Regresemos por un instante a la tarde del domingo. Richard Porta pelea por la pelota y queda tendido en el área de Peñarol. La Ámsterdam silba y transmite su bronca entendiendo que el delantero de Nacional hace tiempo. La sanidad de Nacional atiende al jugador y lo retiran del campo de juego. El carrito que lo transporta se instala allá lejos entre la Olímpica y la Colombes. Porta se para pero es claro que está mareado por el golpe. El doctor Leonardo Salvarrey lo toma del brazo y Walter Ferreira habla con el jugador.

Regresan a la zona del banco de suplentes de Nacional. Los nervios dominan el ambiente. Nacional gana el clásico y no quiere otorgar ventajas. Alexander Medina habla con Porta y con el médico. El profesor Marcelo Tulbovitz también participa para conocer la situación. Se genera una discusión. Salvarrey impide claramente el retorno del jugador al partido. Porta quiere entrar. El técnico Gallardo pregunta qué sucede. Nervios y confusión. Y Porta se suelta de la mano del médico que lo sostenía y se manda para la cancha. Charlas y más charlas en el banco de suplentes.

¿Qué pasó? ¿Qué se dijeron? ¿Por qué Salvarrey impedía el retorno de Porta a la cancha?

Muchas fueron las especulaciones. Innumerables los comentarios sobre lo que fue y lo que pudo haber sido. El Observador consultó a uno de los pocos que vivió la situación desde el lugar de los hechos para conocer la real versión de los hechos.

El profesor Marcelo Tulbovitz aclaró en primer lugar: “quiero bajarle el perfil a ese punto porque fue un hecho que pasó y en el cual se debió resolver en segundos y prefiero no echar más elementos a lo que sucedió porque no ayuda”.

Posteriormente indicó que: “Fue una situación en medio de la adrenalina del partido y las ansias de entrar del jugador. Lo que se dijo en la charla en ese momento no lo voy a decir. Son cosas que se deben resolver en el momento”.

Consultado sobre la situación en la que quedó el doctor Salvarrey, el preparador físico de los tricolores expresó: “Te respondo en otro terreno en el que no quiero entrar, lo que pasó ahí adentro no ayuda ni a restar ni a sumar. Son cosas de un cuerpo de trabajo y la relación siempre fue profesional y cordial”.

Tulbovitz reveló que Salvarrey no comentó nada al cuerpo técnico una vez finalizado el partido: “Para nada. Fue una situación puntual, especial, de adrenalina pura. Todo el mundo desea que no existan problemas con el jugador, que no lo hay porque lo fui a ver y estaba bien. En ningún momento el doctor nos dijo algo”.

El encargado de la parte física de los tricolores concluyó: “No quiero entrar en el terreno de lo anecdotario sino centrarme en lo conceptual y lo importante es que Richard está bien y en buenas manos. Ahora tomaremos los recaudos correspondientes para la recuperación. Entiendo tu función pero el tema ya está resuelto y queremos bajarle el perfil”.