"Me costó descansar de noche, después del partido, porque cuando apoyé la cabeza en la almohada empezó a dar vuelta lo de todo el día, la bronca por el partido que perdimos y porque no encontraba explicación a la derrota debido a que habíamos jugado un buen encuentro”, reflexiona con El Observador el entrenador de Peñarol, Jorge “Polilla” Da Silva, en la mañana del martes, en la vuelta a los trabajos después del clásico y en su primera salida a la calle desde el domingo. “No lo volví a ver el partido… ¡no estaba en condiciones de verlo! Es muy difícil cuando hacés todo para ganar y perdés”, agrega y se acomoda a un costado de la sala de prensa de Los Aromos.
"Hay que tener una gran personalidad"
El técnico de Peñarol habló del clásico, del futuro y del codazo de Damonte a Darío Rodríguez
