Snail, Grand Bar, Koba, Jacobo, Clan, Bastón, Tejedor, Pabellón XIII, NoTier, NoTier 2, Despertar o Vértice, por citar solo algunos ejemplos. Así se denominan parte de las operaciones antidrogas que se llevaron adelante en distintos puntos de Maldonado en lo que va de año, en un trabajo conjunto entre distintas unidades policiales. Detrás de esos nombres exóticos hay cifras: más de 70 kilos de cocaína y 30 de marihuana incautados, 90 allanamientos, 47 bocas de venta de drogas desmanteladas, más de un centenar de formalizados, decomisos de dinero, vehículos, armas, cargadores, computadoras y chalecos, entre otros materiales.

Registrate gratis y seguí navegando

¿Ya estás registrado?

Registrate

Suscribite por USD 3,45 al mes

Suscribite

La semana pasada, el ministro del Interior Carlos Negro llegó a Maldonado, acompañado del director de la Policía Nacional, comisario general (r) José Manuel Azambuya, para reunirse con el jefe de Policía del departamento, el comisario general (r) Víctor Trezza.

Tanto Negro como los jerarcas policiales detallaron los alcances de los operativos, que incluyeron desde acciones vinculadas al microtráfico hasta el desmantelamiento de organizaciones delictivas de gran porte del departamento, con especial peso en San Carlos.

No es la primera vez que Negro concurre a Maldonado y que elogia la gestión de Trezza. En un país donde la inseguridad es un dolor de cabeza para los gobiernos de turno, el jefe de Policía de Maldonado recibe apoyos unánimes del Frente Amplio y de los blancos, que son mayoría en el departamento desde 2015.

Trezza nació en Florida hace 62 años, y se hizo policía, al igual que su padre y sus dos hermanos. Estuvo cuatro años en Colonia y desarrolló casi toda su actividad en Canelones, donde conoció al hoy presidente Yamandú Orsi, con quien coordinó acciones en la Intendencia canaria durante años.

También tiene una buena relación con el expresidente Luis Lacalle Pou, y durante su gobierno fue designado jefe de Policía de Canelones.

La semana pasada, la cúpula del Ministerio del Interior encabezada por Carlos Negro se trasladó a Maldonado a difundir las cifras sobre combate al narcotráfico.

Cuando el ministro Negro le propuso trasladarse a Maldonado, Trezza no dudó. Conocía Maldonado como su casa; entre 2015 y 2017 había sido subjefe de Policía del departamento y cuando pasó a retiro se incorporó como subdirector general de Tránsito de la Intendencia, durante la primera administración de Enrique Antía. Incluso una de sus hijas vivía en el departamento.

Luego de una semana de alta exposición, donde recibió a Negro, expuso números y fue homenajeado por la unanimidad de la Junta Departamental, el jefe Trezza recibió a El Observador en su despacho de Jefatura, acompañado del comisario Santiago Rosa, jefe del Estado Mayor de la Jefatura.

¿Por qué aceptó ser jefe de Policía de Maldonado?

Yo había dicho que me gustaría seguir en Canelones o Maldonado. Más de ahí no iba, uno tiene que pensar también en la salud. Tenía ganas de venir y afrontar el desafío. Cuando me designaron, tuve la entrevista con el señor ministro y la subsecretaria, estuvimos intercambiando opiniones. Quedé muy contento, porque conocía al equipo con el cual iba a trabajar. Nosotros nos decimos las cosas en la cara y corregimos, y si hay que borrar y hacer algo nuevo, se hace. Yo venía con unas ideas nuevas, que capaz que el equipo no estaba acostumbrado, le quería dar una impronta, si bien la casa estaba en orden.

¿Qué ideas quería aplicar?

Quería aplicar el dinamismo que aplique en Canelones, con los operativos, venciendo barreras que son a costa de muchos sacrificios del equipo. La primera decisión fue hacer los operativos de intervención y saturación. Lo primero que escuché era que no había gente, que no había móviles. Metimos cabeza entre todos y salieron las cosas. El equipo entendió, y a las semanas ya estábamos haciendo operativos, hablamos con la división de Movilidad (de la Intendencia), hablamos con todos los actores que teníamos que hablar, y empezamos a construir de adentro hacia afuera, y a abrir caminos para que entendieran lo que veníamos a hacer. El segundo gran pilar es la gran confianza que tenemos con los fiscales. Aparte de la confianza que nos ha dado la población, la parte política, distintos actores, para nosotros es fundamental trabajar en coordinación y en complementación con la Fiscalía. La Fiscalía es quien tiene la asesoría técnica y dirige los procedimientos en caso de investigaciones, pero quien ve en la calle somos nosotros. Y si nosotros no le conseguimos un elemento probatorio, no se construye un caso. Hemos trabajado y hecho operaciones en más de 20 allanamientos contra el micro y el narcotráfico, pero también con homicidios. Eso ha permitido que el 100% de los homicidios del departamento estén aclarados.

¿Qué desafíos le toca enfrentar hoy a la Policía en Maldonado?

Ayer, por ejemplo, tuvimos reuniones con jueces de familia y directores del hospital, por custodias de salud mental.

¿Qué tienen que hacer en esos casos?

Cuando la persona ingresa agresiva y queda en la sala de emergencia, nos necesitan. Porque el médico no lo va a poder contener, lo va a poder medicar, lo va a atender, pero cuando se descontrola… El médico está capacitado para atender, como dijo la directora, no para dar seguridad. Para eso estamos nosotros.

Pero eso saca efectivos de la calle…

Cada custodia te saca una dotación, porque son dos policías.

¿Cuántos policías tiene hoy Maldonado?

Tenemos un promedio de 1.100, del cual teníamos un 7% de ausentismo. Ahora pasaríamos a 1.200 (con los 100 nuevos ingresos que se anunciaron), pero ya tenemos generadas 100 vacantes más, que hemos hablado con distintos directores para hacer un nuevo llamado. Porque no queremos que las vacantes estén ociosas.

El jefe de Policía Víctor Trezza comenzó a aplicar en Maldonado una forma de trabajo que había utilizado en Canelones.

“Reconocimiento al equipo”

El martes 13 de octubre, la Junta Departamental homenajeó por unanimidad el trabajo de la Policía de Maldonado.

En un país donde la inseguridad encabeza la lista de preocupaciones de los uruguayos, Trezza y su equipo recibieron elogios de todo tipo de ediles blancos, colorados y frenteamplistas. Sentados junto a la cúpula policial, estaban el ministro Negro y el intendente Miguel Abella.

La edila frenteamplista Adriana Costa propuso el homenaje. Cuando Trezza le comentó la idea a Negro, el jerarca estuvo de acuerdo. “Si había que hacer un reconocimiento era al equipo, no al jefe”, le dijo Trezza al ministro.

El homenaje de la Junta logró algo impensado: oficialismo y oposición destacaron las acciones y resultados vinculados a la seguridad en Maldonado, un tema que divide a los sucesivos gobiernos.

Homenaje a la Jefatura de Policía de Maldonado realizado por la Junta Departamental, al que concurrieron el ministro Carlos Negro y el intendente Miguel Abella.

Blancos y colorados hablaron maravillas de Trezza y de su equipo, que dependen del mismo ministro Negro al que se critica a nivel nacional. Los frenteamplistas elogiaron la conducción de un equipo policial conformado en buena medida por figuras provenientes de la administración anterior y señalaron que, con los dichos de los ediles blancos, se estaba avalando por unanimidad la gestión del Ministerio del Interior.

Los frenteamplistas, además, destacaron el accionar policial y la eficacia para resolver delitos, un punto donde es determinante el trabajo del Centro del Comando Unificado (CCU), que hace algunos años la izquierda cuestionó con firmeza cuando fue impulsado por el entonces intendente Antía.

Habrá escuchado muchas veces que se dice que en materia de seguridad, una cosa es lo que ocurre en la parte turística y otra en el resto de Maldonado. ¿Cuál es el lugar más crítico y el principal problema hoy?

Hoy tenemos la percepción de que tenemos un control general. Cuando nosotros vinimos, San Carlos era el lugar peor. Nosotros somos muy de los números y de observar los indicadores, y por eso yo invito al vecino a que denuncie. Miramos los números y en San Carlos habían bajado un 50% de los delitos. El problema mayor estaba La Capuera que había subido 67%. La Capuera, Sauce de Portezuelo, Ocean Park… Tuvimos las primeras reuniones al asumir para corregir. Ahí empezamos a ver que el departamento tenía una distribución de bienes, de servicios y de población que necesitaba una reeducación urgente. Y ahí se pusieron a trabajar las cabezas del equipo y vimos que la reestructuración del departamento tenía que ser urgente. Y vamos caminando, en un año y medio de gestión, algunos logros hay.

Vimos que había un realojo, el del asentamiento Kennedy, donde había casi 800, 900 familias que estaban sin presencia policial, porque la atención correspondía a subcomisaría San Rafael, que no tenía la fuerza efectiva. Y la comisaría más cercana estaba 15 kilómetros. Ahí nos pusimos a trabajar y siempre hemos recibido las puertas abiertas de la Intendencia. Entendieron que tenía que estar presente la Policía, nos dieron el espacio y una construcción. Cuando hicimos la primera intervención en el Operativo Despertar, cerramos más de 12 bocas en ese lugar. Nos dieron una casa estratégicamente bien ubicada, en el centro de la conformación poblacional e instalamos la subcomisaría. Creo que en el realojo debemos hacer más de un mes y medio que no hay disparos de arma de fuego.

¿Por qué cree que se reconoce de manera unánime el trabajo de la Policía de Maldonado cuando la percepción de seguridad es tan negativa ante la opinión pública?

Hay un informe de un grupo latinoamericano donde evalúa las instituciones en Latinoamérica y la Policía uruguaya está ranqueada después de la Policía de El Salvador. O sea, como instituciones más fuertes. Está con un 60% y creo que la de El Salvador tiene un 64%. Nosotros tenemos una institución fuerte que trabaja y que tiene vocación de servicio, pero quizás a veces hay otros actores que hacen a la convivencia, principalmente, que afectan a la sensación que tiene la gente. Como la gente en situación de calle.

¿Depende de ustedes de alguna manera?

No, porque no cometen ningún delito. La circulación es libre. Salvo que ocupen espacios públicos, ahí comete una falta. Y una falta que es punible relativamente. Porque de todos los que hemos mandado, creo que no han sido formalizado por falta por ocupar espacios públicos.

Muchos sostienen que el hecho de ver gente en situación de calle incide en la percepción de inseguridad.

Y los cuidacoches que no están reglamentados, y las picadas. Y las organizaciones de jóvenes que molestan, hacen ruidos molestos, consumen alcohol. Eso es parte de toda la convivencia, la mendicidad abusiva. El tirar la basura de la volqueta fuera del lugar. ¿Qué acción punible tenemos nosotros? Nada más decirle al señor, no tire la basura. Nosotros no rehusamos ninguna responsabilidad. Como no rehusamos la custodia del hospital, no rehusamos la custodia del refugio del MIDES, no rehusamos ninguna intervención. Para mí sería más fácil, eso no es mi problema. Pero no se puede decir es culpa de fulano. Todos somos responsables. La Policía está en todos lados, nosotros capacitamos a nuestros efectivos en salvatajes. Vinieron salvavidas que hicieron una gestión tremenda a ofrecerse y capacitaron a nuestros policías. Porque hubo una situación en una playa de Punta Negra, donde dos policías se tiraron a salvar a una joven que no lo lograron. Pero casi pierden la vida ellos, salieron con hipotermia, salieron que tuvieron que ser rescatados por Prefectura.

El ministro Negro ha elogiado la forma de actuar de la Policía de Maldonado. ¿Por qué no se puede replicar en otros departamentos?

Tenemos un equipo que tiene ganas y con el que se puede hacer muchas cosas. Nosotros dijimos, era imposible que una comisaría en Maldonado estuviera certificada en calidad. Y lo logramos. En seis o siete meses, el comisario Santiago Rosa, jefe del Estado Mayor de la Jefatura, se puso a trabajar y se logró. Hubo mucho trabajo, de vencer lo que el policía viene haciendo de muchos años. No hay que olvidar nunca que nosotros manejamos conductas humanas, que todos somos diferentes y reaccionamos diferentes. En dos meses tuvimos tres quejas. Pedir una constancia de domicilio no te puede llevar más de tres minutos. Si vas a hacer una denuncia, tenés que esperar un poquito más, pero también te la pueden tomar en el lugar, salvo algún accidente, cosas que son más complicadas, que necesitan una interrogación en papel o de otra forma. Entonces se puso un tótem, como en los bancos, para los distintos trámites. Y hay una persona que orienta. También, para ser transparentes, pusimos un QR para quejarte o felicitar. Además, empezamos a atender al cliente interno, que es fundamental, que es el policía. A ver los lugares de descanso, los lugares de comida, la limpieza, el orden, la seguridad con los detenidos. El protocolo venía desde Canelones con un reconocimiento de la Oficina de Derechos Humanos a nivel nacional por cómo se tramitaba a los detenidos dentro de las comisarías con gestión de calidad. Eso permitió que fuéramos avanzando.

Cuando vinieron los auditores, encontraron alguna no conformidad que la pudimos mejorar. Además, en Maldonado podés conjugar con actores privados y empiezan a llegar cosas que vos mismo sembraste. Vos no podés pretender que el vecino venga, se tome la molestia de venir a hablar con el jefe de Policía, con los referentes, y le digas, “no tengo solución, o no tengo gente, o no tengo móvil”. No le podés prometer el paraíso, pero sí le podés decir, “bueno, vamos a hacer algunas acciones, usted haga esto, pida por nota, vamos a ver si podemos colocar algunas cámaras nuevas, a ver si podemos diagramar el patrullaje”.

El Programa de Mejoramiento de Barrios para Maldonado preveía acciones para San Antonio y Maldonado Nuevo para este semestre del año. ¿Se avanzó en algo?

Es complejo. Es seguridad, pero también movilidad.

¿Pero qué se está haciendo concretamente?

Vinieron, hicieron un relevamiento. Nosotros le hicimos ver que capaz que, en la zona que eligieron los indicadores de seguridad eran viejos. Había mucha infraestructura hecha por la Intendencia. Había un cambio muy grande. Había calles donde había espacios abandonados. Había una placita de recreación. Había una costanera hecha. Y quizás capaz que más arriba, más a Maldonado Nuevo, pegado a ese barrio, había problemas de infraestructura. Lo recorrimos, lo vieron.

Nosotros nos quedamos comprometidos de hacer la revaloración de seguridad. Quedaron de venir ahora esta semana y van a venir a hacer una nueva inspección. En el Barrio San Antonio hoy hay una relativa calma. Hemos ido haciendo intervenciones y hemos ido mejorando.

¿Se concretó finalmente el pasaje operativo de las cámaras del CCU de la Intendencia al Ministerio del Interior?

Las cámaras están bajo la tutela de una empresa que fue adjudicada por el Ministerio del Interior. El intendente, ahí también hay que reconocer el gran apoyo, migró todo lo que es el sistema para la obra del Ministerio del Interior. Hoy el responsable de todo el sistema es el Ministerio del Interior, menos lo que refiere a personal que trabaja en centros unificados. La Intendencia está pagando 56 cargos del policía más 14 jóvenes que tienen una capacidad diferente, a los que les permite trabajar y desarrollar la tarea de forma muy eficiente. Igual nosotros tenemos más personal presupuestado trabajando en la unidad más grande que tenemos, que nos da una fortaleza tremenda para el esclarecer los delitos. Hemos ido recuperando todos aquellos sitios que se han caído.

Habrá escuchado muchas veces a los que dicen que hay cámaras que no funcionan…

El otro día yo atendí al presidente y al vicepresidente de la Liga (de Punta del Este) que vinieron porque un medio había dicho algo del sistema de videovigilancia. Y tenemos más cámaras que antes. Tenemos 1.400 cámaras funcionando, 100 que están en reparación y se están instalando 80 más nuevas.

¿En qué zonas?

En diferentes zonas. Donde se vea la necesidad cuando los vecinos piden y ha habido también una complementación con algunos barrios que ponen las cámaras y las absorbe el CCU como también municipios han puesto cámaras y las absorbe el CCU, o nos permiten la utilización de esas cámaras.

¿Cómo se preparan para la temporada?

El año pasado mandaron cadetes, un grupo de Inteligencia, otro para reformar la Guardia Republicana. Este año se hará lo mismo y este año vamos a tener la novedad de que capaz se va a enviar un equipo para reforzar la Policía Científica.

Hoy el principal problema de seguridad está vinculado al narcotráfico. ¿Qué datos manejan en lo que va del año?

Nosotros llevamos condenados y formalizados 135 personas por narcotráfico. Se trabaja en el día a día. Y eso es la gran fortaleza que tenemos, que los fiscales nos escucharon. Hoy hacen micro narcotráfico todas las unidades de investigación. Vos tenés 20 personas, 25 personas, 30 que es la brigada para el combate microtráfico departamental. Pero si a eso lo complementás con 120 más de los grupos de investigación del departamento casi que se triplica, son 150 personas que pueden atender.

¿Y con respecto a incautaciones de drogas?

Tenés 77 kilos más o menos de cocaína, más marihuana, pastillas de éxtasis, tusi, plantas de marihuana, armas.

¿Cuáles son las zonas más críticas de incautaciones?

Incautamos muchas armas en San Carlos. En Maldonado nuevo también. Y lo que llamó la atención es la gran cantidad de municiones que se viene decomisando en distintas operaciones. En el (Operativo)Despertar, donde se formalizó a uno de los narcos principales de San Carlos, incautamos cerca de 800 municiones de distintos calibres. Y munición que venía embalada, como que la había recibido dentro de poco.

¿Y de dónde proviene?

Según por ahí lo que pudimos ver viene del mercado interno. Pero también muchos pueden venir desde el exterior

Le habrá pasado de escuchar que dicen que se agarra a los perejiles y no a los grandes narcotraficantes…

Creo que nosotros a algún perejil grande agarramos. Y los otros que tenemos, no voy a dar nombres, sindicados como que son integrantes de organizaciones, quizás nos cueste un poquito más, pero algún lugarteniente ya le comimos.

¿Qué tiene San Carlos para que ocurra esa situación?

San Carlos tiene la proximidad y las vías de comunicación, la cercanía con Maldonado, de Punta del Este. Pero también con Lavalleja, hemos detectado conexiones desde Minas, desde Rocha, desde Montevideo. La traslación del delito existe y siempre se da. En algunas operaciones detectamos que se hacía una escala de las joyas de Maldonado, picaban en Buenos Aires y terminaban en Canadá.

Ahora que llega la temporada turística, se sabe de fiestas en la zona este del departamento, donde circulan otro tipo de drogas y se consumen pastillas. ¿Cómo se trabaja en esos puntos?

Se trabaja en todos los lugares.

¿Hay incautaciones en José Ignacio, por ejemplo?

En la Juanita, en los apartamentos más ricos ha habido incautaciones. Se han detectado organizaciones que ofrecían por redes. El tema del narcotráfico es muy complejo y viene variando. En la última intervención que hicimos, ya no acopian dentro de la casa, acopian en el auto. Y la Policía tuvo la perspicacia de pasar con un can, y el can marcó el auto que estaba entre una fila de autos. Al no haber tanto robo de autos, lo dejan tranquilo en la vía pública Y deja la droga ahí, en José Ignacio. Eso fue en San Carlos, con dos kilos de cocaína, municiones, armas de alto poder, chalecos antibalas. Casi toda la logística de esa organización estaba en el baúl.

¿Y cómo se trabaja de cara a la temporada con la explotación sexual, en especial de menores?

Se trabaja mucho con los juzgados de familia, las fiscalías de violencia doméstica y de género, que se han especializado en ese tema. Los delitos sexuales crecieron en el departamento. Hemos tratado de meterle el diente. Tenemos buena comunicación con INAU, con los juzgados, con las fiscalías. No podemos dejar que Maldonado sea tipificado por eso.

También es cierto que en un mes y medio cambian modalidades de delitos.

Pero viene mucha familia. Y viene mucha gente que ha invertido y busca la tranquilidad, mucha gente que se está quedando a residir. Ahora vemos en las torres más luces prendidas en invierno porque las distancias son pocas porque quizás hasta ciudadanos argentinos han venido a radicarse del país. Hay que destacar la fortaleza que tiene Maldonado. Por ejemplo, en lo que es la educación privada y pública. Pero a partir de noviembre, diciembre se instala que Maldonado es el lugar del descontrol.

Pero también hay situaciones en fiestas privadas de las que poco se conoce.

Muchas fiestas esas tienen mucha seguridad privada, pero nosotros también tratamos de ver. Y tenemos buena comunicación con las emergencias, que nos comunican si una muchacha llegó con consumo elevado. Ahí empezamos la investigación, analizamos las redes, está todo el personal involucrado. Además, tenemos a las principales agencias del país, de la Dirección Nacional de Investigaciones vienen a trabajar en la temporada. También de Interpol, Inteligencia, Narcóticos. Nosotros les damos alojamiento y ellos salen y están pendientes de todo este tipo de situaciones.

¿Cuál es su principal desvelo?

Que no haya más víctimas de homicidio, que podamos seguir pegando el narcotráfico y que podamos tener una sociedad mejor. Recuperar calidad de vida para los vecinos.

¿Hay zonas donde la Policía de Maldonado no entra?

Entramos a todos lados. Maldonado está creciendo de una manera y hay cosas que no se entienden, que tenemos que seguir peleando. Maldonado tiene la tasa de trabajo más alta del país. En emprendimientos comerciales seguimos teniendo la tasa más alta que Montevideo. Y tenemos que cuidar eso y ser responsables. Yo me llevo muy bien con todos los periodistas. Así como me critican a mí, a veces por ganar una primicia se da algo que no es, y la gente solo lee el titular. Por ejemplo, se habla de ola de robos. Si hay una tentativa de hurto de una moto y los vecinos se quejan porque le robaron, yo también me puedo quejar de los vecinos que las 10 motos que había estaban en la puerta de la casa y ninguno la entró. Pero tampoco voy a entrar en confrontación con los vecinos porque yo estoy del servicio. Otra cosa que creo que ha sido fundamental es la capacitación de nuestros policías. Además del curso de salvataje, distintas instituciones nos han brindado infraestructuras. Y tenemos mucha capacitación en la salud mental de los policías. Además, trabajamos en manejo defensivo, lenguaje de señas y partos. Tratamos de lograr que el policía este preparado para enfrentar las diferentes situaciones y eso es fundamental. La semana que viene empezamos la construcción de la base de policía científica, que será regional. Va a ser acá un espacio grande, ocioso, que estaba abandonado. Golpeamos la puerta de los empresarios de la construcción y dijeron que sí. Va a haber una gran obra. También estará la subcomisaría de San Rafael, que empezaremos a hacer comisaría después de la licencia de la construcción.

¿Por qué se insiste tanto con los operativos de movilidad?

Trabajamos muy coordinados con la Dirección de Movilidad de la Intendencia. Tuvimos 10.600 operativos y en lo que va del año identificamos 150.000 personas. Eso es una gran herramienta para el sistema, porque si yo paro el auto, veo con quien estás y empezamos a usar la tecnología. Por ejemplo, qué hace ese delincuente acá y con quién iba.

Temas:

Narcotráfico seguridad Maldonado policía