Cuando los dirigentes de Danubio empezaron a estructurar el equipo para el Campeonato Uruguayo 2011-2012 pusieron en la mesa la tabla del descenso, porque antes de que comenzara a rodar la pelota la situación del franjeado no era la mejor, y tiraron las primeras líneas pensando en traer un entrenador de la casa, bajar el presupuesto y evitar pasar sustos con la permanencia. Los de Maroñas saben lo que es pelear por evitar ir a Segunda división, porque en la década de 1990 transcurrieron por instancias similares. Por esa razón armaron un presupuesto mensual de US$ 220 mil (el 70% es para el equipo de Primera), el sueldo más alto de US$ 5.000 y conformaron el equipo con los jugadores surgidos de la cantera, más cinco refuerzos que pidió el entrenador, que ya conocía de Central.
Aparecieron en las vueltas del fútbol
Danubio armó un equipo para evitar el descenso y Nacional para 2012, pero van por la copa
