Marzo de 2006:
Marzo de 2006:
“Los jóvenes tienen que saber qué es la selección, que van como privilegiados y que lo devuelvan con ganas y orgullo. Que sepan el porqué de las cosas que hay en el ámbito de los niños, antes había espejos, se trasmitía eso, pero cambió. Todo se acerca de manera programada y ser realistas de esto, preparar a los niños para su futuro porque muchos van a ser profesionales pero otros no”.
Marzo de 2006:
“La persona en primer lugar, un joven talento debe entrenar y prepararse para los desafíos de la vida. Los dobles horarios van a ser replanteados. El joven debe estudiar, no debemos entorpecer eso, debemos favorecerlo, eso acrecienta las posibilidades deportivas del talento”.
Agosto de 2011:
“Aquí también se pasaban mensajes equivocados. Por ejemplo, que éramos inferiores físicamente a los europeos. Y entonces uno ve las estadísticas del Mundial y resulta que Uruguay fue el equipo que corrió más. Hay que desterrar ciertas cosas que tienen que ver con el discurso de aquellos tiempos”.
Marzo de 2006:
“Esto (la situación del fútbol uruguayo) es imprescindible e impostergable atacarlo. No estamos muy bien pero podemos estar peor, no vengo con soluciones mágicas”.
Agosto de 2011:
(Acerca de soñar con ser campeones del mundo) “No hay que renunciar a nada antes, tampoco hacer castillos en el aire antes de saber si vamos a ir al Mundial”.
Cuantas cosas cambiaron en cinco años. De aquel discurso inicial del Maestro Tabárez, brindado en las oficinas de la AUF cuando fue presentado un 8 de marzo de 2006 a las palabras como campeón de América en el Complejo de la AUF se lograron avances sorprendentes.
Pero acaso el que más valora el conductor celeste es el cambio cultural que logró introducir su selección en la población: “Yo fui niño y joven en esa cultura, Maracaná era lo único que había y que iba a haber. Nada se le puede comparar, obviamente, pero también se le echaba un manto de duda sobre todo lo que se pudiera hacer. Creo que simplemente esto lo que da es un mayor espacio para el pensamiento positivo, no solo para el deporte, sino para el país. Se pueden hacer cosas. Pero siempre a partir de una información de cual es nuestra realidad, tener un panorama claro, y a partir de esas virtudes y dificultades que podamos tener, ponernos a trabajar para llevar adelante un proyecto. De eso se trata. No decir “no se puede” o decir “para los uruguayos es ofensivo salir segundo”, como yo lo vi tantas veces, o como que no podemos jugar por el fair play, que no somos un fútbol de señoritas. Nos ponían cosas en la balanza que no era justas, ni ciertas, partían de un desconocimiento grande de la realidad del fútbol del mundo. Esto ha seguido adelante y se ha revalorizado y se consiguió por los resultados que lograron los futbolistas”.