Este año me dijo varias veces que fue muy especial para usted, pero dentro de tantas emociones, ¿cuál fue el momento más especial?
Este año me dijo varias veces que fue muy especial para usted, pero dentro de tantas emociones, ¿cuál fue el momento más especial?
El más lindo, por la forma en que se dio y porque todavía no terminó el campeonato –porque espero salir campeón Uruguayo–, lo más fuerte que viví en esta temporada fue la emoción del primer clásico, porque el gol se dio en el último minuto, por la emoción, por la adrenalina que tuvo… ¡Y porque si le erraba no estaríamos hablando de esto!
¿Ya se sentó frente al televisor para repasar algunos de los mejores momentos del año?
No, no. Vi algunos videos que suben a Internet, pero no más que eso.
¿Todavía no se detiene a mirar partidos que jugó este año?
Nunca me gustó mirar para atrás. Capaz que cuando deje de jugar sí. Pero mirá que tampoco soy de mirar fútbol, salvo algún partido especial.
Llegan al final de la temporada en el punto más alto de la gráfica de rendimiento del equipo. Eso los hace más fuertes, después de un semestre en el que sufrieron las lesiones.
Es un alivio, sin dudas, pero también un dolor de cabeza para el técnico.
¿Le hacen sentir que Nacional tiene la responsabilidad de ganar por ser el grande?
Estando en el equipo chico tenés menos responsabilidades que en el equipo grande. Fijate: fue noticia que Uruguay empató con Venezuela; no hubiera sido si Uruguay le ganaba.
Nicolás Olivera dijo: “Recoba hace sentir diferente a Nacional”, ¿usted lo siente así?
No sé si lo hago sentir diferente al equipo. Y ojo que gran parte del logro de Defensor, más allá del equipo, es por la calidad de Nico.
Le devuelve gentilezas.
No, de verdad lo siento así; si no no te lo diría. Si él dijo eso en mi caso es por la posición en la cancha. En el plantel de Nacional por ahí soy referente en el aspecto futbolístico, como otros jugadores lo son en aspectos anímicos. Fijate que trato de inculcarle a los más jóvenes cómo hacer mejor determinada cosa, y hay jugadores que le llegan a los jugadores con palabras de aliento y motivación. Mirá: a Matías Cabrera siempre lo vuelvo loco para que juegue a dos toques y lo hace, a Facundo Píriz igual, y a Gonzalo Bueno le digo que él ya tiene casi todo incorporado porque nació así, con velocidad, con explosión, pero que no se puede quedar en eso, que ahora para ser un jugador más completo tiene que ayudar más al equipo. Es una constante en Uruguay: al futbolista joven le alcanza y le sobra para jugar en Uruguay con lo que nace, pero cuando le toca dar un salto a otra parte del mundo no le va a alcanzar. Es diferente.
¿Usted lo sufrió?
Hace poco, mirando videos de cuando estuve en Nacional en 1996 y 1997, veía que no hacía más de lo que necesitaba para andar bien. Porque sabía que bastaba con lo que podía tener naturalmente, pero cuando me fui a Europa físicamente no estaba a punto. No me alcanzó, y cuando estuve allá me costó dos o tres años para cambiar radicalmente en el aspecto físico, porque no me daba. Ahora se lo digo a ellos para que ganen esos dos o tres años que no tuve yo.
¿Nacional es favorito?
Sí. Primero, porque ganando un partido somos campeones. Segundo, porque si el torneo hubiese terminado sin finales éramos campeones porque hicimos más puntos que los demás. Tercero, porque mejoramos en los dos últimos partidos, y jugamos mejor. Todo eso será necesario para ganar, porque ya no se gana ni con más hinchada ni con la camiseta.
¿Ganan el sábado?
Espero que sí.
¿Está para jugar 90 minutos?
Con recuperación sí… pero espero que no sean 120 minutos.
Definitivamente para 120 minutos no está.
Si termino de golero, sí…
¿Qué prefiere, un partido completo a buen ritmo o 40 minutos de calidad superlativa como en el Apertura?
Si el sábado en la final juego voy a jugar porque Marcelo me vio bien. Si él me ve para 40 minutos, juego 40. Fijate que arranqué el Clausura jugando dos partidos de 90 minutos y Marcelo me dijo que prefería que me cuidara un poco más por la Copa. Lo que él decida es lo mejor para el equipo y yo vine para sumar.
Está más cerca de irse que de quedarse al final de la temporada.
Hoy (martes) hablé con Marcelo sobre qué iba a pasar después del sábado y la verdad es que no quiero mirar para adelante, quiero que el tiempo se detenga, porque nos damos cuenta, y coincidíamos con Marcelo, que cuando algo es espectacular no querés que termine. Eso nos está pasando. Porque queremos que este año no termine más, porque más allá de los resultados, que ayudan, tenemos un grupo espectacular. Sinceramente muy pocas veces me pasó de hablar con tristeza porque un ciclo está por terminar.
Y usted vivió ciclos impresionantes.
Pero nunca como este.
¿Cábalas para el sábado?
Estar en la concentración con los mismos championes, juego con los mismos zapatos de todo el año, me llevo la computadora para ver una película y Vicente me come todos las mufens (magdalenas) que llevo de casa.