El panorama para el Partido Republicano es complejo: afronta el tramo final de la campaña con una estrecha mayoría en el Congreso, índices de aprobación presidencial en caída y un electorado descontento por el costo de vida y la prolongación del conflicto con Irán.
Históricamente, las midterms, consideradas un referéndum sobre la gestión del presidente en ejercicio, suelen mostrar una tendencia desfavorable para el partido que ocupa la Casa Blanca. Durante su primer mandato, Trump vio a los demócratas ganar 47 escaños en la cámara baja en las elecciones de mitad de mandato de 2018.
Donald Trump da un discurso frente a altos mandos militares en la base del Cuerpo de Marines en Quantico.
AP
En este contexto, las últimas mediciones de Emerson College y Fox News ubican a los demócratas con una clara ventaja en la intención de voto. El Partido Demócrata se encuentra 7 puntos por encima del Partido Republicano en el sondeo de Fox News, 53% contra 46%, y con una ventaja de 11 puntos en el de Emerson College, 53% contra 42%, suficiente para alterar la correlación de fuerzas en el Congreso.
En la encuesta de Emerson College, por ejemplo, el apoyo a Trump es de apenas el 39%, mientras que el 57% lo desaprueba. De todas formas, aunque el rechazo hacia el mandatario crece, los demócratas siguen siendo poco populares.
En este contexto, el Partido Republicano organizó una convención nacional de medio mandato para los días 9 y 10 de septiembre en el American Airlines Center de Dallas. Se tratará de la primera convención celebrada durante un año de midterms, ya que este tipo de encuentros suele reservarse para los años de elecciones presidenciales.
"Este año tuvimos la necesidad de hacerlo, principalmente porque no siempre conseguimos que las noticias buenas que tenemos para dar lleguen a los votantes. Por lo general los medios buscan atacar al presidente y no le dan crédito por las cosas buenas que suceden", afirmó Florez. "Además, esta es una oportunidad porque ahora tenemos al mejor mensajero que hemos tenido jamás y nadie moviliza a nuestras votantes como lo hace el presidente Trump en cada lugar que visita", agregó.
Conformación del Congreso
Con un total de 435 escaños, la Cámara de Representantes está conformada actualmente por 218 republicanos, 212 demócratas, un independiente y cuatro vacantes.
De cara a las midterms, los demócratas tienen la mirada puesta en recuperar el control de la cámara baja, para lo cual necesitan ganar al menos tres distritos. Por su parte, los republicanos tienen un margen mínimo y no pueden perder más de dos bancas si pretenden conservar la mayoría.
Quienes resulten electos integrarán el 120º Congreso, cuyo mandato se extenderá desde el 3 de enero de 2027 hasta el 3 de enero de 2029.
"Los demócratas de la Cámara de Representantes han estado a la ofensiva durante todo este ciclo, y estamos enfocados en los temas que más les importan a las familias latinas: reducir los costos del día a día, proteger el cuidado médico, terminar con la corrupción, y garantizar que las familias trabajadoras puedan tener un buen futuro", dijo Bridget Gonzalez, la portavoz de la Campaña del Comité Demócrata para el Congreso, en diálogo con El Observador USA.
"Estamos preparados y listos para ganar la mayoría de la Cámara porque los votantes en todo el país están cansados del caos republicano", agregó.
En el Senado la situación es muy diferente. De un total de 100 bancas, la cámara está conformada actualmente por 53 republicanos, 45 demócratas y 2 independientes alineados con el bloque demócrata.
En estas elecciones se renovarán 35 escaños. Para recuperar el control del recinto, el Partido Demócrata necesita una ganancia neta de cuatro bancas y alcanzar así una mayoría absoluta de 51 senadores. Un eventual empate 50-50 mantendría la hegemonía en manos republicanas, ya que el vicepresidente, ahora JD Vance, cuenta con el voto de desempate.
El panorama nacional no es el mejor para los republicanos, pero cada estado es un ecosistema en sí mismo y el mapa los favorece. Entre los 4 escaños que los demócratas necesitan ganar, al menos dos son de estados tradicionalmente republicanos.
Los ejes de campaña de los partidos
La campaña electoral para las elecciones de medio mandato comenzará oficialmente el 7 de septiembre, coincidiendo con el Labor Day. En diálogo con El Observador USA, Victoria Murillo, profesora de Ciencia Política en la Universidad de Columbia, sostuvo que, más allá de las tensiones internas, hay dos ejes que mantendrán unido al Partido Demócrata y en los que se centrarán a nivel nacional: el costo de vida y el rechazo a Trump.
Al tratarse de elecciones legislativas y no de una contienda presidencial, lo más probable es que cada candidatura diseñe una campaña a medida, enfocada esencialmente en las demandas de sus votantes locales. "Después, cada candidato va a adecuar su narrativa a los distritos que correspondan", explicó la politóloga.
El descontento económico y el aumento en el precio de los combustibles, agravados desde el inicio de la guerra con Irán, ya se perfilan como los ejes centrales de la campaña. Si bien la inflación general se mantuvo relativamente estable, el costo de varios productos de primera necesidad y del petróleo sufrieron importante aumentos.
Por su parte, los republicanos planean centrar su estrategia en la seguridad fronteriza, la estabilización de la inflación, los acuerdos impulsados por Trump con la industria farmacéutica para reducir el costo de los medicamentos y las medidas orientadas a abaratar el costo de la vivienda.
"Los principales ejes de nuestra campaña son el cumplimiento de las promesas. Es todo lo mismo que prometió el presidente en 2024: hacer grande a Estados Unidos otra vez", aseguró Jaime Florez.
Con respecto a la suba de la gasolina, Florez afirmó que los republicanos tienen "la esperanza de que finalmente haya un acuerdo de paz y que el precio del petróleo mejore". Sin embargo, sostuvo que no había otra forma de enfrentar "la obsesión de Irán por tener armas nucleares" y que Estados Unidos "era el único que podía resolver ese problema, con la política del presidente de la paz a través de la fuerza". "Todos hubiéramos querido que no fuera necesario hacerlo o que se hubiera podido resolver antes. Pero bueno, es lo que nos tocó", afirmó.
Por otro lado, se espera que los republicanos califiquen a sus adversarios como un bloque volcado hacia la extrema izquierda, aprovechando el avance del ala más progresista del partido en las recientes primarias demócratas. Esta lectura busca reforzar la narrativa trumpista, que suele agitar el fantasma de la "amenaza comunista".
Los resultados de la redistribución de distritos
También tendrá un peso determinante en esta elección la redefinición de los distritos electorales, conocido como gerrymandering, una estrategia impulsada inicialmente por el Partido Republicano que los demócratas terminaron replicando para reforzar sus propias posiciones.
El presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes de Texas, Gene Wu, en una reunión de la Cámara en el Capitolio estatal para debatir un nuevo plan para rediseñar los mapas electorales del estado.
AFP
En estas midterms, California, Florida, Misuri, Carolina del Norte, Tennessee y Texas competirán con mapas electorales distintos a los vigentes en 2024, tras haberse sometido de forma voluntaria a una redistribución de distritos a mitad de década. A ellos se suman Ohio, que modificó su trazado por una ley estatal, y Alabama, Luisiana y Utah, que lo hicieron por mandato judicial tras diversos litigios.
Tras un año de una intensa "guerra de redistribución de distritos", ambos bandos sostienen que pueden quedarse con la victoria. De hecho, las filas republicanas hacen un balance favorable sobre el rediseño de las bancas para 2026. "Creemos que nos fue bien. Es decir, nos fue mal en California, pero muy bien en Texas y en Florida, por ejemplo. Estimamos que esa redistribución nos dará una ventaja de entre cuatro y cinco congresistas republicanos adicionales", aseguró el director de comunicaciones hispanas del partido.
Por su parte, los demócratas sostienen que el dominio republicano en ciertos distritos, especialmente en las zonas de mayoría hispana del Valle del Río Grande, es algo temporal y que no tienen la victoria asegurada. Según sus cálculos, la cifra real de bancas en disputada que podrían recuperar roza los seis escaños.
"Mientras los republicanos intentaron manipular la redistribución de distritos y los mapas para mantenerse en el poder, el proceso terminó creando un mapa competitivo que podemos ganar donde los votantes tienen la última palabra. En esta pelea, los latinos serán el voto decisivo y van a salir a votar para darle la Cámara de Representantes a los demócratas", dijo la portavoz demócrata González.
En las elecciones de 2024 Trump obtuvo el 46% del voto latino, un aumento con respecto al 32% de 2020, un cambio crucial que contribuyó a su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, la opinión pública latina a nivel nacional se ha vuelto más negativa hacia él desde su regreso al cargo. En una encuesta de abril del Centro de Investigación Pew, el índice de aprobación de Trump entre los votantes latinos que lo apoyaron cayó 27 puntos porcentuales desde el inicio de su segundo mandato.