Javier Milei y Victoria Villarruel, enfrentados por un nombramiento en el Senado
El triángulo de hierro buscó un nombramiento en la Cámara Alta que, afirman, fue obturado por la vicepresidente. La Libertad Avanza en vilo por la pelea.
25 de febrero 2026 - 11:20hs
Victoria Villarruel negó haber traicionado a Milei o actuar a sus espaldas.
Para entender por qué una prosecretaría desató semejante cortocircuito hay que mirar cómo se negociaron -y cómo se repartieron- los cargos de la Cámara alta. La sesión preparatoria dejó una postal contundente: La Libertad Avanza avanzó con una estrategia de mayoría circunstancial que terminó dejando al peronismo sin lugares en la mesa de autoridades y exhibió la ruptura interna del interbloque Popular.
Javier Milei vuelve a la carga contra Victoria Villarruel
En esa crónica, el dato político no es solo la lista final de nombres, sino el método. Primero, la oposición peronista llegó fracturada: tres senadores de Convicción Federal rompieron con el interbloque de José Mayans, en un movimiento que el Gobierno leyó como resultado de negociaciones con gobernadores y de una línea de acción que venía trabajándose desde hace meses. En paralelo, Patricia Bullrich operó como pieza de coordinación parlamentaria: en el recinto, fue quien les avisó a los peronistas que no tendrían representación en las autoridades, y después ironizó en redes con un “Ups”, siempre según el mismo relato.
El reparto de autoridades reflejó esa reconfiguración: la presidencia provisional volvió a manos de Bartolomé Abdala (LLA) y las vicepresidencias se ordenaron con Carolina Moisés (Convicción Federal), Carolina Losada (UCR) y Alejandra Vigo (Unidad Federal). El peronismo, golpeado, respondió con enojo y luego con una decisión táctica que lo dejó todavía peor parado: el interbloque Popular no dio quórum para la sesión preparatoria que siguió.
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Javier Milei y Victoria Villarruel enfrentados por un nombramiento en el Senado.
El triángulo de hierro se enfrenta a la vicepresidente nuevamente en el Senado
Ese contexto explica el doble juego que irrita al Ejecutivo. Por un lado, LLA mostró capacidad para “ganar partidas” legislativas, sumar aliados y sacar al peronismo de la estructura de conducción. Por el otro, la administración cotidiana del Senado -secretarías, prosecretarías, manejo fino de expedientes y resortes internos- quedó atada a acuerdos transversales donde Villarruel puede tallar con autonomía. En otras palabras: Milei puede juntar votos para una sesión, pero sin un anclaje en la estructura, cada trámite se vuelve una negociación nueva.
Ahí entra Chavarría. Para el triángulo de hierro, la Prosecretaría de Coordinación es el único lugar donde el Ejecutivo pretendía sostener presencia institucional directa en la “sala de máquinas” del Senado. Y, al mismo tiempo, es la prueba de que el Gobierno no intentó copar la Cámara alta: no pidió un paquete de nombramientos, no exigió secretarías enteras, no buscó blindar una cadena completa de funcionarios propios. Apostó a que la política se mida por leyes aprobadas, no por organigramas.
Senado
Javier Milei y Victoria Villarruel enfrentados por un nombramiento en el Senado.
La Libertad Avanza en vilo por la pelea entre Javier Milei y Victoria Villarruel
La Casa Rosada, en cambio, lo vive como una deslealtad política en el único punto donde había pedido continuidad. Por eso la bronca no se dirige hacia Bullrich -con quien admiten roces y desconfianzas, pero hoy hay coordinación- sino hacia Villarruel. El mensaje que circula puertas adentro es simple: “Nos pediste resultados; te dimos margen; y nos bloqueaste lo mínimo”.
El desenlace importa más que el cargo. Si Villarruel logra impedir la continuidad de Chavarría, el Ejecutivo quedará sin su última palanca interna en el Senado y dependerá todavía más de acuerdos cambiantes. Si, en cambio, Milei consigue sostenerlo, habrá una tregua táctica, no una reconciliación: el triángulo de hierro y la vicepresidenta ya están jugando una partida paralela, donde el poder no se discute en discursos, sino en quién controla la coordinación real de la Cámara alta.