El inversor multimillonario Bill Ackman, fundador de Pershing Square Capital Management, lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo económico que podría tomar Nueva York bajo la gestión del alcalde Zohran Mamdani. En una entrevista con la revista Fortune, el gestor de fondos sostuvo que las políticas de congelamiento de alquileres, los aumentos impositivos y las restricciones al desarrollo inmobiliario corren el riesgo de desalentar la construcción y la inversión en la ciudad, profundizando así la crisis de accesibilidad habitacional.
"La respuesta no es el socialismo: el socialismo es un desastre", disparó Ackman, quien invitó a observar qué sucederá con Nueva York si Mamdani logra implementar su plan de gobierno.
El plan Mamdani bajo lupa
Según el empresario, buena parte del déficit habitacional de la ciudad responde a normativas que encarecen y dificultan la construcción para los desarrolladores. A su juicio, los alcaldes de tendencia progresista han contribuido a ese escenario, y el congelamiento de alquileres impulsado por Mamdani no hará más que empeorar el problema.
En junio, la Junta de Pautas de Alquiler de Nueva York votó a favor de congelar los alquileres de los contratos de uno y dos años en los departamentos regulados. Ackman argumentó que ese tipo de controles termina trasladando mayores costos a los inquilinos de unidades a precio de mercado, y afirmó que cerca de 60.000 departamentos fueron retirados del mercado porque los propietarios no pueden recuperar los costos de las renovaciones bajo la normativa vigente. Como contraejemplo, mencionó el caso de Austin, Texas, donde el aumento de la construcción ayudó a bajar los precios de alquiler.
El caso de Ken Griffin
El financista también apuntó contra la política energética del estado, responsabilizando al cierre de plantas nucleares, la demora de hasta 15 años para aprobar gasoductos y la prohibición del fracking como factores que obligan a importar gas natural desde Pensilvania y encarecen el costo de vida de los neoyorquinos.
En materia impositiva, Ackman insistió en que la ciudad debería atraer inversión de residentes y empresas de alto patrimonio en lugar de ahuyentarlos. Puso como ejemplo positivo al gestor de fondos Ken Griffin, al considerar que su compra de un departamento de 250 millones de dólares vuelve económicamente viables edificios enteros y genera empleo en la construcción. También señaló que no conviene desalentar a empresarios como Elon Musk de instalar sus negocios en la ciudad.
Mercado de capitales para generar riqueza
El fundador de Pershing Square ya se había mostrado crítico previamente con el nuevo recargo de la ciudad a los llamados "pied-à-terre" (propiedades de alto valor que no constituyen residencia principal), y también cuestionó la Propuesta 40 de California, que habilitaría un impuesto único del 5% sobre el patrimonio neto de los multimillonarios residentes en ese estado. Sobre este punto, ironizó con que ese tipo de gravámenes "excepcionales" rara vez se aplican una sola vez.
Por último, Ackman reflexionó sobre la desigualdad en el acceso a los beneficios del mercado de capitales: sostuvo que uno de los mayores desafíos del país es que casi la mitad de la población no participa del crecimiento generado por el capitalismo a través de la bolsa, lo que consideró alimenta la sensación de exclusión entre los trabajadores sin cuentas de retiro ni inversiones bursátiles.