Veinte centímetros fueron capaces de desencadenar una verdadera batalla. Un pie adelante del Morro García fue suficiente para que se terminara la paz en el Torneo Clausura. Es cierto que es la guerrilla que se vive todos los años cuando se avecina la definición de los campeonatos. Pero, cuidado: a diferencia de otras temporadas, ahora hay focos de enfrentamiento por todos lados.

Peñarol detonó la bomba acusando a la terna del clásico. El presidente Juan Pedro Damiani se reunió con Eduardo De Lucca, secretario general de la Conmebol, que le recomendó que los problemas se tienen que resolver en casa.

El juez Martín Vázquez parece haber quedado al margen, los líneas Pastorino y Moreira fueron citados a declarar. Y explotó otra bomba: denunciaron a Antonio Pacheco. El capitán aurinegro admitió haber dicho que se metieron con el dinero de su familia. Pero no revela lo que le dijeron los jueces. Anunció que llevará el tema a manos de abogados.

Ante esta situación, Nacional salió a responder. Líder del Clausura y comandando la Tabla Anual era obvio que el tricolor no se quedara dormido. Pero el presidente Ricardo Alarcón parece tener clara la historia: “Esto es parte del show. Hay que justificar las derrotas y los resultados de los próximos partidos. Acá todo el mundo juega para la tribuna como si realmente estas cosas sirvieran para algo. ¿El peso de Inglaterra le sirvió para algo en el Mundial?”, expresó en Sport 890.

En las últimas horas se sumó un nuevo contendiente. Liverpool no tiene nada que ver en la pelea del campeonato, pero argumentando que se desbordó su límite de paciencia, remitió un comunicado.

En el mismo pone toda su artilleria al servicio de la guerra: el artículo 23, el dinero de la TV, el protocolo de seguridad y las eternas presiones que a su entender ejercen los grandes a todo nivel en la AUF.

Los negros de la Cuchilla pidieron audiencia al Colegio de Árbitros y serán recibidos el lunes.

Liverpool entiende que el comunicado que elaboró Peñarol genera violencia y que se debe tener cuidado a la hora de hacer detonar una bomba. De hecho, se comentó que fue complicado para la terna del clásico salir a la calle los días posteriores al partido.

Pero el elenco de Belvedere no es el único que pateó el tablero. Se anuncia que el resto de las instituciones en desarrollo tiene en mente la elaboración de un video para mostrar las acciones en las que fueron perjudicados contra los grandes.

Desde otro rincón, Danubio también brinda pelea. Presionó hasta que el gobierno dijo basta para llevar a Nacional a su cancha de Jardines.

Y en otro frente, como parte interesada en la pelea del campeonato, Defensor Sporting relojea los acontecimientos y pide jueces internacionales para los choques contra los grandes.

“Me preocupan las presiones que se están dando en este momento porque estamos en la etapa de definición. No creo que lo que pasó sea nada nuevo para nosotros porque estamos acostumbrados a este tipo de cosas que se generan. Los fallos arbitrales no me sorprenden porque es habitual; lo que no es habitual es que se genere un problema así. Y con algo que es cosa juzgada, que no se puede cambiar, empezaron con los comentarios que nosotros ya vivimos en las finales con Nacional, donde pasó permanentemente lo de las presiones a los jueces”, expresó el presidente violeta, Dante Prato, a El Observador.

Prato agregó: “Nos mantenemos expectantes ante la situación. Veremos qué juez nos toca con Peñarol, estamos alertas. Contra los grandes deben designar jueces internacionales”. Pero hay más: Defensor Sporting no está dispuesto a cambiar la fecha del juego con Peñarol (el día 21), en caso que los aurinegros lo soliciten por estar en la Libertadores.

Parece mentira: medio cuerpo fue suficiente para desencadenar la guerra del Clausura. Y en todos lados hay focos guerrilleros.