Prueba un bocado apenas llegado a su casa en el Buceo, cuando el reloj ya marcaba las cuatro de la tarde del jueves y acababa de regresar de su primer día de trabajo en Los Aromos. El periodista le dice que lo llama en unos minutos, porque así aprovecha para terminar de comer algo, pero el DT responde: “Hablemos ahora porque va a ser un día muy largo”. Y enseguida Da Silva empieza a relatar: “Mirá que de verdad estuve muy mal y a punto de desistir de llegar a Peñarol, sobre todo por lo que se habló en Argentina. Fijate que se dudó de mi honestidad. Yo estaba muy tranquilo de que había procedido bien, y ahí fue cuando apareció mi familia y la gente amiga, que me dijo que mirara para adelante y que aceptara, porque siempre fui derecho”, relata y sigue enfrascado en la explicación: “El periodismo argentino se ensañó conmigo, porque no entienden cómo uno deja un equipo en Argentina para dirigir en Uruguay. Viste como son, no entendieron. Y además ya había presentado renuncia (el viernes 17 de febrero) a Banfield antes de que se hablara cualquier chance de Peñarol, pero en ese momento los dirigentes me dijeron que querían que siguiera dos partidos más (con Racing y Godoy Cruz). Considero que hay momentos en los que se debe saber dar un paso al costado, y yo estaba al frente de un equipo que estaba destruido anímicamente, con la autoestima muy baja y tenía una gran falta de confianza. Hacía 30 partidos que arrastraba la misma situación, porque Falcioni dirigió ocho partidos y ganó 1, en la etapa de Méndez el equipo hizo un gol en siete partidos y Lavolpe terminó último con 11 puntos. Yo arranqué con tres derrotas, 0 gol, y pese a que creía que podía revertirlo, me di cuenta que no se podía, aunque los jugadores estaban a muerte, trabajaban como nunca, pero la presión era imposible”, termina su explicación y hace una pausa.
"Vine para quedarme muchos años"
Jorge Da Silva expresó su dolor por lo que se dijo acerca de su salida de Banfield, habló con Gregorio y que éste le dijo que no tenía nada que ver con el alejamiento del DT de Peñarol; quiere hacer historia en el club del que fue hincha de chico
