Sam Altman lo anticipó: cómo la IA ayudó a una startup con solo dos empleados a convertirse en una empresa multimillonaria
Hace un año y medio, el programador Matthew Gallagher creó una compañía de telemedicina que ofrece medicamentos para la pérdida de peso desde su casa en Los Ángeles gracias a la ayuda de IA. Cómo logró ventas millonarias casi sin empleados.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, ya lo había imaginado. En 2024 anticipó que una persona sola podría construir una compañía multimillonaria gracias a la inteligencia artificial (IA). Y Matthew Gallagher está cerca de convertirlo en realidad. El programador creó su startup Medvi, una plataforma de telemedicina que provee medicamentos para la pérdida de peso, desde su casa en Los Ángeles con ayuda de la IA.
La empresa, en la que además trabaja su hermano menor, tuvo ingresos por más de 400 millones de dólares y este año podrían crecer hasta los 1.800 millones de dólares, reveló The New York Times.
"En mi pequeño grupo de chat con mis amigos directores ejecutivos del sector tecnológico hay una apuesta sobre cuándo aparecerá la primera empresa valorada en 1.000 millones de dólares fundada por una sola persona", dijo Altman hace un par de años en un podcast del cofundador de Reddit, Alexis Ohanian. "Algo que habría sido inimaginable sin la IA, y que ahora va a suceder", aseguró.
En un mail al New York Times, Altman dijo ahora que creía haber ganado esa apuesta y que le "gustaría conocer al tipo" que lo logró.
Gallagher, de 41 años, que estuvo antes al frente de una empresa que vendía relojes, aseguró que creía que el pronóstico del CEO de OpenAI se iba a cumplir con una empresa dedicada al desarrollo de la inteligencia artificial. "No es una compañía de IA, pero lo hice con IA", apuntó.
Cómo fue la creación de Medvi
En solo dos meses y con 20.000 dólares y varias herramientas de IA, el programador logró erigir su startup, que fue lanzada en septiembre de 2024. La idea era actuar como intermediario en la venta de medicamentos para adelgazar y utilizar la inteligencia artificial para potenciarla al máximo.
Para eso se apoyó en CareValidate, que ofrece la tecnología que permite poner en contacto a pacientes con médicos y farmacias, que se encargan de extender, preparar y enviar recetas de medicamentos de manera virtual, así como en OpenLoop Health, una plataforma similar.
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Gallagher utilizó varias herramientas de IA para armar el sitio web de Medvi, entre ellas ChatGPT, Claude y Grok. Creó herramientas personalizadas, entre ellas bots que realizan tareas de forma autónoma, para que sus sistemas de software se comunicaran entre sí. Probó herramientas de voz con inteligencia artificial de ElevenLabs y otras empresas para comunicarse con los clientes. Además, utilizó los generadores de imágenes y videos Midjourney y Runway para crear contenidos multimedia para su sitio web y sus anuncios.
El crecimiento de la empresa
La empresa cobraba 179 dólares por un mes de suministro de medicamentos, un precio que está en línea con el de sus competidores. En su primer mes en línea logró 300 clientes, en el segundo otros 1.000. En 2025, que fue el primer año completo de funcionamiento, logró ventas por 401 millones de dólares y alcanzó los 250.000 usuarios. Obtuvo un beneficio neto del 16,2%, es decir, 65 millones de dólares, y los gastos se destinaron principalmente a las tarifas de las plataformas de telesalud, el marketing y, en menor medida, el software.
Desde el principio el "crecimiento era una locura", contó Gallagher.
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Una captura del sitio web de Medvi
Aunque en el camino también hubo contratiempos. El chatbot de atención al cliente de Medvi a veces inventaba los precios de los medicamentos. O "alucinaba", afirmando que Medvi vendía medicamentos contra la caída del cabello cuando no era así. Y también tuvo algún problema con actualizaciones de software, por lo que decidió sumar a dos ingenieros con contratos temporales.
Además contrató a Elliot, su hermano de 36 años que vive en Cincinnati, cuyo trabajo consiste en interceptar y filtrar las comunicaciones para que pueda centrarse en sus prioridades.
Otro de los problemas que tuvo fue que cuando un cliente pedía hablar con una persona, el chatbot dirigía la llamada al celular de Gallagher. Pero esto se volvió inmanejable, por lo que integró programas de OpenLoop y CareValidate que gestionaban las llamadas de atención al cliente.
Y en septiembre del año pasado incorporó a siete gestores de cuentas, todos por contrato, que se ocupan de determinados grupos de clientes, para lograr un trato más personalizado. Cada uno tiene varios cientes de clientes asignados y, para gestionarlos, utilizan la inteligencia artificial.