Rompe códigos
No hay un manual ni un libro que marque las normas pero el deporte más popular del mundo tiene ciertas condiciones que los jugadores respetan y el francés Evra rompió una de ellas
Esta historia es tan vieja como el fútbol. Después habrá quienes la compartan y quienes no. Están los defensores del fair play y los que se valen absolutamente de todo porque para ellos lo único válido en este deporte es ganar. La situación que le tocó vivir a Luis Suárez no es novedad. En la cancha se dicen tantas cosas como el hincha se pueda imaginar. Claro, está la otra punta de la madeja. Para la mayoría, lo que sucede ahí adentro, muere ahí. Pero otros denuncian. Entonces se genera la incertidumbre: ¿al fútbol se juega con códigos?
A los efectos del ambiente del fútbol el francés Patrice Evra quedó como “un buchón”. Es que para los jugadores rompió con una parte del código sagrado.
Las provocaciones existieron siempre. El Pepe Sacía era tremendo y hacía entrar a los rivales con todo tipo de artimañas.
En la década del 70 era común que en los partidos de la Copa Libertadores aparecieran hinchas acreditados de fotógrafos con la misión de insultar al golero.
Un episodio muy recordado fue cuando Marco Vanzini (Nacional) fue corrido por todo el Estadio por medio plantel de Peñarol al término de un clásico. ¿Qué había sucedido? Al parecer Vanzini había provocado a un jugador aurinegro haciendo referencia a su señora.
Otra frase famosa en ese sentido fue la que le dijo un jugador a otro en pleno partido: “Fijate si no me quedaron los calzoncillos en tu casa”.
En la década de 1980 a jugadores que tuvieron hijos discapacitados se les recordaba con ironía los problemas que padecían.
El brasileño Silvio Mendes, que defendió a Peñarol, denunció en el año 2007 que una vez le dijeron: “Volvé a tu país negrito. Nos estás sacando el trabajo”. Al colombiano Carlos Sánchez, que defendía a River Plate, le gritaron: “Guerrillero, mirá que te andan buscando”.
Otra historia conocida fue la del clásico de la cadenita. El aurinegro Carlos Sánchez le arrancó una cadenita al panameño Julio César Dely Valdés. Como vio que el tricolor estaba preocupado por la joya, no se la devolvió y lo sacó del partido. El tema es que Dely lo denunció y ambos terminaron en la justicia.
Otra situación que es bastante común es cuando un equipo tira la pelota afuera para que atiendan a un jugador lesionado. Cierta vez, en un partido Peñarol - Liverpool, el equipo de Belvedere la tiró afuera. Pero faltaba poco y los aurinegros perdían. Entonces sacaron, y no solo no la devolvieron, sino que anotaron el gol de la victoria.
A nivel internacional fue famosa la historia del ex entrenador de Argentina, Carlos Salvador Bilardo, que en el duelo del Mundial de Italia 1990 contra Brasil, llevó dos bidones. En el que debían beber los brasileños había una sustancia extraña.