La secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Lori Chavez-DeRemer, renunció a su cargo en el gabinete de Donald Trump. El anuncio se produjo en medio de un escándalo por presunto abuso de poder, que incluye denuncias sobre el trato a empleadas jóvenes, una supuesta relación con su guardaespaldas y el consumo de alcohol en horas laborales. Esta es la tercera baja en el gabinete que enfrenta la administración Trump en menos de dos meses.
"La secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer, dejará el gobierno para asumir un puesto en el sector privado", informó el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, en la red social X. "Ha hecho un trabajo fenomenal en su función al proteger a los trabajadores estadounidenses", agregó. Keith Sonderling, actual subsecretario de Trabajo, asumirá como titular interino en su lugar.
"Fue un honor y un privilegio servir en esta Administración histórica y trabajar para el mejor presidente de mi vida", dijo la excongresista por Oregon, de 58 años, en una publicación en X. "Estoy orgullosa de que hayamos logrado avances significativos en impulsar la misión del presidente Trump de tender puentes entre las empresas y los trabajadores y poner siempre al trabajador estadounidense en primer lugar", agregó.
La tercera mujer en abandonar el gabinete de Trump
Tras llegar al cargo en marzo de 2025, es la tercera mujer en abandonar el gobierno de Trump en cuestión de semanas, luego de las salidas forzadas de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y de la de Justicia, Pam Bondi.
A diferencia de los casos de Noem y Bondi, la salida de Chavez-DeRemer fue dada a conocer por un asesor de la Casa Blanca y no por el presidente. Una serie de escándalos recientes parecen haber precipitado su salida del gobierno.
La exsecretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, en la audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes sobre la supervisión del Departamento de Seguridad Nacional el 4 de marzo de 2026.
Acoso sexual y envío de mensajes inapropiados
La breve y turbulenta gestión de Chavez-DeRemer llegó a su fin asediada por múltiples investigaciones internas y quejas sobre su conducta. Según reveló The New York Times el pasado miércoles, el inspector general del Departamento de Trabajo estaba revisando material que implica a la exsecretaria, a sus asesores principales y a miembros de su familia en el uso sistemático del personal estatal para fines personales y el envío de mensajes inapropiados.
El escándalo escaló hasta el círculo íntimo de la exfuncionaria. El NYT informó que el esposo y el padre de Chavez-DeRemer intercambiaron mensajes de texto con empleadas jóvenes, a quienes incluso se les instruyó formalmente "prestar atención" a ambos hombres.
La situación de su esposo, Shawn DeRemer, parecía particularmente grave, ya que, según el medio, se le prohibió el acceso a la sede del Departamento tras ser denunciado por agresión sexual. Al menos uno de los incidentes fue captado en video, según el diario, que citó a fuentes familiarizadas con el asunto y un informe policial. Una investigación penal sobre el asunto fue cerrada, informó AFP.
Relación con su guardaespaldas y viajes con fondos públicos
Esos mensajes fueron descubiertos durante una investigación más amplia sobre el liderazgo de Chavez-DeRemer, la cual comenzó después de que el New York Post informara en enero de una queja presentada ante el inspector general del Departamento de Trabajo en la que se acusaba a Chavez-DeRemer de mantener una relación sexual con un miembro de su equipo de seguridad y utilizar fondos públicos para financiar viajes personales.
De acuerdo con el medio, informantes la acusan de haber ordenado a su personal que se inventaran visitas oficiales a lugares que ella deseaba visitar; viajes que realizó en compañía de familiares y amigos y que fueron costeados con dinero del gobierno.
La denuncia presentada ante la oficina del inspector general también sostiene que existe una "reserva" de alcohol en su despacho, que Chavez-DeRemer bebía con frecuencia durante el horario laboral y se la acusa de mantener una relación inapropiada con un miembro de su equipo de seguridad.
Departamento de Trabajo de Estados Unidos. AP
Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
AP
La Casa Blanca aseguró que las denuncias no tenían fundamento
Al menos cuatro miembros del equipo de la secretaria fueron despedidos o puestos en licencia administrativa desde que el Departamento de Trabajo inició la investigación sobre su conducta. El jefe de gabinete y la subjefa de gabinete dejaron sus cargos tras recibir el ultimátum de renunciar o ser despedidos a principios de marzo, mientras que su directora de avanzada denunció haber sido despedida injustificadamente a finales de ese mismo mes.
Tanto la Casa Blanca como el Departamento de Trabajo dijeron en un principio que los informes de irregularidades no tenían fundamento. Pero las negativas oficiales se volvieron cada vez menos categóricas a medida que surgían más acusaciones. Hasta el momento, Chavez-DeRemer no ha sido acusada formalmente de ningún delito.