Escándalo en las elecciones. Acusaciones de soborno para la decisión de las sedes de los mundiales. Documentos judiciales con la ISL encargada de los negocios de marketing del organismo. Denuncias de sobornos. Idas y vueltas con la altura. Y ahora bronca por la insinuación de mundiales comprados. En el mundillo de la FIFA, donde su presidente Joseph Blatter dice no tener yate ni Ferrari pero se alojó en un hotel en Sudáfrica con alfombra roja, vino sudafricano, agua francesa en la heladera y cinco guardaespaldas en el pasillo, se convive con la sospecha.
Esto huele mal
Alemania lanzó un furioso ataque contra el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que convive bajo la sombra de la sospecha de los sobornos
