"Me inclino profundamente ante las almas de quienes murieron, tanto en nuestro país como en el extranjero. Expreso mi sentimiento de pena profunda y mi pésame eterno y sincero", dijo Abe.
"Me inclino profundamente ante las almas de quienes murieron, tanto en nuestro país como en el extranjero. Expreso mi sentimiento de pena profunda y mi pésame eterno y sincero", dijo Abe.
"Japón ha reiterado muchas veces su sentimiento de remordimiento profundo y sus disculpas sinceras por sus actos durante la guerra". "Estas posturas expresadas por los gobiernos precedentes se mantendrán inquebrantables en el futuro", aseguró.
Pero al mismo tiempo, el mandatario pidió no involucrar a las generaciones futuras en las polémicas del pasado: "No debemos dejar que nuestros hijos, nietos y generaciones futuras, que no tienen nada que ver con la guerra, estén predestinados a disculparse", solicitó.
Sus palabras eran esperadas sobre todo por chinos y coreanos del Sur, dos de los países más afectados por el expansionismo nipón, que al día de hoy aún marca las relaciones internacionales en esa zona del globo.