Durante su participación en el programa Todo Un Tema, del canal de streaming de El Observador, la exministra de Educación y Salud Pública y exsecretaria general de la Intendencia de Montevideo, María Julia Muñoz, deslizó graves acusaciones sobre la gestión del gobierno de Luis Lacalle Pou, y dijo que hubo casos de corrupción, apuntando directamente a las decisiones vinculadas al caso Cardama y al exministro de Defensa Nacional, Javier García
Cuestionamientos a la administración anterior y el relacionamiento con la corrupción
Muñoz no dudó en mantener su postura de calificar a la gestión de Luis Lacalle Pou como la más cuestionada en materia de transparencia.
Ante este planteo, se le recordó que durante las administraciones del Frente Amplio hubo jerarcas procesados por la Justicia, mencionándose específicamente los casos del exdirector de Casinos Municipales Juan Carlos Bengoa —cuando Muñoz se desempeñaba como secretaria general de la comuna capitalina—, del expresidente del Banco República Fernando Calloia y del exministro de Economía Fernando Lorenzo.
Frente a esto, la exjerarca marcó una distinción entre los involucrados: si bien admitió la responsabilidad en el caso de Bengoa, rechazó que se lo pudiera equiparar con figuras de la talla de Calloia o Lorenzo, a quienes defendió más allá de los fallos judiciales.
Al profundizar sobre los contratos y las decisiones adoptadas por el anterior Poder Ejecutivo, la exministra aseveró que en la extensión de la concesión en el puerto de Montevideo, donde aseguró que existieron sobornos, y también en la negociación con Cardama por la compra de patrulleras navales.
"Se roba para uno mismo o se roba para la corona, como decía (Horacio) Verbitsky cuando estudió los casos argentinos. Yo creo que en el Partido Nacional, hubo mucho robo para la corona, y eso se vio también en la campaña electoral. Es imposible que una lista como la 40 tenga la propaganda que tuvo. Por favor, si Cardama no está metido ahí adentro, ¿dónde está? Yo digo que hubo guita solventando la 40, solventando a Javier García”.
Y dijo que Lacalle estaba al tanto de la situación: "Pero que sabía, sabía. Sabía que en su gobierno había coimas, obviamente. ¿Cómo no lo va a saber?"
La comparación con el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera y sus críticas al herrerismo
En otro pasaje del intercambio, se le planteó la comparación con la presidencia de Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), recordando las causas judiciales y los procesamientos registrados en aquel período. Muñoz sostuvo que el gobierno de Lacalle padre no alcanzó los niveles de corrupción que le atribuye al de su hijo, argumentando que ella no mide este fenómeno únicamente por la cantidad de procesados en la órbita judicial, sino por la existencia de negociados turbios como el que adjudica al caso Cardama.
Más adelante, al ser consultada sobre cuál de las dos gestiones familiares consideraba mejor en términos generales, descartó quedarse con cualquiera de ellas . En ese sentido, resumió su postura política rechazando de plano volver a tener gobiernos del herrerismo, aunque matizó sus dichos aclarando que dentro del Partido Nacional existen dirigentes honestos y comprometidos con el progreso del país que no pertenecen a ese sector.
Del mismo modo, equiparó estos episodios con la polémica en torno a la expedición del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset —recordando el apartamiento de dos subsecretarios y la pérdida de documentación—, descartando que se tratara de meros errores administrativos. "Eso no fueron errores. Esos fueron errores que tienen algo detrás. No me voy a dedicar a la investigación periodística ni a la justicia, ya estoy felizmente jubilada".
El balance del actual gobierno y las tensiones en la interna del Frente Amplio
Consultada sobre la marcha de la actual administración encabezada por Yamandú Orsi, Muñoz evaluó que el Ejecutivo ha ido mejorando con el correr de los meses, priorizando la ejecución presupuestal en áreas sensibles como la primera infancia y la vivienda . No obstante, reconoció que existen dificultades en el plano comunicacional y en la articulación entre el gobierno y la fuerza política.
La exministra señaló que la falta de mayorías parlamentarias propias obliga al oficialismo a un constante ejercicio de negociación, lo que a su vez genera ciertas rispideces y un nivel de debate público inédito en las bases frenteamplistas
"Creo que las circunstancias históricas son distintas. La situación económica es distinta, el mundo también es muy distinto. En esta oportunidad, el no tener mayoría parlamentaria hace que se tenga más temor en ir contra la oposición de lo que teniendo mayoría parlamentaria podía suceder. Se nota más en este gobierno la diferencia entre el gobierno y la fuerza política".
Asimismo, la exsecretaria de Estado comparó los actuales estilos de conducción con los liderazgos históricos de la coalición de izquierda, admitiendo que el presidente actual transita un camino más complejo para consolidar su autoridad frente a la opinión pública y las estructuras partidarias [08:51].
"Orsi ha tenido que decir dos veces: ‘Una cosa es el gobierno y otra la fuerza política'. Yo eso no lo vi en los anteriores gobiernos del Frente. Creo que a Orsi le ha costado establecer el liderazgo, porque no es igual a las tres figuras anteriores. Nadie pretende que una persona sea igual a la otra, pero las discrepancias no se notaban nada. Nadie puede decir que el 100% estuvo de acuerdo, pero nadie se animaba"
Perspectivas sobre el sistema de salud y la gestión pública
En el tramo final de la entrevista con Todo Un Tema, Muñoz volcó su experiencia como médica y exministra de Salud Pública para analizar la evolución del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS). La exjerarca destacó los avances tecnológicos en materia quirúrgica —poniendo como ejemplo la expansión de las técnicas endoscópicas— y abogó por una actualización permanente de los procedimientos cubiertos por el Fondo Nacional de Recursos .
En cuanto a la gestión actual de la cartera y de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), conducida por Cristina Lustemberg y Álvaro Danza, Muñoz respaldó firmemente el rumbo adoptado.
"La veo muy bien, muy plantada, apostando fuertemente por el sector público. Creo que nunca en la creación de los servicios de salud del Estado tuvieron a una persona con los conocimientos que tiene Álvaro Danza. Hay una apuesta muy fuerte al desarrollo de la tecnología y a nutrir al sector público, que es el que verdaderamente debe liderar los cambios del sistema".
Finalmente, al ser consultada sobre las prioridades sociales del país, ratificó que la infancia y la superación de las carencias habitacionales críticas continúan siendo las principales deudas estructurales que el Estado uruguayo debe saldar de manera impostergable