre candidatos y partidos, incluso ante una solicitud directa del usuario.

La presidenta del TSE, Cármen Lúcia, señaló a la IA como uno de los principales retos para este año electoral. "No cabe duda de que el abuso o mal uso de las tecnologías puede llevar a la contaminación de las elecciones", advirtió Lúcia.

Flávio Bolsonaro en CPAC - 28-3-26 - AFP

La preocupación creció en los últimos meses cuando, a pesar de las nuevas normativas, los principales chatbots continuaban respondiendo a preguntas del tipo"¿Quién es el mejor candidato?", ofreciendo ránkings políticos. A mediados de abril, AFP realizó pruebas que con ChatGPT, Grok y Gemini y consultados sobre quiénes serían "los mejores candidatos para las elecciones de 2026", estos respondieron en segundos.

"Conclusión honesta. Mejor 'técnicamente' hoy: Tarcísio / Zema", sentenció ChatGPT, en referencia al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, que ya descartó presentarse a la presidencia, y al exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema.

Lula, de 80 años, quedó entre el segundo y el quinto puesto, elogiado por su "vasta experiencia" pero criticado por su "edad avanzada", y Flávio Bolsonaro apareció en último lugar o directamente no figuró en las listas.

Grok - AFP

También pasó algo del estilo con Grok. En marzo, el equipo de verificación de la AFP constató que era falsa una imagen que supuestamente mostraba a Flávio Bolsonaro junto al dueño del Banco Master, Daniel Vorcaro, investigado por un escándalo financiero que sacude al poder en Brasilia. A pesar de ser falsa, el chatbot aseguró en X que el registro era real e incluso dio una supuesta fecha del encuentro.

"Doña Maria" y figuras políticas creadas con IA

Más allá de los chatbots, la influencia de la IA en la campaña se presentó de diferentes formas. Un ejemplo de esto es el perfil "Doña María", un personaje hiperrealista de una anciana creado por inteligencia artificial, que ya cuenta con casi 800.000 seguidores en Instagram. En los videos "Dona María" critica a Lula y a los ministros del Tribunal Supremo Federal, al tiempo que elogia al expresidente Bolsonaro y a sus seguidores.

Alegando la difusión de desinformación y afirmando que se trata de una "herramienta política", la Federación Brasileña de la Esperanza, integrada por los partidos PT, PV y PCdoB, presentó una denuncia ante el TSE solicitando la eliminación del perfil de las redes sociales.

Embed

Las normas para juzgar este tipo de contenido son por lo menos complejas. El Tribunal Electoral es el encargado tomar una definición y para eso tiene un órgano técnico que identifica caso por caso qué constituye un delito electoral o simple libertad de expresión.

"Con respecto a Doña María, hay publicaciones que me parecen una campaña negativa prematura, pero también hay publicaciones que son simplemente críticas. La crítica es posible, está permitida. El TES tiene un equipo de técnicos preparados para identificar el uso irregular de la IA [...] ¿Qué problema hay en usar a Doña María para criticar el precio de la leche, el precio de los tomates, el precio de la gasolina? Por lo tanto, también hay que tener cuidado para evitar la censura", explicó a CNN Brasil el abogado experto en Derecho Electoral, Alberto Rollo.

Las regulaciones del TSE

La primera vez que el TSE reguló el uso de la IA en la propaganda electoral fue en 2024, cuando prohibió el uso de deepfakes y la difusión de contenido manipulado destinado a difundir información falsa o descontextualizada que pudiera influir en el resultado de la contienda electoral.

Para las elecciones de este año las reglas se ampliaron. A partir de estos comicios la publicación o difusión de materiales generados o alterados por IA queda estrictamente prohibida durante las 72 horas previas a la votación y las 24 horas posteriores. Además, será obligatorio informar de forma "explícita" y "destacada" cualquier uso de esta tecnología en la propaganda electoral.

Inteligencia artificial. AP

Desde las elecciones de 2022 el tribunal reforzó las medidas para contener la difusión de contenido engañoso y reducir el impacto de la desinformación en el proceso electoral.

En las elecciones generales pasadas, las dudas sobre la fiabilidad de las máquinas de votación electrónica fueron constantes. En más de una ocasión, el expresidente Jair Bolsonaro pidió el regreso de las papeletas de papel, e incluso su partido, el PL, presentó una auditoría que halló supuestas pruebas de "fallos" en algunas máquinas.

Maquinas de votación Brasil. AP

Atajándose frente a los posibles problemas que podría causar la IA generativa, creando imágenes falsas de las maquinas de votación, este año, una de las resoluciones que sacó el TSE establece una prohibición expresa a la difusión de desinformación durante la campaña que ataque la integridad de las urnas o del proceso electoral.

Mientras que para los ciudadanos las sanciones se limitan a multas y la eliminación del contenido en redes sociales, el castigo para candidatos y partidos es más severo. En estos casos, la infracción puede ser tipificada como "abuso de poder político" y "uso indebido de los medios de comunicación social", una falta grave que conlleva no solo sanciones económicas, sino también la posible inhabilitación y la pérdida de la elegibilidad.

Temas:

Elecciones Brasil IA Chatbot

seguí leyendo