ver más

Desde fines del año pasado, el histórico Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington exhibía en su fachada un nuevo nombre: The Trump Kennedy Center. Poco después de asumir su segundo mandato, Donald Trump se hizo con el control de la institución, donde nombró a una nueva junta y respaldó la decisión de cerrarlo durante dos años para llevar adelante una amplia reforma. Un juez revirtió este viernes algunas de estas medidas, al considerar que el cambio de nombre era ilegal y dar marcha atrás con el cierre.

"Los estatutos del Kennedy Center dejan muy claro que el centro debe llevar el nombre del presidente Kennedy y que no puede adoptar ningún otro nombre oficial ni albergar ningún monumento público por decisión unilateral de la junta", escribió el juez federal Christopher Cooper en su sentencia de 94 páginas, dictada el día del cumpleaños de Kennedy. "El Congreso otorgó su nombre al Kennedy Center, y solo el Congreso puede cambiarlo", aseguró.

más Noticias
Kennedy Center - AFP

La decisión provocó el enojo de Trump, que dijo que desistía de su propuesta de renovación y que devolvía el control de la institución artística al Congreso.

"A menos que tenga libertad para hacer lo que mejor sé hacer -recuperar esta institución en todos los aspectos: físico, financiero y artístico-, no tengo ningún interés en continuar con lo que no sería más que un viaje sin esperanza hacia 'El País de Nunca Jamás'», escribió en un largo mensaje en su plataforma Truth Social.

El mandatario fustigó al magistrado y lo vinculó con los demócratas "de izquierda radical", de los que dijo que les importaba más oponerse a sus políticas que "salvar un centro de artes escénicas en decadencia".

"Vamos a colaborar con el Congreso para devolverles esta institución en crisis, de modo que puedan decidir qué hacer con ella", escribió.

Una nueva polémica para el Kennedy Center

En su momento, la decisión del cambio de nombre había generado polémica y críticas de algunos miembros de la familia del fallecido presidente Kennedy, en cuyo honor se bautizó originalmente este centro, un icono de la vida cultural en Washington desde hace décadas.

La toma de control de la institución por parte de Trump en medio de su combate contra lo que considera la cultura woke llevó además a que varios artistas cancelaran sus presentaciones en el centro cultural. El argumento del mandatario para transformarlo por completo fue que se habían realizado espectáculos de drag. "El Kennedy Center aprendió por las malas que si vas de woke, irás a la quiebra", dijo entonces la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Donald Trump en el John F. Kennedy Center for the Performing Arts, el lunes antes de la desclasificación de los documentos - AFP.jpg

Trump en el Kennedy Center

La nueva junta directiva del Kennedy Center, renovada por el líder MAGA con aliados cercanos, lo nombró además presidente de la junta, marcando así la primera vez que un jefe de Estado asumía ese cargo.

En marzo pasado, la junta había aprobado cerrar el centro después del 4 de julio durante dos años para llevar adelante reformas. El juez, que le dio al gobierno 14 días para sacar el nombre de Trump del edificio y de la página web de la institución, consideró que la decisión de la junta se tomó a partir de "mala información" y por eso suspendió temporalmente el cierre. De todas formas, afirmó que aún se pueden llevar a cabo las obras de reparación y que el cierre podría producirse si la junta sigue los procedimientos adecuados.

Trump busca dejar su marca

Desde que asumió un segundo mandato en enero de 2025, Trump ha adoptado reiteradas medidas para poner su nombre e imagen en espacios oficiales, una ruptura con la tradición política estadounidense. El desaparecido Instituto de la Paz de Estados Unidos fue rebautizado en honor a Trump y su rostro contempla a los transeúntes desde enormes pancartas en el exterior del Departamento de Justicia y el Departamento de Agricultura.

El gobierno de Trump también busca que su imagen esté en un billete de 250 dólares para celebrar el 250.º aniversario de la independencia del país. La propuesta, de todos modos, representa un desafío legal, ya que actualmente la legislación prohíbe que personas vivas aparezcan en las divisas de EEUU.

Sala Este de la casa blanca remodelación. AFP

Remodelación de la Casa Blanca

En otra ruptura de la tradición, Trump ordenó derribar el Ala Este de la Casa Blanca para dar paso a lo que él afirma será un enorme salón de baile.

Los proyectos de Trump fueron impugnados en los tribunales, donde en algunos casos obtuvieron sentencias favorables. De todas formas, el gobierno tiene previsto presentar recursos de apelación.

Roma Daravi, vicepresidenta de relaciones públicas del Kennedy Center, afirmó el viernes que la institución está "confiada en que, en apelación, el tribunal confirmará la voluntad de la Junta de reconocer las contribuciones históricas del presidente Trump al centro cultural de nuestra nación", según recogió la agencia AP.

"De todas formas, la realidad sigue siendo la misma -el centro necesita una restauración urgente y de gran envergadura-, una verdad que incluso el demandante reconoce", afirmó Daravi. "Con los 257 millones de dólares conseguidos por el presidente Trump y aprobados por el Congreso, contamos con los recursos necesarios y seguimos comprometidos a agotar todas las vías legales para garantizar que el Centro Trump Kennedy sea restaurado como un hito cultural nacional del que puedan disfrutar todos los estadounidenses", añadió.

Temas:

Kennedy Center Donald Trump Congreso

seguí leyendo