25 de junio de 2026 15:11 hs

Los dos peticionarios argentinos y los dos británicos se sentaron a un metro de distancia. Así lo dispuso el protocolo del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24). Fue una convivencia algo incómoda y fría, pero sin desbordes de ningún tipo. Este jueves a las 10 de la mañana de Nueva York, en el amplio hemiciclo de la ONU se trató la disputa bajo el título la “Cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands)”.

Hubo referencias a la autodeterminación y a si es aplicable al caso de Malvinas. Pero también recriminaciones por el otorgamiento de licencias “unilaterales, ilegales e ilegítimas” para recursos en disputa. Y una resolución de amplio apoyo al reclamo argentino.

Los voceros por Argentina fueron Paula Vernet y Guillermo Clifton, descendientes de los primeros argentinos que habitaron las islas. Luis Vernet fue el primer Comandante Político y Militar de Malvinas, designado por el gobierno de Buenos Aires en 1829. Guillermo Clifton es nieto de un habitante de las islas que se radicó en la Patagonia después de la primera Guerra Mundial. "Intenté saludarlos, pero ellos no quisieron", se lamentó este investigador del INTA ante El Observador USA.

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Convivencia fría en la ONU: los dos peticionarios argentinos y los dos británicos se sentaron a un metro de distancia.

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Clifton dijo que con delegados isleños anteriores hubo un diálogo más fluido antes de que empezara formalmente el encuentro en la ONU. Pero la sesión de este año fue la primera vez para los dos peticionarios británicos que viven en las Malvinas, llamados Michael y Dorothy.

El Comité de Descolonización de las ONU abrió la sesión pasadas las 10 en un amplio salón del subsuelo del edificio de la ONU, ubicado en el área de Midtown Manhattan. Cada embajador ante la ONU primero se solidarizó con Venezuela, tras el impactante terremoto ocurrido en la noche del miércoles.

En el inicio de la cita se les dio la palabra a los isleños. "Les pedimos que reconozcan nuestros deseos", se quejó el habitante de Malvinas Michael Goss. Y dijo que "Argentina disfraza de diplomacia su busqueda de cambio de titularidad".

Citó el principal argumento de Londres. ¿Cuál? Que las islas no deben figurar en la agenda del C24 , basándose en el referéndum de 2013 hecho en Malvinas. Ahí el 99,83% de los más de 2.000 kelpers votaron por mantener el estatus de Territorio de Ultramar británico.

Después Dorothy recordo que ella tenía 7 años cuando ocurrió lo que denominó como "ocupación argentina". Agregó: "Quiero que sepan lo que siente un niño en esa situación". Y planteó: "Somos una comunidad pacífica que quiere definir su forma de vida y futuro, ya que llevamos siete generaciones".

Tras esa exposición, llegó el turno de los peticionantes por Argentina. "Los actuales habitantes son descendientes que se beneficiaron del colonialismo", señaló Clifton. Recordó que la ONU jamás permitió aplicar el principio de autodeterminación porque los habitantes de Malvinas son "un puñado de habitantes implantados".

Proyecto petrolero en Malvinas

La descendiente de Vernet, el llamado primer gobernador argentino de Malvinas, además tocó una llega novedosa en la audiencia de este año. ¿Cuál? Un proyecto petrolero que avanza a paso firme. O al menos con mayor velocidad que los anuncios y amagues previos en busca de crudo en las islas que se encuentran bajo disputa.

Se trata del plan offshore Sea Lion, al norte de las Malvinas. Las empresas a cargo son dos petroleras que no integran el club de las big players del rubro. Son Navitas Petroleum (operadora israelí) asociada a Rockhopper Exploration (británica). Según comunicaciones empresariales recientes, las perforaciones comenzarían a inicios de 2027 y la primera producción comercial en el primer semestre de 2028.

"Cambiaría la situación para siempre con recursos no renovables sobre un territorio en disputa", se quejó. Fue la primera en mencionarlo durante la reunión de la ONU. Pero no sería la última. El canciller argentino, Pablo Quirno, hizo foco cuando le tocó alzar la voz.

Ahí llegó el momento más conceptual de la reunión en el comité. Quirno enmarcó la cuestión Malvinas en la Resolución 2065 y el mandato de negociar: “El camino para poner fin a esta situación colonial era una negociación bilateral teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas". Señaló que hubo “reuniones, propuestas y diálogos diplomáticos” durante 16 años y que “el llamado a rescatar las negociaciones cuenta con un respaldo sostenido” en foros regionales y multilaterales.

Rechazó que la autodeterminación sea aplicable: “El Reino Unido invoca en forma reiterada el principio de libre determinación. La Argentina desea ser clara. No resulta aplicable a la Cuestión Malvinas". Argumentó que “en las Islas Malvinas no existe un pueblo colonizado titular de ese derecho”, sino “una población británica implantada por la potencia ocupante” y que el referéndum de 2013 “carece de validez para esta organización.”

Cuestionó la militarización y los actos unilaterales: “El Reino Unido mantiene una presencia militar desproporcionada, aproximadamente 1.200 efectivos, cerca del 40% de la población del territorio, algo difícil de conciliar con el llamado al diálogo.”

Denunció licencias “unilaterales, ilegales e ilegítimas” para recursos en disputa y advirtió sobre Sea Lion en la cuenca norte de Malvinas: “El episodio más preocupante se vincula con el eventual inicio de actividad de explotación de hidrocarburos".

Agregó: "De la gravedad de esos anuncios, Javier Milei me incluyó a expresar el más enérgico rechazo".

Estableció una advertencia con aires a posibles judicializaciones posteriores en cortes internacionales. Señaló la determinación argentina a "adoptar medidas necesarias para la plena salvaguarda de sus derechos e intereses soberanos".

En paralelo, la provincia de Tierra del Fuego hizo un planteo para impedir que el proyecto crezca. "Presentamos una denuncia ante la Comisión de Valores de Israel porque Navitas Petroleum falseó información. Ellos negaron todo riesgo geopolítico ante sus propios inversores", confirmó ante este medio Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur de Tierra del Fuego. El funcionario fueguino se encuentra en Nueva York

Quirno cerró ratificando la vía pacífica y dejó una definición política: “El derecho internacional no puede aceptar que el tiempo transforme en legítima una usurpación de soberanía. Allí reside el núcleo de esta situación colonial especial y particular".

El respaldo a la causa Malvinas

Tras la exposición de Quirno, llegaron las intervenciones del resto de los países que integran el Comité Especial de Descolonización de la ONU, creado por la Asamblea General en 1961. Los embajadores en la ONU de Brasil, Paraguay, Uruguay, El Salvador, Perú, Venezuela, Chile, Nicaragua y Cuba, entre otros, reiteraron el apoyo al reclamo argentino.

Paradójicamente, el gobierno de Javier Milei se llevó un respaldo de ideologías enfrentadas. Incluso la resolución final del comité, donde no hubo necesidad de votación, fue patrocinada por Chile, Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua. De la derecha al centro la izquierda autoritaria.

Quirno acopió los apoyos sin ponerse exquisito en los orígenes ideológicos de dónde provenían. Cuando se anunció la resolución por consenso, Quirno le mandó un mensaje por Whatsapp a Milei, quien celebró la noticia y le respondió con un emoji.

La embajadora de Venezuela ante la ONU, Coromoto Godoy, hizo una alusión indirecta a las diferencias con el gobierno libertario argentino. "Más alla de toda coyuntura que nos diferencia, apoyamos y pedmimos terminar de una vez y para siempre el colonialismo en cada una de sus formas", afirmó.

El representante brasileño hizo referencia al caso del proyecto petrolero de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.

El consorcio de compañías anunció millones de dólares en contratos locales y programas de capacitación, priorizando empleo isleño y proyecciones de ingresos. Una zanahoria para los ocupantes isleños.

Casi tres horas después de haber iniciado, se difundió la resolución alcanzada por consenso. El texto oficial de la ONU destacó los siguientes puntos sobre la disputa histórica alrededor de Malvinas.

  • Reafirma que la única salida es una solución pacífica y negociada de la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
  • Toma nota de las opiniones del Presidente argentino ante la Asamblea General.
  • Lamenta que, pese al amplio respaldo internacional, aún no se hayan aplicado las resoluciones de la Asamblea sobre el tema.
  • Insta a Argentina y al Reino Unido a reanudar cuanto antes las negociaciones y respalda los “buenos oficios” del Secretario General.

La estrategia argentina en la ONU contra las petroleras se basa en la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que insta a las partes a no introducir modificaciones unilaterales mientras continúa la controversia. Así, Argentina se llevó una victoria política del Comité de Descolonización.

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