Anda recorriendo el país para hablar sobre el cáncer pero no se priva de hacer bromas sobre su reelección presidencial; aprovecha los medios de comunicación para filtrar mensajes dirigidos a sus compañeros y este martes se reúne nuevamente con la principal figura del socialismo argentino. Es decir, si estas son las características del anunciado retiro de Tabaré Vázquez de la actividad “política pública”, habrá que prepararse para cuando el ex presidente frenteamplista regrese sin cortapisas a ejercer su liderazgo dentro de la izquierda.

Porque el mutis de Vázquez dista mucho de ser un “profundo y prolongado silencio”, como el que ya había prometido antes de los pasados comicios cuando parte del Frente Amplio impulsaba su reelección. Sin ir más lejos, Vázquez se reunirá este martes en Santa Fe con el dirigente socialista argentino Hermes Binner, quien impulsa el Frente Amplio Progresista que se convirtió en la primera fuerza de la oposición tras la elección en la que fue reelecta la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El gesto no es menor si se tiene en cuenta que el presidente José Mujica mantiene un diálogo muy fluido con la mandataria argentina, con quien destrabó el conflicto por la pastera de Botnia.

más Noticias
En cambio, se sabe, Vázquez tuvo una muy mala relación con Cristina y ya había visitado a Binner en plena campaña electoral argentina. Precisamente unos días antes de que el oncólogo realizara aquellas polémicas declaraciones que hoy lo tienen varado en este relativo silencio.

“El Taba no se va”
El 11 de octubre, durante un encuentro con alumnos del Colegio Monte VI, Vázquez contó que, cuando su relación con el gobierno de Néstor Kirchner pasaba por el momento de mayor tensión, temió ante la posibilidad de un conflicto bélico con Argentina y le pidió apoyo al presidente de Estados Unidos, George Bush.

Después llegaron las críticas desde todo el espectro político –incluso desde la propia izquierda–, y Vázquez pidió perdón por lo dicho. “A pesar de haber hecho un relato de lo realmente acontecido, considero que dichas declaraciones fueron inoportunas. (…) Por todo ello presento mis excusas y anuncio mi retiro de la actividad política pública”, escribió Vázquez en un comunicado dado a conocer el 13 de octubre.

Cinco días después de ese episodio, Vázquez pudo escuchar el grito de decenas de personas que le pedían que volviera a ser presidente. Fue el 18 de octubre en el departamento de San José luego que presentara su libro Crónica de un mal amigo, que escribió en su condición de oncólogo y que versa sobre la lucha contra el cáncer. Pero fue inevitable que a la salida de la Feria del Libro maragata lo esperara un grupo de frenteamplistas para recordarle su condición de político.

El 21 de octubre, Vázquez llegó a la ciudad de Salto para hablar sobre el Bicentenario en la Regional Norte de la Universidad de la República pero, en medio del discurso, se permitió lanzar una ironía que no pasó desapercibida para el público.

“Como ya le expresé a mi colectividad política, en una carta hace pocos días, yo no voy a ser candidato… en el 2029”, dijo Vázquez, y los aplausos sonaron enseguida. Cuando bajó del estrado, el grito de “¡El Taba no se va, el Taba no se va!” surgió entre el grupo de personas que esperaban para saludarlo. Obviamente, también los periodistas se le fueron encima al ex mandatario.

“Esa es tu apreciación”, le contestó Vázquez a uno de ellos, que le preguntó si su alusión al año 2029 confirmaba que volverá a ser candidato presidencial en el año 2014.

Este sábado 29, el portal de noticias Uypress, que pertenece a Esteban Valenti –asesor de campaña de Vázquez–, informó que el ex presidente considera “un grave error” que delegaciones del Frente Amplio le pidan públicamente que regrese a la actividad política.

El portal señala que Vázquez cree que “es muy malo que comiencen las peregrinaciones” hacia su casa del Prado para solicitarle que vuelva de su retiro, e informó que el líder izquierdista se recluirá en “cuarteles de invierno” al menos por seis meses. Por lo pronto, este martes Vázquez tiene previsto viajar a Santa Fe para reunirse con Binner, quien le viene pidiendo consejos para ensanchar el frente progresista que, en la vecina orilla, quiere emular el éxito electoral que por estos lados viene acompañando al Frente Amplio.
Seguí leyendo