La pelota corre por los pies de los defensas violetas y nadie desespera en la tribuna. Los hinchas, esos que no saben lo que es trabajar un partido y que quieren resolver el triunfo en el primer minuto, siguen con singular atención y admiración cada movimiento, como si supieran que tarde o temprano la red se va a inflar. En el fútbol uruguayo, en el que tanto le cuesta a los equipos ganarse la credibilidad, el que dirige Gustavo Díaz ya no solo va camino a recibir el reconocimiento por su conquista en el Clausura sino que se lleva lo más importante: los aplausos porque impusieron la ley del fútbol.
El fútbol impuso su ley
Los dirigidos por Gustavo Díaz desarrollaron un juego que no tuvo rivales; el domingo vencieron a El Tanque Sisley y recibieron su merecida recompensa
