Guerra en Irán: por qué el enriquecimiento de uranio es uno de los puntos claves en las negociaciones con EEUU
La capacidad de enriquecimiento de uranio iraní y su compromiso de no fabricar armamento nuclear se convirtió en un punto crítico en las negociaciones para poner fin a la guerra. ¿Qué implica este enriquecimiento y por qué la administración Trump exige su suspensión?
Después del fracaso del diálogo entre Estados Unidos e Irán en Pakistán el pasado fin de semana, ambas partes podrían volver a sentarse a conversar de nuevo próximamente, según trascendió esta semana. La reapertura del estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los mayores obstáculos para llegar a un acuerdo, pero un punto crítico en las negociaciones para poner fin a la guerra es la capacidad de enriquecimiento de uranio iraní y su compromiso de no fabricar armamento nuclear.
Donald Trump afirmó este martes al New York Post que una segunda ronda de contactos con Irán podría concretarse en Islamabad "en los próximos dos días". El mandatario señaló que es "probable" que una comitiva regrese a la capital paquistaní y destacó que el jefe del ejército del país, Asim Munir, "está haciendo un gran trabajo". Este nuevo acercamiento se produce tras el fracaso de las gestiones lideradas por el vicepresidente JD Vance el pasado fin de semana, las cuales concluyeron sin un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto.
La apertura del estrecho de Ormuz para el libre flujo de la navegación se convirtió en un punto de fricción fundamental para cualquier acuerdo. Tras el fracaso de las negociaciones con Irán, Trump ordenó un bloqueo naval en la zona, lo que disparó nuevamente el precio mundial del crudo.
Las reservas actuales de uranio enriquecido de Irán y su capacidad instalada para seguir enriqueciéndolo son elementos centrales en la exigencia histórica de la administración Trump de que Teherán no solo se comprometa a no fabricar un arma nuclear, sino que también renuncie a la capacidad técnica para hacerlo. Pero ahora, esta se convirtió en el punto clave del estancamiento en las negociaciones.
El colapso de la mesa de diálogo se debió a las diferentes posiciones sobre los plazos para frenar el enriquecimiento de uranio.Mientras Washington exige una suspensión de 20 años en el enriquecimiento, a cambio del alivio de las sanciones, Teherán sólo acepta que sea de un máximo de cinco años.
Además, EEUU pidió a Irán retirar del país el uranio altamente enriquecido, pero Teherán solo aceptó un "proceso monitoreado de mezcla reductiva", conocido como down blending, un procedimiento mediante el cual el uranio más peligroso y enriquecido se mezcla con uranio natural o menos potente para crear un material menos ofensivo.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, reiteró este miércoles en una rueda de prensa que el derecho de Teherán a enriquecer uranio es "indiscutible", pero que el nivel de dicho enriquecimiento es "negociable".
Baqaei dijo que nadie puede "arrebatar" a Irán su derecho a hacer un uso pacífico de la energía nuclear, ni "por coacción ni a través de la guerra". "Respecto al nivel y el tipo de enriquecimiento, siempre hemos afirmado que ese tema es negociable. Hemos recalcado que Irán debería ser capaz de continuar con el enriquecimiento en función de sus necesidades", añadió.
Pakistán - negociaciones EEUU-Irán - 11-4-26 - AP
AP
¿Qué significa el enriquecimiento de uranio?
El uranio es un material radiactivo natural que, al ser enriquecido, se utiliza como combustible para reactores nucleares. Se presenta en tres isótopos naturales: U-234, U-235 y U-238. El U-235 es altamente radiactivo, mientras que los otros no lo son.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el enriquecimiento es el proceso mediante el cual la proporción isotópica de U-235 se incrementa del 0,72 % hasta un 94 %. Se considera bajo enriquecimiento si se mantiene por debajo del 20%, si supera el 20% ya es considerado alto enriquecimiento y superando el 90% es considerado de grado militar.
El uranio enriquecido entre el 3% y el 5% sirve para alimentar las centrales nucleares para la producción de electricidad. Hasta el 20%, sirve para producir isótopos médicos, utilizados especialmente en el diagnóstico de ciertos cánceres. Pero a partir de este umbral puede tener aplicaciones militares potenciales, según los expertos. Y para fabricar una bomba, el enriquecimiento debe elevarse hasta el 90%.
Planta nuclear de Bushehr en Irán - imagen satelital - AP
De acuerdo con el OIEA, antes del ataque estadounidense a las centrales iraníes en junio de 2025, apodado "martillo de medianoche", Teherán enriquecía uranio al 60%. En aquel entonces, el director general del organismo, el argentino Rafael Grossi, calificó esta capacidad como una"una fuente de preocupación legítima", advirtiendo que dicho volumen bastaría para fabricar más de diez ojivas nucleares. Se estima que parte de este material permanece en los complejos subterráneos de Isfahan y Natanz, aunque se desconoce su estado tras el ataque.
Grossi también expresó que la organización no podía dar garantías de que el programa nuclear iraní era exclusivamente pacífico porque Irán no estaba permitiendo que se llevaran adelante investigaciones sobre las partículas sintéticas de uranio descubiertas por los inspectores en tres instalaciones nucleares no declaradas.
"Estamos en guerra con su programa nuclear"
"No estamos en guerra con Irán, estamos en guerra con su programa nuclear", había dicho JD Vance en junio, después del bombardeo estadounidense a las centrales nucleares de Irán.
Teherán, por su parte, siempre sostuvo que su programa nuclear es pacífico y defiende su derecho de usar energía nuclear civil, tal como contempla el Tratado de No Proliferación (TNP), del que es signatario.
Irán - bandera en monumento tras anuncio de tregua - 8-4-26- EFE
Una bandera iraní envuelve una estatua en Teherán tras el anuncio de la tregua
EFE
En 2015, bajo el mandato de Barack Obama, Irán llegó a un acuerdo con seis potencias mundiales, llamado Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), bajo el cual aceptó las restricciones a sus actividades nucleares y permitió un riguroso monitoreo de los inspectores del OIEA a cambio del relajamiento de sanciones devastadoras.
Las limitaciones clave abarcaban la producción de uranio enriquecido, que se usa en la producción de combustible para reactores pero también para armas nucleares. Incluían no enriquecer de uranio por encima de 3,67% de pureza, operar únicamente centrífugas de primera generación, que hacen girar el gas de hexafluoruro de uranio a velocidades extremadamente altas, así como parar el enriquecimiento en la plata subterránea de Fordo.
Sin embargo, en 2018, Trump abandonó el tratado declarando que hacía poco para impedir la ruta hacia un arma nuclear, y reimpuso las sanciones. En ese momento, Irán respondió violando cada vez más las restricciones, especialmente las relacionadas al enriquecimiento. Además de producir uranio enriquecido al 60%, usó centrífugas más avanzadas y reanudó el enriquecimiento en Fordo.
Pakistán - Vance - 11-4-26 - AP
Cómo siguen las negociaciones
El punto de quiebre en Islamabad fue la diferencia de tiempos para la suspensión del enriquecimiento. MV Ramana, profesor de Desarme, Seguridad Global y Humana en la Universidad de Columbia Británica, dijo a Al Yazeera que el debate actual se trata de una negociación política.
"Tanto el gobierno estadounidense como el iraní han invertido mucho capital político en el programa de enriquecimiento de Irán. La disputa en los últimos años y meses ha girado en torno a que Trump quería que Irán abandonara por completo el programa, mientras que Irán se negaba rotundamente a hacerlo", afirmó. "Trump quería que Irán abandonara el programa por completo y ahora están tratando de acercar posiciones", agregó.
EEUU - gasolina - 8-4-26 - AFP
AFP
De vuelta en Washington, JD Vance dijo en una entrevista con Fox News este lunes que hubo "buenas conversaciones" en Islamabad y, al ser consultado sobre futuras negociaciones, dijo que la pregunta "deberían responderla los iraníes, porque la pelota está en su cancha".
"Debemos sacar el material enriquecido de Irán y tener un compromiso concluyente de que no desarrollarán un arma nuclear", dijo Vance, reiterando que el punto clave es el enriquecimiento de uranio. Aunque admitió que Teherán mostró cierta flexibilidad el fin de semana, aseguró que "no avanzaron lo suficiente".
La Casa Blanca se juega mucho en el éxito de estas misiones diplomáticas, ya que las encuestas muestran que los votantes estadounidenses están perdiendo la paciencia con el conflicto ante la persistente inflación y el aumento de los precios de la gasolina. Los asesores políticos del presidente miran de cerca las elecciones de mitad de período en noviembre, donde los republicanos luchan por mantener su mayoría en el Congreso.