Blatter, el presidente de las amenazas
El carismático titular de la FIFA, Joseph Blatter utiliza un día su poder para amedrentar pero al siguiente cambia de parecer como ocurrió con la prohibición de jugar partidos en la altura
Que no se pueden jugar más partidos en la altura. Que se le retiraba la sede del Mundial a Sudáfrica porque estaban atrasadas las obras. Que España podía quedar fuera de todas las competencias si el gobierno se metía. Ni hablemos de Perú y de la bronca por la política expansionista de la Premier de Inglaterra. Siempre hay una amenaza que pretende amedrentar. Pero la realidad es que en el complejo mundo de la FIFA sus mandatarios dicen una cosa de día y por la noche cambian.
El carismático presidente, Joseph Blatter, presiona, pero lo curioso del caso es que pocas veces se cumple con lo que dice. En consecuencia, queda ridiculizado por situaciones insólitas.
Su historia con la altura es digna de un cuento. En junio de 2007, cuando fue coronado por cuatro años más como presidente, Blatter anunció que “por razones médicas y para proteger la salud de los jugadores”, en el futuro, no se debería disputar partidos internacionales en estadios con alturas superiores a los 2.500 metros sobre el nivel del mar. Claro, el tema abarcaba mucha cosa. Los bolivianos movieron mar y tierra. Se metió hasta el gobierno para quienes aducen que los estados no se pueden entrometer en los temas del fútbol. Se inició una movida que incluyó invitaciones a presidentes y hasta se le puso el nombre de calles en La Paz. Y Don Blatter terminó cediendo con una frase memorable.
A lo largo de los años se caracterizó por amenazar a diferentes países. Antes del Mundial de Sudáfrica lanzó la versión previa a todos los mundiales. Que el local no terminaba con las obras, que estaban atrasados y que podían perder la organización.
En aquel entonces, Blatter aseguró que había tres países preparados para asumir el Mundial de 2010 en caso de que Sudáfrica no consiguiera tener todo listo a tiempo. “He hablado con tres países que están en condiciones de organizar el Mundial en el plazo de un año”, dijo el titular de la FIFA a la emisora de televisión inglesa Sky News.
Pero África vivió su primer Mundial de la historia. Y seguramente usted debe haber leído “que fue un éxito”.
Hoy toca el turno a los brasileños. Hay malestar de la FIFA porque aducen lo mismo: retraso en las obras. Y el estribillo del canto es el mismo, que no llegan, y Estados Unidos es el candidato a suplirlo. Pero Brasil es Brasil. Y Don Joseph seguramente pondrá tres shorts en la valija para disfrutar de sus mágicas playas en 2014.
A fines de diciembre de 2005 amenazó a los clubes por racismo. Según informó entonces la agencia AFP: “Hay que actuar rápido. Hace falta una unidad de doctrina a partir de enero.
Deben retirar puntos al equipo culpable. Se puede ir hasta el descenso, la suspensión e inclusive la expulsión. El castigo económico no es lo adecuado”, afirmó Blatter. Pero todo sigue igual.
Aquella tarde, diciembre de 2005, también dijo que las federaciones indemnizarían a los clubes por cederles a sus jugadores. Todo sigue igual... Y nadie se fue al descenso.
En febrero de 2008 la FIFA tuvo problemas con España. Blatter exhibió el poder al amenazar al gobierno español con una sanción que pondría en peligro hasta la presencia de la selección nacional en la Eurocopa.
“El comité de urgencia de la FIFA se puede reunir en seis horas por vía electrónica para suspender a España. Queremos evitarlo”, dijo Blatter durante un encuentro en Madrid.
El trasfondo de la amenaza estaba en la orden ministerial en vigor desde finales de 2007, por la que el gobierno español obligaba a celebrar elecciones antes de agosto a aquellas federaciones que no hayan logrado clasificar a sus equipos para los Juegos Olímpicos. El fútbol español fracasó en su intento de estar en Beijing 2008, por lo que debería celebrar elecciones antes de agosto. Pero los planes de la federación española eran otros.
Don Blatter demostró su poder con una frase: “En la FIFA somos como las Naciones Unidas, pero con más poder. Tenemos 208 miembros contra 192 o 193. Y cuando tomamos una decisión, se implementa directamente”.
Blatter recordó los casos de Grecia y Portugal, dos federaciones europeas con gobiernos rebeldes ante la FIFA. El de Portugal se resolvió sin que la sangre llegara al río, pero en el griego la federación llegó a ser suspendida.
A nivel local Nacional vive una situación particular. En 2009 el club del Parque inició un reclamo ante FIFA porque jamás cobró la totalidad del dinero por la transferencia del golero Gustavo Munúa a Deportivo La Coruña. En 2010 el máximo órgano del fútbol mundial se pronunció. El lunes 10 de octubre de 2011 venció el plazo para que el club gallego pagara. Nacional sigue sin cobrar y Deportivo sigue jugando.
Con Francia también tuvo problemas. Blatter lanzó una severa advertencia al mandatario francés Nicolas Sarkozy: la selección nacional podría ser marginada de los torneos internacionales si insistía en entrometerse en los asuntos internos de la federación.
¿Qué quería Sarkozy? Encabezar una investigación por el desastroso papel de la selección en la Copa del Mundo.
Y Blatter mandó el aviso. “La federación francesa puede confiar en la FIFA en caso de interferencia política, incluso si proviene de las esferas presidenciales”, dijo en una reunión con reporteros de agencias internacionales.
El hecho es que Sarkozy se salió con la suya y la Federación puso la cara para sancionar a Nicolás Anelka 18 partidos, Evra 5, Ribery 3 y Toulalan uno.
En febrero de 2008 Blatter amenazó a Inglaterra por su propuesta expansionista y dejó entrever que si la Federación Inglesa continuaba con su política de ampliar la Premier League al extranjero podría perder las opciones de albergar el Mundial 2018.
Y se despachó con una frase memorable que reveló la agencia DPA donde lamentó que la Premier no asumiera la responsabilidad de mantener el fútbol “no solo como un negocio, sino como un juego”. ¿Y la FIFA qué es?
En noviembre de 2008 el que sufrió fue Perú, como tiempo después le pasó a los venezolanos.
Blatter manifestó en Chile que el gobierno peruano tenía determinado plazo para solucionar el conflicto que tenía con la Federación (FPF), pues de lo contrario el país sería desafiliado.
El conflicto entre el gobierno y la Federación Peruana hizo perder a los peruanos la sede del Sudamericano sub 20 de 2009, que finalmente organizó Venezuela. El gobierno de Alan García se negó a reconocer al titular, Manuel Burga, y a la directiva de la FPF, a quienes acusaba de ocupar ilícitamente el cargo y de no respetar la ley peruana. Pero todo siguió su curso. Se juega en la altura. Hay cantos racistas. Y las obras siguen con retraso.