Una persecución policial a los tiros terminó con un patrullero estrellado contra un árbol, tres policías lesionados y dos delincuentes detenidos, uno de ellos con tres heridas de bala, durante la madrugada de este jueves en Montevideo.
Todo comenzó sobre las 00:45, cuando cuatro efectivos de la Dirección General de Operaciones Especiales (DIGOE), que participaban del operativo Atenea en jurisdicción de la Seccional 17, circulaban por la calle Itacumbú en dirección a General Flores y observaron a dos hombres que se desplazaban en una moto roja sin matrícula.
Las vestimentas de ambos llamaron la atención de los policías porque coincidían con las de dos personas vinculadas a un episodio previo de disparos detectados por el sistema ShotSpotter. Ante esta situación, los efectivos resolvieron interceptarlos para identificar a los ocupantes y registrar el vehículo.
Sin embargo, cuando encendieron las señales sonoras y luminosas del patrullero, los motociclistas aceleraron y emprendieron la fuga por la calle Wellington en dirección a la rambla Costanera. La persecución se tornó más peligrosa cuando el acompañante de la moto sacó una pistola de entre sus ropas y comenzó a disparar contra los policías, según consta en un parte policial al que accedió El Observador.
Los cuatro funcionarios respondieron con sus armas de reglamento y efectuaron un total de 33 disparos mientras continuaban detrás de los sospechosos. La persecución avanzó por la rambla Costanera hasta las inmediaciones de la calle Iraola, donde el conductor del patrullero perdió el control del vehículo y terminó impactando de frente contra un árbol.
Casi al mismo tiempo, los dos hombres que escapaban en la moto también perdieron el dominio del vehículo y cayeron en una plaza de la zona. Allí fueron alcanzados por los policías, que concretaron las dos detenciones sobre las 00:55, apenas diez minutos después del inicio del incidente.
Uno de los detenidos, que viajaba como acompañante, había recibido tres impactos de bala: uno en la cabeza, otro en el dorso y el tercero en un glúteo. Una emergencia médica lo asistió en el lugar y dispuso su traslado al Hospital Maciel, donde quedó internado bajo custodia policial. El parte no precisa la gravedad de su estado de salud.
El conductor de la moto también fue trasladado para recibir asistencia, aunque, de acuerdo con el informe policial, se negó a que le realizaran el examen médico.
El choque del patrullero, en tanto, dejó tres policías politraumatizados. Uno de ellos sufrió lesiones cervicales, otro presentó un golpe frontal y un corte en la ceja derecha, mientras que el tercero registró traumatismos en la zona frontal. Los tres fueron asistidos por personal médico que concurrió al lugar.
Una moto robada, una pistola modificada y municiones
Una vez controlada la situación, los efectivos comenzaron a revisar las pertenencias de los detenidos y el vehículo en el que circulaban. Fue entonces cuando encontraron una pistola Zigana que, según el informe policial, había sido modificada en su corredera para aumentar su poder de fuego, además de un cargador de alta capacidad con 19 cartuchos y otro proyectil alojado en la recámara.
Entre las pertenencias de uno de los sospechosos también apareció un morral negro que contenía una caja con 46 cartuchos de calibre 9 milímetros. Al verificar los datos de la moto, una Yumbo GS 200 roja sin matrícula, los policías descubrieron que estaba requerida por hurto desde el 17 de julio de este año.
La investigación continuó con una recorrida por las calles donde se había desarrollado la persecución. En ese trayecto, los efectivos encontraron tres vainas de calibre 9 milímetros que no correspondían a las armas policiales, una en las inmediaciones de la rambla Costanera y Tomás Burgueño y otras dos cerca del pasaje H.
Según el parte, los policías recogieron las vainas para preservarlas debido a que se estaban registrando pedreas en la zona, lo que podía derivar en nuevas agresiones contra los funcionarios.
Más tarde, sobre las 03:25, personal de Policía Científica llegó al lugar para realizar el relevamiento correspondiente e incautó tanto la pistola atribuida a los sospechosos como las cuatro armas de reglamento utilizadas por los policías durante el enfrentamiento.
El procedimiento quedó registrado mediante cámaras corporales de los efectivos y las actuaciones fueron derivadas a Investigaciones de Zona III para continuar con las indagatorias.