Los cinco países de Europa que son campeones mundiales son los de mayor población y ahora se sumó España. Y nosotros acá tenemos dos potencias en población que son Brasil y Argentina y nosotros somos tres millones de habitantes. No tenemos un espectro amplio de donde tomar jugadores”. Las palabras del técnico de la selección, Óscar Washington Tabárez, conducen a un camino.

Uruguay jugó un mal partido contra Venezuela. Los tres delanteros de elite que tiene el equipo, Suárez, Forlán y Cavani, fueron controlados. Y no hubo forma de salir de la red que tendieron los venezolanos. Y acá surge la interrogante. ¿Cuál es el plan B?

Vista esta realidad, ¿qué sucede cuando el trío más temido de América no funciona? Porque esta historia que planteó el elenco venezolano se va a reiterar jugando de local en las Eliminatorias. Es decir, equipos que se cierren en el fondo, que pongan volantes para tapar la generación de juego de Uruguay por las bandas.

En ese sentido, las alternativas celestes no son muchas y se desemboca en lo que expresó alguna vez el propio entrenador: “Nosotros tenemos que agrandar el espectro pero nos cuidamos mucho de no citar por citar. No pegar manotones de ahogado como citar a un jugador que tiene una edad que va a ser problemático que llegue al Mundial”.

El plan B

A lo largo de su proceso, Tabárez reiteró los nombres y la lista de convocados se puede recitar de memoria. En consecuencia, los jugadores de ofensiva que pueden revertir el panorama cuando Forlán, Suárez y Cavani no funcionan son: Sebastián Abreu, Abel Hernández, Nicolás Lodeiro, Gastón Ramírez, Sebastián Fernández y Cristian Rodríguez.

Al margen de los mencionados, el repaso de la era de Tabárez, permite concluir que no tiene muchos más jugadores a los cuales recurrir.

Detrás de los que ocupan un lugar en el banco le siguen: Nacho González (17 partidos) que se perdió; Vicente Sánchez (15) ya no forma parte del proceso; Estoyanoff y Bueno (10) también dejados de lado. Acaso se puede mencionar a Emiliano Alfaro, que fue al amistoso con Italia pero no lo volvieron a convocar.

Tabárez no contó con la fortuna de que la última generación sub 20 le brindara soluciones. Ahora se aguarda con expectativa por la suerte de la Preolímpica.

Pero así planteadas las cosas, la celeste parece no tener un plan B que le brinde soluciones inmediatas si Perú plantea dificultades como las formuladas por Venezuela. No hay un delantero rápido, capaz de romper una defensa con explosión, como ocurre con Bueno en Nacional. Tabárez armó primero un grupo y luego un equipo. Tiene tres delanteros de elite y por ellos se juega. Las alternativas cuentan con escasas posibilidades y es una incógnita saber si pueden resolver los problemas que se presenten.