25 de junio 2026 - 13:57hs

El Mundial tiene su palabra de moda: cooling break. La nueva regla de la FIFA que impone dos pausas obligatorias por partido, más allá del entretiempo, es la novedad en la Copa que se disputa en Canadá, USA y México. Pero en los pasillos de Comodoro Py, esta refrescante interrupción técnica no dura apenas unos minutos. La Justicia Federal argentina transformó las pericias contables en una pausa de hidratación sin límites de tiempo preestablecidos. La democracia argentina y el Poder Judicial diseñaron una estrategia institucional para enfriar los expedientes que agobian al poder político o poder permanente.

Desde hace tiempo las pericias funcionan como pausa obligatoria en las causas que tienen como protagonistas a hombres y mujeres que se mueven en el centro del poder.

En ese marco, la imagen viralizada al infinito de cajones llenos de dólares expuso una vez más la relación promiscua entre la política y el Poder Judicial. Los datos son de público conocimiento y ocupan parte del prime time televisivo. Se trata de la causa que investiga el patrimonio de Martín Insaurralde y Jesica Cirio. El trámite de ese expediente muestra quizá la faceta más cínica de este mecanismo.

Más noticias

El informe técnico sobre el crecimiento de sus bienes sufrió una nueva postergación y la fecha de entrega ahora señala el 17 de julio. El proceso acumula casi tres años de demora sistemática. Mientras el fiscal Sergio Mola aguarda los números finales, el sistema judicial permite que los protagonistas recuperen el aliento en el vestuario de la impunidad.

Tarde, mal y por la mitad. Tres palabras que pueden describir el accionar de la Justicia argentina en un sin número de casos resonantes. El absurdo llega a niveles cinematográficos en la inspección del country Las Fincas, en San Vicente. Ahora se exige verificar si alguien cambió el placard del vestidor de Insaurralde (ese en el cuál suspuestamente se acumulaban fajos de dólares) en los últimos meses. Buscan calcular el volumen físico de los dólares que aparecieron en los videos a través de los cajones ahora vacíos. La Justicia argentina persigue muebles mientras el dinero fluye por cuentas que nadie detecta a tiempo.

Los que surge del expediente es elocuente, la demora incomprensible. Por caso, la Unidad de Información Financiera (UIF) sostiene que Insaurralde es casi un desposeído. Sus hijos figuran como dueños de la casa de fin de semana; su ex cuñado y su sobrino manejan las empresas familiares; y una flota de autos de lujo aparece a nombre de Cirio.

El ex jefe de Gabinete bonaerense ostenta un patrimonio que no resiste el menor análisis: la UIF le detectó 1,5 millones de dólares que no logra justificar y sospecha de 76 viajes al exterior pagados por agencias de turismo. Pese a toda esa prueba, el juez Luis Armella concede más plazos a los expertos de la Corte bajo el pretexto de un informe contable que parece una quimera.

El cooling break de la Justicia no hay novedad

Pero el cooling break judicial no es una novedad, ni fue concebido hace tan sólo tres años. Es una manual de estilo. Es una puerta que se abre hacia la demora inestimable. Las confesiones de Víctor Manzanares, el histórico contador de los Kirchner, sirven a modo de ilustración. El hombre de confianza del expresidente relató cómo el exjuez Norberto Oyarbide manipuló una pericia clave para cerrar la causa por enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial. En esa ocasión, el incremento patrimonial alcanzó el 158 por ciento en un solo año.

Manzanares reveló que el propio Oyarbide dictó instrucciones precisas sobre la confección del informe de la defensa para garantizar el sobreseimiento exprés. Como está claro, en aquel entonces el peritaje también la clave.

Con el tiempo los métodos se perfeccionan. Hoy, el esquema de la pausa técnica se diversifica. En tiempo de Javier Milei la lupa judicial está puesta, entre otros, sobre el jefe de Gabinete y exvocero Manuel Adorni. En ese marco, el fiscal Gerardo Pollicita requirió una reconstrucción patrimonial que abarca trece años de operaciones con bitcoin. Los peritos de la DATIP (Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal) estiman noventa días adicionales para arrojar un número final.

Otra vez, el informe técnico aparece como la barrera que detiene el avance de la investigación. Esto sin contar que cada nuevo hallazgo deviene en una nueva demora a la hora de calcular el patrimonio. El tiempo judicial corre a una velocidad muy distinta a la capacidad de procesar información de los sistemas. A eso se suma que sería inminente el requerimiento de más información por parte del fiscal.

La estructura que paraliza

La estructura de los tribunales para estar construida fomenta esta parálisis. El Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora permanece vacante y la subrogancia de jueces como Ernesto Kreplak o Luis Armella genera baches que, desde ya, benefician a los acusados. Insaurralde intentó incluso imponer peritos de la UBA para dilatar la causa durante un año entero. Cada recusación, cada cambio de experto tasador y cada pedido de informe a los Estados Unidos sobre hoteles de lujo en Miami suma un eslabón en lo que termina por convertirse en una cadena interminable de obstáculos para llegar a una sentencia o, incluso algo menos pretencioso, un procesamiento.

Jesica Cirio también protagoniza inconsistencias que el sistema decide ignorar. La modelo compró tres vehículos por cien mil dólares en efectivo tras su separación y otorgó un préstamo de 250 mil dólares al ex funcionario de Kicillof. Sus declaraciones juradas ante la AFIP muestran modificaciones difíciles de justificar tanto en el impuesto sobre los Bienes Personales como en depósitos a plazo fijo por cifras millonarias. En ese marco, y a pesar de que la UIF solicita su indagatoria por lavado de dinero, la Justicia prefiere ir primero por un teléfono celular para ver que puede encontrar después de tres años de investigación.

El cooling break judicial no parece una excepción que se configura en una causa puntual como resultado de estrategias brillantes. Más bien todo lo contrario, parece la norma. Las pericias se transforman en laberintos donde la verdad se pierde entre folios y sellos. Mientras el país se distrae con los récords batidos por Lionel Messi en la Copa del Mundo, los tribunales federales juegan un partido paralelo donde el empate por cansancio es el resultado predilecto del poder.

En ese marco, el Congreso, el otro poder del Estado con poder de control sobre el Ejecutivo, juega su partido. También apuesta a la pausa. Pide la hora. Sueña con el receso de invierno. Lo digo, el cooling break es la regla. En el Congreso también.

Y así, la sociedad asiste al espectáculo que le brinda el Poder Legislativo y el Poder Judicial, Por ahora, prefiere ver los goles de Messi y soñar con una nueva copa. Pero nada es para siempre.

Temas

Justicia Mundial Manuel Adorni Martín Insaurralde

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos