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A pocos meses de las midterms, la preocupación por el bolsillo domina de forma abrumadora la conversación electoral y se perfila como uno de los ejes centrales para estas elecciones en Estados Unidos. De acuerdo con la última encuesta del Pew Research Center, la gran mayoría de los votantes quiere que los candidatos al Congreso se concentren principalmente en asuntos económicos, especialmente en el costo de vida y la capacidad de las familias para cubrir sus gastos.

La encuesta, realizada entre más de 3.500 adultos a mediados de julio, dibuja un panorama de descontento generalizado con la situación económica del país, en el que solo el 24% de los estadounidenses califica el estado actual de la economía como excelente o bueno. En este escenario de incertidumbre financiera, el Partido Demócrata muestra una pequeña ventaja inicial tanto en la intención de voto como en el nivel de entusiasmo de sus bases.

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Según el informe del Pew, el 29% de los encuestados mencionó la economía como el principal asunto del que quieren escuchar hablar a los candidatos al Congreso. Dentro de ese grupo, el 15% señaló específicamente el costo de vida y la asequibilidad, mientras que un 7% a la economía en términos generales y un 4% a los impuestos.

El descontento por la situación económica y el aumento en el precio de los combustibles, agravados desde el inicio de la guerra con Irán, ya se perfilan como los ejes centrales de la campaña. Si bien la inflación general se mantuvo relativamente estable, el costo de varios productos de primera necesidad y del petróleo sufrieron importantes aumentos.

Otros temas que también se mencionaron fueron: ética y reforma gubernamental (9%), inmigración (7%), atención sanitaria (5%), política exterior (4%), Trump (4%).

Un empate técnico en las recetas económicas

A pesar de que el costo de vida es la principal preocupación de los electores, ninguno de los dos grandes partidos logró capitalizar en exclusiva el malestar popular. Aunque los republicanos solían liderar las encuestas en gestión financiera, en los últimos meses vieron erosionar su ventaja en materia económica.

Del mismo modo, si bien la historia indica que las elecciones de mitad de mandato suelen castigar al partido oficialista, la amplia ventaja que supondría para los demócratas no termina de consolidarse, dejando a la opinión pública dividida casi en partes iguales. Un 37% de los electores señala que coincide con las políticas económicas del Partido Demócrata, mientras que un 36% se inclina por las propuestas del Partido Republicano.

La erosión del optimismo fue especialmente notable entre los simpatizantes conservadores, influenciada por los altos costos de la vivienda, la atención médica y, de forma marcada, el incremento en los precios del combustible.

La brecha de entusiasmo beneficia a la oposición

En la intención de voto, la encuesta ubica a los demócratas con una ventaja de seis puntos entre los votantes registrados: el 43% apoyaría a un candidato demócrata frente a un 37% que respaldaría a un republicano, mientras que el 20% restante se mantiene indeciso o prefiere alternativas independientes.

La gran diferencia entre los partidos reside en el nivel de movilización interna de cada electorado. El 70% de los simpatizantes demócratas afirma que el resultado de los comicios legislativos es de crucial importancia para el país, en comparación con el 60% registrado entre los republicanos.

Asimismo, casi cuatro de cada diez demócratas aseguran estar siguiendo de cerca la contienda electoral, casi el doble del nivel de atención registrado dentro de la base conservadora, que alcanza el 22%.

La figura presidencial como catalizador del voto

Otra cuestión que resaltó el informe del Pew es que el presidente Donald Trump continúa siendo un factor determinante en la dinámica del proceso electoral. Con un índice de aprobación del 34% y un nivel de rechazo que alcanza el 64%, las elecciones de medio mandato se perfilan en gran medida como un examen a su gestión en la Casa Blanca.

El 42% de los votantes manifiesta que utilizará su sufragio en noviembre como un voto explícito en contra del mandatario, frente a un 22% que proyecta su sufragio en apoyo directo a su administración. Entre los electores opositores, el rechazo es casi unánime, ya que el 81% declara que su participación busca frenar la agenda del Ejecutivo.

Contraste en la agenda temática: seguridad frente a derechos sociales

El informe deja al descubierto prioridades marcadamente divididas al evaluar las fortalezas de cada partido. Los republicanos conservan la preferencia de los ciudadanos en áreas clave de su agenda, aventajando a los demócratas por 14 puntos en las políticas para combatir el crimen y por 5 puntos en la gestión migratoria.

Por su parte, el bloque demócrata mantiene fortalezas holgadas en salud pública y medio ambiente, donde supera a su rival por 14 puntos porcentuales en ambos rubros. De igual forma, la oposición aventaja por 10 puntos en el debate sobre el acceso al aborto y por 9 puntos en educación.

Con un Congreso que registra apenas un 25% de aprobación popular, el tramo final hacia las urnas estará marcado por la capacidad de ambos partidos para movilizar a los votantes desencantados y ofrecer soluciones concretas al encarecimiento de la vida diaria.

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Costo de vida Donald Trump votantes midterms economía

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