"Son las midterms más importantes de la historia", dijo Trump en un video compartido en sus redes sociales justo un mes antes de los comicios, en el que llamó a los estadounidenses a votar masivamente, ya sea anticipadamente, por correo o acudir a las urnas el 3 de noviembre, para "arrollar" a los demócratas. "No estoy en la boleta, pero hagan como que si", aseguró.
Qué se vota el 3 de noviembre
Como en todas las elecciones de medio mandato, este 3 de noviembre se renovarán las 435 bancas de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. En este caso, serán 35 los escaños de la cámara alta que se definirán.
Además, en 36 de los 50 estados de EEUU habrá votación para gobernadores y se decidirán otros cargos locales y decenas de consultas populares, como la Proposición 40 de California, que busca imponer un impuesto extraordinario a los multimillonarios para financiar el sistema público de salud.
Cámara de Representantes
La Cámara de Representantes se renueva completamente cada dos años, aunque sus miembros pueden ser reelectos de manera indefinida. Son 435 escaños que representan a cada uno de los distritos en los que se dividen los 50 estados. La distribución de estos distritos se decide en base a la población según los datos del último censo.
Es la cámara que presenta proyectos de ley presupuestarios y puede iniciar procesos de destitución contra funcionarios federales, como el presidente.
El Partido Republicano sostiene una ajustada mayoría de 219 a 214 escaños. No obstante, la historia está en su contra: desde la Segunda Guerra Mundial, el partido al frente de la Casa Blanca perdió la mayoría en la cámara baja en las elecciones de mitad de mandato.
Para recuperar el control del recinto, los demócratas necesitan arrebatar apenas cuatro escaños. Más de 46 contiendas se clasifican como competitivas, con un núcleo central de 21 carreras verdaderamente reñidas. Del resto de los distritos disputados, 12 muestran una inclinación favorable hacia los demócratas y 13 hacia los republicanos, mientras que las 389 bancas restantes se consideran aseguradas.
Más allá de las tendencias históricas desfavorables para el oficialismo, el Partido Demócrata enfrenta un obstáculo crucial: la intensa batalla por la reconfiguración de distritos. Los republicanos de Texas tomaron la delantera al impulsar un agresivo gerrymandering, desencadenando una respuesta en cadena por parte de administraciones demócratas. En total, nueve estados modificaron sus fronteras electorales; no obstante, las proyecciones indican que el saldo final terminó favoreciendo al bloque conservador.
El Senado
El Senado tiene 100 miembros, dos por cada estado, más allá de su población, con mandatos de seis años. En estas elecciones se renueva un tercio.
La cámara alta es clave porque aprueba tratados y ratifica nombramientos del ejecutivo, como los jueces de la Corte Suprema o los miembros del gabinete. En un juicio político o impeachment, actúa como un tribunal y se necesita una mayoría de dos tercios para una condena que derive en una destitución.
Actualmente, el Partido Republicano tiene una mayoría de 53 a 47 en la cámara alta. Ante este escenario, los demócratas necesitan ganar al menos cuatro escaños que ahora están en manos de los republicanos para hacerse con el control de la cámara, dado que un eventual empate a 50 bancas se resolvería a favor del oficialismo con el voto de desempate del vicepresidente JD Vance.
Aunque a principios de año se consideraba un escenario improbable, la caída en la popularidad del presidente Donald Trump, impulsada por el descontento con la guerra con Irán y el aumento del costo de vida, volvió altamente competitivas varias contiendas, incluso en estados donde el presidente ganó con facilidad en 2024.
Qué dice la historia y por qué estas midterms son clave
Históricamente, el oficialismo suele perder bancas en las midterms. Pasó en 2010, cuando el Partido Demócrata de Barack Obama sufrió un duro golpe y perdió más de 60 escaños en la Cámara de Representantes. En 2018, durante la primera presidencia de Trump, los demócratas se quedaron con la mayoría de la cámara baja. Y en 2022, aunque Joe Biden resistió mejor de lo previsto, los republicanos recuperaron el control de la cámara.
En las últimas elecciones presidenciales de 2024, en las que Trump le ganó a la demócrata Kamala Harris, los republicanos se quedaron con la mayoría en ambas cámaras, algo que no ocurre siempre. De hecho, desde 1969 sólo pasó 9 veces que el partido de un presidente se quedara con el control de todo el Congreso.
Donald Trump y Kamala Harris se dieron la mano al inicio del debate del 10 de septiembre de 2024
AFP
Como se dice habitualmente, logró la "trifecta", lo que le permitió avanzar con su agenda con mayor facilidad. Por ejemplo, tuvo el respaldo para sus recortes fiscales, para el ajuste del gasto público, su política migratoria o de desregulación ambiental.
Ahora esa mayoría está en disputa, lo que podría representar un desafío difícil para el resto del mandato de Trump. No sólo podría abrir la puerta a un juicio político en su contra, sino que los demócratas podrían bloquear políticas clave del republicano, desde la guerra comercial al conflicto en Irán.
Durante la campaña, el republicano había prometido "domar la inflación y terminar con las guerras en el exterior". Pero el alto costo de vida se transformó en el último tiempo en la principal preocupación de los estadounidenses, en medio del alza de los precios, disparada en parte por la guerra con Irán. Una encuesta reciente de Reuters/Ipsos mostró que la aprobación del presidente se derrumbó al 32%, el nivel más bajo de toda su carrera.
Desde principios del año viene advirtiendo a sus colegas republicanos sobre las elecciones de medio mandato. "Tienen que ganar las midterms. Porque si no las ganamos, encontrarán una excusa para hacerme un juicio político. Me destituirán", dijo en enero. Fue sólo días después de la operación militar en Venezuela en la que fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro.
Si ocurre, no sería la primera vez que Trump sea sometido a un impeachment: pasó en 2019 y en 2021, durante su primer mandato, y fue absuelto las dos veces por el Senado.
Durante la campaña, el partido opositor aprovechó el descontento por la situación económica y hasta por la política de deportaciones masivas. Los demócratas fueron ganando apoyo entre el electorado latino, que había sido clave para la victoria de Trump en 2024. Pero también están viviendo una reformulación interna, con avances de los candidatos del ala más de izquierda, como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Las últimas encuestas muestran que hay altas probabilidades de que los demócratas se queden con la mayoría en la Cámara de Representantes y abren la posibilidad a que ocurra lo mismo en el Senado. A una semana de la votación, para la que están habilitadas casi 250 millones de personas, el sitio especializado Decision Desk HQ le dio un 79% de probabilidades a los demócratas de recuperar la mayoría en la cámara baja y un 57% de probabilidades en la cámara alta.