El periodista nicaragüense Luis Galeano vive desde 2018 en Estados Unidos, donde se exilió tras la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, del que ha sido un fuerte crítico. Esta semana fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida, donde reside, lo que desató una serie de pedidos, tanto de congresistas republicanos como de asociaciones de prensa, para que no sea deportado a su país.
Galeano, director del programa de opinión y debate Café con Voz, fue detenido el lunes mientras trabajaba como conductor de Uber en Orlando, según relató su esposa, Deykel Santamaría. "Me dijo que estaba en una estación de policía, pero no sabía dónde exactamente (...) y que me comunicara con su abogado", dijo la mujer, quien mantuvo una breve conversación telefónica con él, a la agencia AFP.
El periodista, de 48 años, tiene pendiente de resolución una solicitud de asilo político presentada en 2019. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) dijo que permaneció en el país después del vencimiento de su autorización de estadía, aunque no explicó cómo incide la solicitud de asilo en su situación, informó el medio digital nicaragüense 100% Noticias, que transmite desde el exilio.
Su esposa dijo que será trasladado a un centro de detención de migrantes que gestiona el gobierno de Florida en el condado de Baker, en el norte del estado, y que tiene una audiencia fijada para el 2 de octubre.
Quién es Luis Galeano
Galeano hizo gran parte de su carrera periodística en Nicaragua, donde trabajó en El Nuevo Diario y en la agencia de noticias EFE entre 2004 y 2006.
Tenía un programa en el canal 100% Noticias, que en 2018 fue allanado por la Policía Nacional y su sede en Managua fue cerrada, en medio de la crisis política que vivía el país tras una ola de protestas contra el régimen de Ortega, que dejó unos 300 muertos, según la ONU, y cientos de miles de exiliados.
A la vez, el estatal Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), ente regulador del sector, ordenó a las operadoras de televisión por suscripción retirar al canal de su menú.
El periodista fue incluido en 2023 en una lista de casi 100 opositores al gobierno nicaragüense a los que se les despojó de su nacionalidad, se los declaró "traidores a la patria" y se ordenó la confiscación de sus bienes. Entre ellos estaban además los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, el obispo auxiliar de Managua Silvio Báez, la veterana defensora de derechos humanos Vilma Núñez, el periodista Carlos Fernando Chamorro y el excomandante Luis Carrión. España le concedió posteriormente la nacionalidad española a Galeano, según su familia.
Las reacciones a la detención
"Solicitamos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos valorar la situación en que se encuentra el periodista opositor Luis Galeano. Es un perseguido político por la dictadura sandinista de Murillo-Ortega en Nicaragua ¡Nuestra solidaridad con Luis!", publicó en sus redes sociales la Gran Confederación Opositora Nicaragüense.
El dirigente opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro dijo en un audio enviado a los medios que Galeano "es un distinguido periodista nicaragüense que ha luchado por la libertad de expresión, por la verdad, por la justicia en Nicaragua", y advirtió de que "su vida correría extremo riesgo de ser deportado hacia Nicaragua".
"Luis es un perseguido político y merece ser atendido en los Estados Unidos como un asilado político. Hacemos un llamado a las autoridades que tomen en consideración la lucha por la libertad de expresión de Luis Galeano, de su programa, por el bien de Nicaragua y también de su familia", abogó Chamorro, según recogió la agencia EFE.
Los congresistas republicanos María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart expresaron su preocupación por la situación de Galeano. "Estados Unidos siempre debe saber distinguir entre un criminal y un exiliado político", señaló Salazar, cercana a Trump, en un comunicado publicado en la red social X. "Luis no puede terminar en manos de la misma dictadura que lo persiguió", escribió la representante de Florida, de origen cubano.
Salazar pidió revisar "de inmediato" su caso, por el "peligro real que enfrentaría si fuera devuelto a Nicaragua". Díaz-Balart también pidió contemplar la situación particular del periodista.
"Estados Unidos nunca debe perder de vista la diferencia entre los delincuentes y aquellos que huyen de la represión política. Podemos y debemos hacer cumplir nuestras leyes inmigratorias, al mismo tiempo que garanticemos que quienes escapan de dictaduras socialistas no sean devueltos a las manos de regímenes represivos", escribió en X.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pidió este martes al gobierno de Trump que evite la deportación del periodista y que le garanticen un proceso justo y acceso a defensa legal. "La detención de Luis Galeano demanda una respuesta que tome en cuenta su condición de periodista perseguido y exiliado", afirmó el presidente de la SIP, Pierre Manigault.
La detención ocurre en momentos que el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, endurece su política contra la migración irregular, pero también su discurso contra Ortega y Murillo, a quienes acusa de violaciones de derechos humanos e impedir elecciones libres en el país.
Estados Unidos, que en abril impuso por última vez sanciones contra individuos vinculados al régimen, entre ellos dos hijos de la pareja presidencial, cuestionó duramente a Ortega después de que en julio presentara una reforma constitucional con la que busca perpetuarse en el poder.
"El gobierno de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo y Ortega intensifica la represión interna y genera una inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos", señaló el secretario de Estado, Marco Rubio.