Ese Wimbledon que siempre lo recibió como a su hijo preferido, pero permanentemente lo despachó por la puerta del costado, le hizo el guiño que estaba esperando: en un partido memorable, por el tenis que jugó, por la forma en que se plantó en la cancha, por la autoridad que impuso, Andy Murray venció a Roger Federer 6-2, 6-1, 6-4 en una hora y 56 minutos y se llevó la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Murray le ganó a Murray
Oro. El local jugó su mejor tenis en el césped de Wimbledon, superó sus limitaciones, y venció a Federer
