El empate de Nacional ante Rampla Juniors del sábado, el fútbol de los aurinegros del domingo –con cinco goles a Wanderers en el partido de la duodécima fecha del Clausura–, la destacada producción de Fabián Estoyanoff, la confianza que brinda mirar la tabla de posiciones y sentir la sensación de tranquilidad porque volvió a ser dueño de su propio destino en la carrera hacia el título, hicieron las veces de ese bálsamo que pedía el hincha desde el comienzo del año, pero que nunca recibieron por diferentes circunstancias en las que fallaron todos, dirigentes, técnicos y jugadores.
Peñarol es dueño de su destino
Peñarol aprovechó las franquicias que dio Wanderers, jugó un buen partido, tuvo un gran apronte para el clásico y volvió a depender de sí mismo
