Para millones de fanáticos alrededor del planeta, la discusión sobre quién es mejor, si Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, es un debate estrictamente futbolístico que se reduce a estadísticas, goles, balones de oro y títulos colectivos. Sin embargo, una nueva investigación demostró que esta rivalidad trasciende el juego, convirtiéndose en un espejo de la identidad política y psicológica de las personas.
El estudio, titulado "Identidad política más allá de la política: La preferencia Messi-Ronaldo a lo largo de 26 países", liderado por los investigadores Saifuddin Ahmed, Kokil Jaidka, Muhammed Ehab Rasul y Teresa Gil López, y publicado el mes pasado, antes del comienzo del Mundial 2026, analizó las respuestas de 10.661 encuestados en seis continentes.
Los resultados del informe demuestran que la ideología política es el mejor factor para determinar a cuál de los dos futbolistas prefiere la gente. Mientras que las personas de tendencia liberal o progresista se inclinan mayoritariamente por el argentino Lionel Messi, los perfiles más conservadores muestran una clara preferencia por el portugués Cristiano Ronaldo.
Perfil ideológico de Messi vs el de Ronaldo
Según explican los autores del informe, la elección no es casual y se basa en las marcadas diferencias que proyectan las figuras públicas de ambos futbolistas, las cuales se alinean casi a la perfección con los dos extremos del eje ideológico tradicional: aquel que abraza la jerarquía y el éxito individual, frente a visiones mucho más comunitarias y horizontales.
Por un lado, el "perfil Messi" es percibido globalmente como un hombre reservado, respetuoso, centrado en la familia y con una filosofía de "el equipo primero". Esta proyección de valores comunitarios y horizontales sintoniza con los sectores de centro-izquierda o liberales. El estudio halló que, además, la reflexión cognitiva (el pensamiento analítico sobre el intuitivo) predice de manera débil pero significativa el favoritismo hacia el rosarino.
Lionel Messi y su familia - IG @antonelaroccuzzo
Lionel Messi y su familia.
@antonelaroccuzzo
Por otro lado, el "perfil Ronaldo" se caracteriza por una narrativa de individualismo y dominancia, autopromoción abierta y una búsqueda explícita de la excelencia personal y el éxito meritocrático. Esta proyección de jerarquía y enfoque individual encaja con el pensamiento conservador.
El peso del autoritarismo, autoestima y TikTok
La investigación fue más allá de las etiquetas políticas, ampliando hacia aspectos psicológicos de los encuestados. Al aislar las variables, el modelo matemático arrojó que otros tres factores específicos predicen de forma independiente la simpatía por Messi o Ronaldo.
El primero de ellos es el autoritarismo. El informe definió el autoritarismo como una disposición hacia la dominancia, la jerarquía y la preferencia por líderes fuertes. En el estudio, se midió pidiendo a los participantes que evaluaran si tener un "líder fuerte que no tenga que molestarse con el parlamento y las elecciones" es una buena o mala forma de gobernar.
Los resultados revelaron que las personas con una predisposición hacia el liderazgo fuerte y estructuras jerárquicas rígidas, independientemente de su partido político, eligen a Ronaldo, quien encarna visualmente ese concepto de "líder dominante".
Cristiano Ronaldo junto a Donald Trump.
El segundo factor es la autoestima. Basándose en las teorías del "modelo a seguir" y la "gloria reflejada", el informe señala que las personas con una sólida autovaloración tienden a identificarse con figuras que exhiben y celebran abiertamente su éxito masivo. Así, una alta autoestima se convierte en un predictor significativo de la preferencia por Ronaldo sobre Messi.
Finalmente, el consumo de noticias en videos cortos juega un rol clave, dado que los usuarios intensivos de plataformas de formato corto, como los TikToks o Reels de Instagram, prefieren de forma contundente a Ronaldo. Los autores sugieren que la naturaleza performática, de alta frecuencia y estilizada del contenido del portugués encaja mejor con las dinámicas de los algoritmos de estas aplicaciones que el perfil tradicional y de baja frecuencia que mantiene Messi.
Un fenómeno marcadamente juvenil
Una de las grandes revelaciones del informe es que este "alineamiento político-cultural" no es uniforme. Mientras que el sesgo ideológico resulta sumamente marcado entre los jóvenes y los adultos de mediana edad, la brecha se vuelve muchísimo más chica al analizar a las generaciones de mayor edad.
Los autores sostienen que esto tiene que ver con las diferencias generacionales en la socialización. En la actualidad, los jóvenes crecen en entornos de hiper-polarización y donde la clasificación de la identidad toma mayor peso. En ese contexto, las etiquetas políticas terminan colonizando consumos estéticos, marcas y fanatismos deportivos
Esta diferencia generacional fue exclusiva para la categoría de la ideología, ya que factores como la autoestima o el consumo de videos cortos predicen el apoyo a Ronaldo por igual tanto en jóvenes como en adultos mayores.
El mapamundi de la preferencia: de la pasión argentina a la apatía alemana
A nivel global, el mapa de 26 países arrojó patrones geográficos reveladores a través del "Índice de Preferencia Relativa de Jugadores". En el bloque de los "Messistas", es decir, los países con mayor preferencia por Lionel Messi, ocho naciones mostraron una inclinación estadísticamente significativa por el argentino.
Curiosamente, el primer puesto no se lo lleva su tierra natal, sino Corea del Sur, donde se da un fenómeno particular: la devoción por Messi nace del rechazo generalizado hacia Ronaldo, quien registra allí los niveles de favorabilidad más bajos de todo el estudio. Detrás de los surcoreanos se ubican Argentina, donde el arraigo nacional por el astro es absoluto, seguida por Finlandia, España, el Reino Unido, Noruega, Estados Unidos y Canadá.
En la vereda opuesta, el bloque a favor de Ronaldo quedó integrado por once naciones, con Indonesia, Turquía, México, Egipto y Malasia a la cabeza. El resto de este mapa de preferencia se completa con Portugal, Singapur, China, Francia, la India y Nigeria.
Un dato curioso es que la preferencia en Portugal hacia Ronaldo existe, pero es cuatro veces menor que el orgullo nacionalista que sienten los argentinos por Messi. De hecho, los indonesios o turcos expresan mayor fervor por Ronaldo que sus propios compatriotas.
Finalmente, el grupo de los indiferentes lo componen siete países que mostraron neutralidad absoluta o división perfecta, manifestando que el debate les genera desinterés. Entre ellos destacan potencias futbolísticas como Brasil, Alemania y Países Bajos, además de Sudáfrica, Japón, Filipinas y Australia. El estudio aclara que el hecho de que un país sea experto o exitoso en el fútbol no influye en absoluto en cómo sus ciudadanos proyectan sus valores sobre ambos jugadores.