Un tercio de los ciudadanos en España considera que un grupo reducido de multimillonarios extranjeros ejerce mayor poder sobre su vida que las propias instituciones del país.
De acuerdo con el barómetro “Tecnoligarcas e IA” del Ateneo del Dato, el 29,2% de los encuestados comparte esta idea, en contraste con el 33,5% que confía más en el Gobierno y en los organismos nacionales, mientras que un 24% se posiciona en un término medio.
La percepción varía de forma notable según la afinidad política: casi la mitad de los votantes de Sumar (48,3%) atribuye el poder real a los magnates extranjeros, frente al 19,5% registrado en el Partido Popular (PP), donde predomina la confianza en las instituciones nacionales (41,9%).
El estudio también evaluó la influencia de 15 grandes empresarios en la sociedad en una escala de cero a 10. Amancio Ortega, fundador de Inditex, encabeza la lista con una puntuación media de 7,1, seguido por Juan Roig, presidente de Mercadona, con 6,6 puntos.
El presidente de Mercadona, Juan Roig.
En el extremo opuesto se sitúan figuras internacionales como Elon Musk (4,9) y Peter Thiel (4,6), este último desconocido para el 53% de los participantes.
El caso de Musk destaca por su marcada brecha ideológica: los votantes de derechas le otorgan una media de 6,2, mientras que los de izquierdas lo valoran con un 3,4, la distancia más amplia entre bloques de todo el ranking.
Asimismo, el sondeo muestra que la derecha aprueba a los 15 empresarios analizados, en tanto que la izquierda solo concede una valoración positiva a cinco de ellos.
Elon Musk hoy produce en Tesla más vehículos eléctricos de los que vende
En paralelo, el 44% de los españoles sostiene que España depende en exceso de las grandes tecnológicas de Estados Unidos y China.
Esta inquietud se manifiesta de forma transversal en el electorado, con porcentajes que oscilan entre el 54% de los votantes de Sumar y el 46% en el PP, diluyéndose únicamente entre los seguidores de Vox, donde la preocupación y la indiferencia empatan en el 39%.
Rechazo a la inteligencia artificial en las decisiones electorales
El barómetro analizó asimismo la confianza ciudadana en la inteligencia artificial aplicada al ámbito político y electoral. Un contundente 80% de los encuestados afirma que confiaría poco o nada en una IA que le sugiriera a qué partido votar, un rechazo que se mantiene estable en todos los sectores ideológicos con cifras de entre el 77% y el 83%.
La aceptación de esta tecnología repunta cuando se plantea como un instrumento de apoyo auxiliar: el 41% aceptaría su asistencia para resumir programas electorales, aunque solo el 26% confiaría en ella para determinar qué formación se ajusta mejor a sus ideas.
Las diferencias generacionales resultan determinantes en este ámbito. El 53% de los menores de 25 años confía en que la tecnología sirva para explicar las diferencias entre partidos, en contraste con apenas el 22% de los mayores de 65 años.
Por otro lado, los dispositivos electrónicos y el software en general reciben una acogida favorable: el 57% los califica como “un gran avance” frente a un 18% que los percibe como una amenaza.
Inteligencia Artificial
Inteligencia Artificial
La percepción empeora al abordar otros campos tecnológicos.
En el caso de las redes sociales, el 35% cree que concentran un poder excesivo, mientras que el 29% las valora de manera positiva. Con respecto a la IA de vigilancia —como los programas Pegasus o Palantir—, el 41% las considera una amenaza y solo el 26% las ve como un avance.
La frecuencia de uso se erige como un factor más relevante que la propia ideología: el 66% de los usuarios diarios de IA la valora como un avance, frente al 15% de quienes casi nunca la utilizan.
El hábito de uso también muestra brechas por edad, ya que el 62% de los jóvenes entre 18 y 24 años emplea herramientas como ChatGPT a diario o de forma casi diaria, en comparación con el 24% de los mayores de 65 años.
Estafas con IA y protección de menores como principales inquietudes
En cuanto al conjunto de problemas tecnológicos que generan mayor alarma en la sociedad, la exposición de los menores a contenidos sin filtrar y las estafas perpetradas mediante videos o audios falsos creados con inteligencia artificial empatan en el primer puesto de preocupación, con un 29% cada una.
A continuación figuran la sustitución de personas por robots en los trámites de gestión (25%) y la actuación de las grandes tecnológicas por encima de la ley (24%), mientras que la pérdida de empleo derivada de la IA se sitúa en undécimo lugar con un 14%. La injerencia de los magnates tecnológicos en la política preocupa al 28% de los votantes de Sumar, en comparación con el 15% registrado en el PP y en Vox.
Al analizar el impacto y la fiabilidad de las nuevas tecnologías, los españoles otorgan mayor confianza a los académicos y al colectivo de padres y madres (63,7% en ambos casos), dejando a los políticos relegados con un respaldo de apenas el 14,2%.
Los emprendedores tecnológicos obtienen una valoración intermedia del 44,7%, marcada también por la división ideológica: un 55% de confianza en el espectro de la derecha frente al 32% en la izquierda.
Como consecuencia de estas inquietudes, casi la mitad de los encuestados (44%) reconoce que tales preocupaciones podrían condicionar su voto hacia una formación política que proponga soluciones concretas, una disposición que alcanza el 61% entre los menores de 25 años y que se sitúa en el 55% y 53% entre los votantes del PSOE y Sumar, respectivamente.