Cuando los dirigentes de Danubio empezaron a estructurar el equipo para el Campeonato Uruguayo 2011-2012 pusieron en la mesa la tabla del descenso, porque antes de que comenzara a rodar la pelota la situación del franjeado no era la mejor, y tiraron las primeras líneas pensando en traer un entrenador de la casa, bajar el presupuesto y evitar pasar sustos con la permanencia. Los de Maroñas saben lo que es pelear por evitar ir a Segunda división, porque en la década de 1990 transcurrieron por instancias similares. Por esa razón armaron un presupuesto mensual de US$ 220 mil (el 70% es para el equipo de Primera), el sueldo más alto de US$ 5.000 y conformaron el equipo con los jugadores surgidos de la cantera, más cinco refuerzos que pidió el entrenador, que ya conocía de Central.

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Nacional, que se había adjudicado en junio el título del Campeonato Uruguayo 2010-2011 de la mano de Juan Ramón Carrasco, se desligó del entrenador y fue en busca de Gerardo Pelusso. Los presididos por Ricardo Alarcón intentaban armar un equipo para pelear en la Copa Santander Libertadores del próximo año. Tras la negativa del ex técnico albo, que había dejado el grato recuerdo del título del Uruguayo 2008-2009, fueron por Martín Lasarte, pero el también ex entrenador bicampeón con los albos agradeció y prefirió esperar una llamada de España que nunca llegó. Entonces, sin chances de contratar a un entrenador con trayectoria, prefirieron transitar por caminos nuevos. Como ya habían intentado en 2010 con Luis González, y no habían tenido éxito. Pero probaron de nuevo y allá fueron a buscar a Marcelo Gallardo, con la incertidumbre que plantea un novato aunque con la certeza de que podía ser una buena elección. Dos meses después de haber iniciado los trabajos, y en plena crisis porque en el inicio del Apertura no conseguía los resultados, el médico Carlos Suero le confesó al presidente tricolor que había visto trabajar a Gallardo y le dijo que era el mejor técnico de los últimos 25 años que tuvo el club. Después vinieron los triunfos, y actualmente en los tricolores solo se ve todo con la lupa de los éxitos.

Aunque en agosto en Danubio pensaban en el descenso, en Nacional se proyectaban a 2012 y en Peñarol, que llegaba con el impulso de la Libertadores, con toda la magia de Diego Aguirre y surgía como candidato, el fútbol dio vueltas... se fue Aguirre, Peñarol se quedó en la recta final y el título se decide entre Nacional, que mañana juega con Wanderers, y Danubio, que visita a Cerro Largo en Melo.


GALLARDO: Empezó a dirigir en 2011. Tras dejar el fútbol en el último Campeonato Uruguayo, asumió como técnico de Nacional. El argentino tiene 36 años..