Los precios de la gasolina habían bajado en las últimas semanas, llegando a un mínimo de 3,79 dólares los días 7 y 8 de julio, pero han vuelto a subir durante las últimas dos semanas debido al intercambio diario de ataques entre Washington y Teherán en la disputa por el estratégico estrecho de Ormuz.
El viernes, los precios del petróleo registraron su segunda subida semanal consecutiva. Tan solo la semana pasada, tanto el crudo estadounidense como el Brent internacional aumentaron más de un 15%. En las últimas dos semanas, los precios han subido más de un 20%.
Petróleo y los precios hacia arriba
Los precios del petróleo comenzaron a subir de nuevo después de que Estados Unidos revocara, el 7 de julio, una exención de sanciones relacionada con el petróleo iraní. Un día después, el presidente Donald Trump anunció que el alto el fuego con Irán había "terminado".
Días más tarde, los precios del crudo escalaron tras el anuncio de Trump de que estaba "restableciendo el bloqueo a Irán" en el estrecho de Ormuz. Dicho bloqueo se dirige "contra los buques que transitan hacia o desde puertos y zonas costeras de Irán", según informó el ejército estadounidense.
La semana pasada, Trump también declaró que Estados Unidos buscaría obtener un "reembolso, a una tasa del 20%, sobre toda la carga transportada". Las compañías navieras y las organizaciones marítimas internacionales rechazaron rápidamente la idea, calificándola de violación del derecho internacional.
Sin embargo, la incertidumbre persistió. Aunque Trump afirmó que desistiría de imponer dicha tasa, los precios del petróleo siguieron subiendo debido a los ataques casi diarios de Estados Unidos contra Irán y a las represalias iraníes.
Todo gira en torno a la lucha por el control del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que suele transitar el 20% del suministro energético mundial con destino a los mercados globales.
Desabastecimiento y guerra
"Más que buscar un cierre total, Teherán parece decidido a imponer su autoridad sobre la propia navegación mediante protocolos de tránsito obligatorios y tasas de tránsito", escribió el jueves Natasha Kaneva, analista de materias primas de JPMorgan Chase.
"Este tira y afloja se está convirtiendo en un enfrentamiento sobre quién controla el estrecho y ha frenado bruscamente la recuperación del tráfico que había comenzado a principios de junio", añadió Kaneva.
La semana pasada, el número de buques que cruzaron el estrecho cayó a su nivel más bajo en tres semanas, según datos de MarineTraffic y Kpler.
Entre el viernes y el domingo, solo 30 barcos cruzaron el estrecho —con apenas ocho cruces el domingo—, lo que representa una drástica caída frente al promedio de 130 buques que transitaban diariamente antes del inicio de la guerra.
En un comunicado, la Casa Blanca afirmó que los precios del petróleo y el gas volverían a bajar a medida que el ejército estadounidense mermara la capacidad de Irán para atacar el transporte marítimo comercial en el estrecho.
"El presidente Trump mantiene su compromiso de liberar el dominio energético estadounidense, reducir costos y devolver más dinero a los bolsillos de las familias trabajadoras de Estados Unidos", declaró la portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers.
Esta semana existe otro factor que influye en los precios del petróleo: los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas.
"Los acontecimientos en la guerra entre Rusia y Ucrania también están cobrando mayor relevancia últimamente", señalaron analistas de materias primas de HSBC en una nota dirigida a clientes.
Rusia redobló el conflicto
"Rusia, el segundo mayor exportador de diésel del mundo después de Estados Unidos, prohibió la exportación de productos refinados clave desde el 8 de julio hasta finales de mes, debido a que una parte creciente de su capacidad de refinado ha quedado fuera de servicio en medio de la escalada de ataques de Ucrania contra su infraestructura energética", escribieron. "Esto se suma a las restricciones ya existentes sobre la mayoría de los envíos de gasolina y combustible para aviones".
Desde principios de año, los precios del crudo estadounidense y del petróleo Brent han aumentado alrededor de un 45 %. "Al mismo tiempo, Rusia busca ahora importar diésel; por tanto, hay menor oferta y mayor demanda en el mercado mundial", añadieron los analistas. Los precios del combustible para aviones también están volviendo a subir.
Antes de la guerra con Irán, el precio promedio del combustible para aviones era de 2,50 dólares por galón. Para el viernes, dicho precio había aumentado casi un 43 %, situándose en 3,57 dólares por galón, según datos del índice Argus de combustible para aviones en Estados Unidos.
FUENTE: NBC