De cabeza, con el pecho, de vaselina. De penal, de tiro libre o con la mano. Mediante todas esas formas, Lionel Messi batió el récord como máximo goleador en la historia de Barcelona al arribar a 234 tantos,

Con su zurda prodigiosa anotó la mayoría de los goles: un 80,3%, lo que significaron 188 goles.

Una característica suya es saber dónde va a colocar la pelota antes de que le llegue. De esa forma, culminando jugadas al primer toque, anotó 114 anotaciones, aunque esa cifra también contabiliza tiros libres y penales.

Con las partes del cuerpo menos pensadas también convirtió: con la mano, emulando la de Diego Maradona en 1986 ante los ingleses, le hizo un gol a Espanyol. Y con el pecho, en el Mundial de Clubes de 2009, le realizó el gol del empate a Estudiantes de La Plata que luego le dio el título.

Temporada a temporada, la "Pulga" incrementó la cantidad de partidos disputados y, con ello, la cantidad de goles. A tal punto, que desde 2005, año de su debut, a 2011 duplicó las cifras: de 25 encuentros pasó a disputar 56.

Con esta tenacidad goleadora, Messi también superó otros récords: el del máximo anotador local con 34 y el máximo goleador en una Champions League: hasta el momento la tenía el holandés Rud Van Nistelrooy con 12 tantos, pero el ganador del balón de oro ya lo igualó.

http://www.elobservador.com.uy/extras/swfs/messi.swf