Desde enero de 2025, en Gorman Lee elaboramos mensualmente el Índice de Presencia Internacional (IPI), que releva y analiza las menciones sobre Uruguay en doce de los medios más influyentes de Estados Unidos y Europa. Su objetivo es medir cuánto aparece el país, pero también por qué, con qué tono, vinculado a qué temas y con qué protagonismo.
Octubre registró 227 menciones, frente a 136 en septiembre (+66,9%) y 72 en octubre de 2025 (+215,3%): el máximo de los 22 meses de la serie. Con 1.586 menciones acumuladas, 2026 ya supera en un 92,7% a todo 2025.
Sin embargo, 179 menciones fueron neutrales, 41 positivas y siete negativas. El crecimiento respondió principalmente a referencias secundarias dentro de noticias internacionales. Entre las 33 piezas centradas en Uruguay, en cambio, 22 fueron positivas y apenas una negativa. El récord de visibilidad no necesariamente respondió a los mismos acontecimientos que construyeron una imagen favorable del país.
El principal motor fue la anunciada visita de León XIV. Las referencias explícitas al pontífice pasaron de tres en julio, nueve en agosto y ocho en septiembre a 85 en octubre, cuando su intervención quirúrgica y las dudas sobre la gira sudamericana dominaron la cobertura. Presencia internacional simbólica alcanzó así 100 menciones, frente a 27 en septiembre.
Para la mayoría de los medios, Uruguay fue simplemente una escala del itinerario. Pero hubo excepciones interesantes: Corriere della Sera incorporó una reacción del cardenal uruguayo Daniel Sturla durante la hospitalización del Papa; ABC publicó tres noticias centradas en Uruguay: las expectativas ante la visita, los preparativos de Paysandú para recibir la primera misa de la gira y un pan creado en homenaje a León XIV por el Centro de Panaderos del Uruguay. Mientras buena parte de la prensa internacional mencionaba a Uruguay al hablar del Papa, ABC mostraba cómo Uruguay se preparaba para recibirlo.
El segundo gran movimiento de la presencia uruguaya en octubre estuvo vinculado con las elecciones brasileñas. Gobierno y sistema político pasó de 4 menciones en septiembre a 35 en octubre, otro máximo histórico. Uruguay apareció como una de las pocas excepciones al avance electoral de la derecha en América Latina. The New York Times y The Wall Street Journal lo incluyeron entre los países que conservarían gobiernos de izquierda ante una eventual victoria de Flávio Bolsonaro; Le Monde recurrió a esa comparación al analizar tanto una posible derrota de Lula como las repercusiones regionales de su reelección; Corriere della Sera también situó a Uruguay y México entre los pocos gobiernos de izquierda que permanecían en la región.
Pero en la prensa española apareció una dimensión diferente. ABC y El País también utilizaron a Uruguay para describir el mapa político latinoamericano, pero algunas publicaciones recurrieron al Frente Amplio como antecedente para discutir la reorganización de la izquierda española. En El País, la columna «La izquierda parece más empeñada en tener razón que en tener futuro» destacó favorablemente la experiencia uruguaya de articulación de distintas corrientes progresistas. ABC, por su parte, utilizó el mismo antecedente al examinar posibles fórmulas de cooperación entre fuerzas políticas españolas.
Así, mientras la prensa estadounidense, francesa e italiana presentó principalmente a Uruguay como una excepción política regional, algunos medios españoles también encontraron en el Frente Amplio una experiencia útil para sus propios debates partidarios. No se trató solamente del signo político del gobierno uruguayo, sino de su modelo de organización.
El tercer movimiento ofrece un contraste. Mientras el Papa y Brasil multiplicaron las referencias secundarias y neutrales, Mercados, deuda e inversión alcanzó 14 menciones, su máximo histórico: diez positivas, cuatro neutrales y ninguna negativa. Sus cinco noticias principales fueron positivas. ABC y El País cubrieron la inversión anunciada por la española Solaria para desarrollar centros de datos e infraestructura energética en Uruguay. ABC destacó además que el país cuenta con 199 empresas fintech, de las cuales el 68% registra ingresos. El País, por su parte, incorporó al expresidente Luis Lacalle Pou y la experiencia uruguaya como referencias de estabilidad institucional y previsibilidad, atributos valorados por los inversores. Otros medios fuera de España proyectaron imágenes diferentes. The New York Times presentó propiedades de la costa uruguaya como oportunidades para compradores internacionales; Corriere della Sera, al analizar inversiones tecnológicas en la Patagonia argentina, utilizó a Uruguay como antecedente regional y mencionó instalaciones de Amazon y Google vinculadas a centros de datos.
Aunque no todas estas noticias valoran explícitamente el clima económico uruguayo, en conjunto muestran una agenda asociada a inversiones, innovación financiera, infraestructura tecnológica y oportunidades inmobiliarias, más que a desequilibrios macroeconómicos.
Octubre demuestra que una mayor presencia internacional no implica necesariamente mayor protagonismo. La visita papal multiplicó las menciones; Brasil convirtió a Uruguay en referencia política; y las inversiones proyectaron atributos económicos favorables. El valor del IPI está precisamente en distinguir cuánto aparece Uruguay de qué imagen construyen esas apariciones.