Gallardo se metió a todos en el bolsillo
El entrenador de Nacional despierta elogios en todos los estamentos del club
El fútbol es así, y difícilmente lo puedan cambiar cuando se mueve a partir de los parámetros que marcan las pasiones, que suelen estar distanciadas de los análisis racionales. Después de la remontada que protagonizó con Nacional en la recta final del Torneo Apertura, el entrenador Marcelo Gallardo, que ya era ídolo de los tricolores como jugador, reforzó esa condición. Pero, más allá del fanatismo circunstancial que baja desde la tribuna, que cambia tan rápido como de un triunfo a una derrota, en la interna de los albos siguen el trabajo del argentino con singular admiración y están convencidos del futuro que tiene en la carrera que inició hace siete meses en Los Céspedes, después de abandonar el fútbol.
"Es un técnico que le llega a sus jugadores con charlas y mensajes muy claros y bien comprensibles” (Daniel Enriquez, gerente deportivo de Nacional
La admiración de Nacional por el trabajo de Gallardo, se empezó a reafirmar mucho antes de la séptima fecha del Apertura cuando los albos perdieron 1-0 ante Bella Vista y su continuidad en el club parecía sostenida por un hilo. Sin embargo, en aquella ocasión el presidente Ricardo Alarcón recurrió a las voces de peso y con experiencia en el club. Y una frase que guió al titular albo fue del jefe de la sanidad del club. “Suero me dijo que es el mejor técnico que tiene Nacional en muchos años”, confesó Alarcón después de tomar la decisión de mantenerle todo el crédito, a pesar de que parecía devaluado.
“Tuve muchos entrenadores, con más experiencia que Marcelo, pero la forma de explicar que tiene es simple y le llega al jugador. Sabe transmitir las vivencias que tuvo como jugador e hizo el clic rápido”, agregó Recoba. El hecho que fue recibido como el voto de confianza más valioso que pueden brindarle a un jugador fue cuando previo al partido con Bella Vista y ante la irregularidad del funcionamiento del equipo, los dirigentes le ofrecieron al técnico la posibilidad de reforzar la defensa con Joe Bizera o Sergio Rodríguez. Gallardo los descartó, ante la sorpresa de los dirigentes –que esperaban una respuesta afirmativa–, y se jugó por los suyos.
“Tiene las cosas claras. Le ofrecieron defensas y él se mantuvo con los que estábamos adentro del plantel. Y al mismos tiempo dijimos vamos a ayudarlo realmente porque es un fenómeno, pero perdimos con Bella Vista. Ahí hicimos el cambio”.
Fuentes de Nacional expresaron a El Observador que la decisión que adoptó Gallardo en el momento más crítico de sus primeros meses de trabajo fue un mensaje muy fuerte para adentro del grupo, aunque al final del torneo terminó moviendo las piezas para llenar los agujeros que le quedaron en la defensa: para el clásico tuvieron que pedir la habilitación de Jadson Viera, suspendido, y para el partido siguiente utilizó al lateral Darwin Torres como zaguero izquierdo.
"Siempre fui buen observador de los técnicos que tuve, y siempre intenté guardarme las cosas buenas y las malas. Las buenas para tratar de aplicarlas en algún momento y las malas para no cometer el error de llevarlas a cabo” (Marcelo Gallardo)
Sus convicciones, su liderazgo frente al grupo, las fortalezas que fue ganando a partir de las experiencias que vivió en este corto período en Nacional, su crecimiento diario, las charlas previas y en los entretiempos de los partidos con mensajes muy claros y entendibles hacia sus jugadores, “con expresiones duras si son necesarias y corrigiendo con nombre y apellido frente a todos”, explicaron, reforzaron el espíritu del técnico de los albos y de su cotización en la interna del club. Y como frutilla en la torta, en Nacional disfrutan con orgullo que el trabajo de formación personalizado que desde hace tres años quieren hacer con los juveniles del club, y que no pudieron concretar con Eduardo Acevedo, Luis González ni Juan Ramón Carrasco, lo consiguieron con el argentino. En esa actividad el técnico de Primera baja una vez por semana a la cancha para entrenar con el futuro de la institución para perfeccionarlos técnica o tácticamente. Para Nacional parece el proyecto soñado, aunque todo quede bajo la lupa porque esta semana comienza otra prueba de fuego en la Copa y, luego, en el Clausura.