Durante la transmisión en vivo de Gran Hermano se produjo un incidente inusual que generó controversia entre los espectadores. Mientras una de las cámaras estaba centrada en una conversación entre varios participantes en la cocina, de repente desvió su enfoque hacia otra situación.
El camarógrafo interrumpió la charla para mostrar a Rosina Beltrán inclinada, en cuclillas, mientras se servía agua del dispensador. La cámara descendió lentamente enfocando la parte posterior de la concursante uruguaya, deteniéndose allí.
Este breve clip se volvió rápidamente viral en las redes sociales, donde muchos cuestionaron al responsable de la toma. Comentarios como "La cámara que mira Del Morbo", "El año pasado era peor, las tomas que les hacían a las chicas", "Me perturba saber que tienen cámaras en el baño, en la ducha, en las piezas", "Re turbio todo", "Qué horror", "Alta incomodidad me generó", "Asco dan", se hicieron eco en Twitter.
Esta no es la primera vez que se enfoca a un participante en una situación comprometedora. Sin embargo, en los últimos años, se tomó la decisión de preservar la privacidad de los participantes y concentrarse únicamente en situaciones relevantes para el desarrollo del juego.