Hace dos semanas que Liverpool se para en la puerta del quiosco y juega su suerte en el 5 de Oro. Apuesta a los números que le permitan mantener viva la ilusión. Los dos fines de semana reiteró la boleta. La misma tiene dos jugadas, porque juega con revancha. De un lado apuesta todo a su triunfo. Del otro a que alguien sea capaz de pegarle un cachetazo a Defensor Sporting.

Ese parece ser su destino en el Clausura. No tiene otra opción. Y redobló la apuesta. Es que el equipo de Belvedere tiene temor de que en cualquier momento la viola se quede con el pozo de oro.

Pero cómo le está costando esta historia a Liverpool... y ganó un partido tan complejo como extraño de descifrar. La gente se miraba en las tribunas de Belvedere y no entendía nada.

Al minuto el negro se puso en ventaja cuando Núñez aprovechó un rebote tras un remate de Rodales. Siete minutos más tarde Pallas bajó a Figueredo en el área y Vera puso el segundo de penal. Pintaba para baile de los negros. Pero Fénix despertó. Novick tomó las riendas y empezó a lanzar al panameño Waterman que generó dolores de cabeza en el fondo negriazul.

A los 16 Waterman tiró una pared con Guevgoezian, el remate lo tapó Castillo pero el panameño descontó en el rebote. Y dos minutos después Capurro de fiesta. Centro de Trujillo y cabezazo de Guevgeozian. Empate en un partido increíble, con cuatro goles en 18 minutos.

Pero había más. En el medio no marcaban. En las bandas había facilidades. El partido era abierto. Y a la media hora Pereira encontró otro rebote y puso a Liverpool arriba 3 a 2.

Un gol del que parecía que Fénix no se podía reponer. Pero curiosamente el equipo de Capurro terminó transformando a Juan Castillo en figura salvando tres goles increíbles.

Y se fue un primer tiempo extraño, difícil de explicar porque Fénix se fue perdiendo sin merecerlo.

Para el complemento Antúnez apostó a cambios. Intentó cerrar el lateral con el ingreso de Felipe y dotar al medio de mayor dinámica con Barboza. Pero Fénix se volvió a poner en partido. Empató Guevgoezian a los 10.

Apenas cuatro minutos le duró su alegría porque Mejía bajó a Núñez y Prudente no dudó en sancionar el penal que transformó Figueredo.

Con la ventaja 3-2, Liverpool se descansó y Fénix le copó la cancha con el trabajo de Papa como recuperador y la peligrosidad de Waterman.

El local no podía salir con claridad y pese a que el albivioleta no tenía la misma fuerza ofensiva, Liverpool no se sentía cómodo. Y su gente sufría el partido en las tribunas.

Pero mire como son las cosas. A nueve del final Marcelo Mansilla metió una pelota larga para Diego Vera que la fue a buscar como va a todas. Lo cierran Pallas y sale Mejía. El zaguero cae y Vera deja por el camino al golero para entrar solo al arco y sentenciar el partido. Bronca en Fénix. Protestan falta contra Pallas. Cargan contra el línea. Prudente expulsa al defensa. El partido entra en la recta final en medio de un clima caliente.

El 5-3 fue lapidario para Fénix que volvió a anotar en los descuentos, por intermedio de Píriz, pero el tiempo no alcanzaba.

Liverpool se quedó con un triunfo sufrido y no se rinde en la pelea por el Clausura. Esta mañana volverá al kiosco a jugar al cinco de oro. Quiere el pozo.