El primer paso se brindó con los balones. El objetivo que se perseguía era beneficiar a los delanteros y dificultar la tarea de los goleros. Después fue el turno de los árbitros. Claro, no se podían tolerar ciertos errores. Entonces como seis ojos ven más que dos, se les sumó tecnología para comunicarse. Luego se pusieron en tela de juicio las acciones polémicas. Esas en las que la pelota no se sabe si ingresó al arco. Se apuntó a chips dentro del balón y hasta un cuarto árbitro.

Pero lo que nunca imaginaron aquellos locos ingleses que inventaron este deporte fue que la tecnología llegaría hasta a las camisetas de fútbol. Pero es la realidad. En tiempos donde se invierten millones de dólares, cada detalle cobra importancia.

Claro que el tema de la vestimenta no es patrimonio del fútbol. Los nadadores utilizan indumentaria cada vez más sofisticada. En el agua cada segundo vale oro. En el ciclismo pasa lo mismo. El básquetbol igual. Y por curioso que resulte, el detalle no es menor: una camiseta empapada pesa el doble. Todo cuenta. Los jugadores de Barcelona hicieron la prueba. Antes del partido con Valencia pesaron la blaugruna y el resultado fue 200 gramos. Cuando llegaron al camarín luego del esfuerzo la camiseta pesaba medio kilo. Cada jugador cargó con 300 gramos de más. Conclusión: Nike se ve obligada a introducir cambios en la blusa del mejor equipo del mundo.

La firma estadounidense no es novata en esta historia. De hecho, sorprendió en el Mundial de Sudáfrica 2010 con blusas ecológicas hechas a base de botellas de plástico recicladas. Uno de los primeros en lucir estas camisetas fue Cristiano Ronaldo. ¿Cómo lo lograron? Cada camiseta esta compuesta de 8 botellas de plástico que fueron sacadas de basureros de Taiwán y Japón. Con el plástico utilizado se creo un poliéster especial que permiten mantener al cuerpo más seco y fresco que el poliéster normal.

Claro que Nike sacó provecho de la movida y puso a la venta una línea de estas camisetas en las cuales se utilizaron 13 millones de botellas de plástico para fabricarlas. Pero las sorpresas no se detienen en Nike. Todas las selecciones que tomarán parte en la Eurocopa 2004 llevaron camisetas que estaban a años luz de aquellos ásperos uniformes de antaño. Adidas, Umbro, Puma y Kappa sorprendieron con inventos como los sistemas de regulación de la humedad -la técnica Play Dry- con el fin de mantener a los jugadores frescos y secos. Pero el que marcó tendencia fue Inglaterra. Apeló a expertos de la NASA para confeccionar su blusa La nueva camiseta fue fabricada en un 99%, de una tela plateada llamada X-Static, que permitía abrigar a los jugadores cuando las temperaturas eran bajas y refrescarlos en las altas.

Muchos habrán observado a jugadores que tienen debajo de la camiseta una especie de armadura. Es un nuevo invento de Adidas que se llama TechFit que comprime ligeramente la camiseta y permite aumentar el salto, la velocidad y reducir la resistencia del jugador.Según las pruebas se consigue un 1,1% más de velocidad en carrera, una resistencia 0,8% menor y un 4% más en el salto.

Sorprendente pero real. La tecnología se aplica con mayor insistencia en el fútbol. Aunque, al margen de los adelantos y lo sofisticado de las prendas, la historia la resuelven siempre los futbolistas.