Mientras avanza el segundo año de su actual administración, la aprobación de la gestión de Donald Trump continúa cayendo. La evaluación de los estadounidenses sobre el presidente disminuyó de manera constante a lo largo de los últimos meses y, en paralelo, el apoyo latino, un factor clave para el regreso del republicano a la Casa Blanca, también continúa erosionándose.
Un informe de la organización UnidosUS reveló que el 25% de los hispanos que votaron por el mandatario en 2024 hoy no volvería a hacerlo y, entre los principales motivos, resaltaron el costo de vida y la presión migratoria.
Latinos Support Trump. AP.jpg
En paralelo, un nuevo sondeo nacional del Pew Research Center confirmó el impacto de este desgaste en toda la ciudadanía: la aprobación general del presidente cayó al 34%, el nivel más bajo en lo que va de su segundo mandato, arrastrada por serias dudas sobre su ética y el cumplimiento de sus promesas.
El costo de vida como principal factor para los latinos
"Los votantes latinos sienten la presión económica, están abrumadoramente preocupados por la falta de liderazgo en el Congreso y planean acudir a las urnas en cifras similares a las elecciones de mitad de mandato de 2018, que batieron récords", dice el informe de UnidosUS, organización sin fines de lucro y no partidista que se dedica a la defensa de los hispanos en Estados Unidos.
Según la organización, que encuestó a 3.000 votantes latinos registrados a nivel nacional y en 32 distritos, el 76% de los entrevistados asegura que acudirá a votar en las próximas elecciones de mitad de mandato de noviembre.
El descontento con el rumbo del país es generalizado dentro de la segunda comunidad con mayor peso electoral en EEUU: el 68% de los hispanos cree que la nación va por mal camino y un 66% afirma que Trump y los republicanos del Congreso no están enfocados en solucionar los problemas económicos del día a día.
Voto. Votación en virginia. Elecciones. AP
La economía parece ser el tema central. Solo el 15% de los votantes latinos afirma que vive cómodamente; el 83% restante describe una batalla diaria por mantenerse a flote frente a salarios estancados y costes en constante aumento.
Al ser consultados sobre las máximas prioridades que los funcionarios electos deben abordar, cuatro de las cinco respuestas principales están dominadas por preocupaciones financieras directamente vinculadas al bolsillo: el 60% dijo que la prioridad era el costo de vida, el 40% los empleos y salarios, el 37% la salud y el 27% la vivienda.
La agenda de deportaciones masivas también juega un rol en el descontento de los latinos. El 44% de los encuestados teme que las autoridades migratorias acosen o arresten a miembros de su entorno, incluso si son ciudadanos o residentes legales.
Frustración con el gobierno republicano, pero sin entusiasmo por los demócratas
Según la encuesta de UnidosUS, el 67% de los hispanos desaprueba la gestión de Trump, un rechazo mayoritario que se replica en todas las regiones evaluadas, incluyendo a Florida, con un 51%.
De hecho, uno de cada cuatro latinos que lo respaldaron en 2024 asegura que hoy no volvería a hacerlo. Este arrepentimiento escaló del 9% en abril de 2025 al 13% en noviembre, hasta tocar el 25% actual. Los factores detrás de este desgaste que encabezan la lista son el costo de vida y la inflación (44%), la aplicación de las leyes de inmigración en las ciudades estadounidenses (33%), el estancamiento del empleo y de los salarios (26%) y la guerra con Irán (25%).
Sin embargo, el escenario tampoco muestra buenos resultados para los demócratas: aunque lideran la intención de voto genérica, rinden por debajo de sus marcas de 2024. "Actualmente, los votantes latinos están más motivados a votar en defensa de su comunidad que en apoyo a los candidatos demócratas, a diferencia de los votantes latinos republicanos, quienes muestran una mayor motivación para votar específicamente en respaldo de sus candidatos", explicó el informe.
Latinos americanos for Trump, apoyo de los votantes latinos a Trump. AP
Cae el índice de aprobación general de Trump
El último sondeo nacional llevado adelante por el Pew Research Center, prestigioso centro de investigación que realiza encuestas de opinión pública y análisis de datos, reveló que la confianza de los estadounidenses en general en la gestión de Trump sufre un retroceso estructural. El índice de aprobación del presidente está en el 34%, la cifra más baja en lo que va de su segundo mandato.
El informe sostiene que la desconfianza no viene solo por el manejo de la economía, sino que cuestionan la personalidad y capacidades del mandatario.
Uno de los descensos más pronunciados se dio en la credibilidad de su palabra. Hoy en día, apenas el 38% de los ciudadanos considera que Trump "cumple sus promesas", una cifra que contrasta con el 43% de agosto pasado y que queda muy lejos del 51% que ostentaba poco después de su reelección en noviembre de 2024.
Asimismo, la percepción ciudadana sobre su “agilidad mental” se redujo al 44%, cuatro puntos menos que en agosto del año pasado.
El único atributo que se mantiene como un pilar sólido es su firmeza ideológica: el 64% de los estadounidenses lo sigue viendo como alguien que defiende aquello en lo que cree. Sin embargo, esa cifra también cayó desde agosto, cuando se ubicaba en el 68%.
Caída también entre los republicanos
El deterioro de la imagen presidencial cruza transversalmente el mapa político, reflejando pérdidas tanto en las filas demócratas como en las conservadoras. Aun así, las bases republicanas siguen manteniendo opiniones mayoritariamente favorables sobre el mandatario, sus atributos personales y el desempeño de su gestión.
Entre los republicanos e independientes que se inclinan por el Partido Republicano, la aprobación interna de su labor bajó del 73% en enero al 68% actual. En consonancia, la creencia entre sus filas de que “cumple sus promesas” cayó 6 puntos desde el año pasado. El retroceso más drástico dentro del universo republicano se da en el plano de la política exterior: la confianza en Trump para utilizar la fuerza militar de manera sensata sufrió un desplome de 11 puntos en comparación con el año pasado.
En la vereda opuesta, la oposición demócrata y sus simpatizantes mantienen un rechazo casi universal hacia el mandatario, una postura monolítica que varió muy poco desde que asumió el poder. Actualmente, apenas el 5% aprueba su gestión.