Hace solamente un año –tiempo que en el fútbol parece una eternidad, por esos vaivenes increíbles que plantea– y cuando su nombre estaba muy lejos de las marquesinas, los planes que tenía Nacional para Alexis Rolín eran cederlo a préstamo porque iba a cumplir 22, ya llevaba dos años en Tercera división, no terminaba de dar el salto de calidad y querían darle minutos en un equipo chico. Le plantearon la chance de ir a Wanderers o River, y se negó. Además, no estuvo en la nómina de 26 futbolistas que en enero de 2011 hizo aquella polémica pretemporada con Juan Ramón Carrasco en Punta del Este. Sin embargo, por esas vueltas que tiene el fútbol, el plantel regresó a Los Céspedes un lunes, y dos días después el mismo JR lo había citado para entrenar con el grupo principal, a los cinco días estaba en el banco de suplentes en el primer clásico de verano, a los siete jugó contra Libertad, a los 12 ante Tacuary y se llevó los aplausos de todos. Después siguió la historia conocida, aquella en la que Carrasco lo utilizó de zaguero y de lateral, y que terminó con final feliz, porque fue campeón del Uruguayo.
El heredero de Coates
Hace un año, Alexis Rolín (23 años) no estaba en los planes del primer equipo de Nacional y lo iban a ceder a préstamo; sin embargo, por esas vueltas que tiene el fútbol, explotó, se transformó en el referente de la defensa
